/VÍCTOR FERNÁNDEZ MAD-J: EL MODELO DE DESARROLLO DE LA EMPRESA PRIVADA, ES EL QUE HA PROVOCADO EL 70% DE PERSONAS POBRES EN HONDURAS

VÍCTOR FERNÁNDEZ MAD-J: EL MODELO DE DESARROLLO DE LA EMPRESA PRIVADA, ES EL QUE HA PROVOCADO EL 70% DE PERSONAS POBRES EN HONDURAS

El planteamiento de la empresa privada es un discurso viejo, digamos recurrente, que criminaliza a la lucha social, al derecho que tienen los pueblos a estar en desacuerdo con proyectos. Ellos le llaman “proyecto de desarrollo”, nosotros le llamamos el “proyecto de despojo de la riqueza”, de un nuevo despojo que estamos viviendo como pueblo ¿Cómo reacciona la empresa privada? Como reaccionó en otros tiempos, como reaccionó cuando Bertita estaba luchando contra el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, dijeron justamente esto mismo, el mismo guión, decir “gente en contra del desarrollo”, “gente que expulsa la inversión”, “gente que vive de este tipo de cosas”, digamos que es el viejo estribillo de una empresa privada parasitaria, ¿qué quiere decir parasitaria? que está acostumbrada a recibir en el marco de todo el modelo de concesiones que implica un modelo de corrupción, toda la riqueza del país, para hacer con ella lo que le plazca. Y es una empresa privada que ni siquiera invierte, es decir, es la banca internacional la que financia este tipo de proyectos, es decir, no tiene ninguna inversión. Pero una cosa que es muy importante en esto, es que nosotros como organización tenemos el derecho a estar en desacuerdo con esto, tenemos derecho a tener un planteamiento distinto.

El modelo de desarrollo de la empresa privada, es el que tiene años de estar vigente en el país, es el que ha provocado el cerca del 70% de personas pobres en Honduras, el que contamina el ambiente, es el que desconoce el derecho a participar y a decidir que tienen las comunidades, es el modelo de la empresa privada parasitaria, corrupta y violenta, ésta que ha salido ahorita con esta campaña, es el modelo que trafica con las necesidades de la gente, que pretende usar, atropellar la dignidad de la gente diciéndole que les va a llevar una carretera pero en realidad la carretera que les va a hacer es la carretera que le sirve a sus empresas, si no fuera que tienen un proyecto ahí nunca llevarían una.  

Pero además, son estos proyectos que tienen unos, un tipo de relación con el gobierno que constituyen un franco atropello a la dignidad del país, es decir, son un proyecto ganar-ganar, son proyectos que desconocen a las comunidades, son proyectos violentos, es decir, generan en las comunidades un aparataje de violencia con militares, con policías, con para militares, con sicarios, cuando la gente está en desacuerdo con este tipo de cosas y estas campañas que hoy están obligados a salir ¿porque sale la empresa privada hoy? porque sabe que hay un proceso de resistencia territorial consiente con procesos de formación  y con proyectos alternativos ¿qué queremos decir? en el tema agua la gente está diciendo: “ustedes quieren agua para generar una energía que no es la que consumimos nosotros, pero además para generar una energía que la pagamos cuando llega a nosotros, altísima, mucho más cara.

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Esos son proyectos miserables, son los que se rechazan en las comunidades, son proyectos que se conocen de ellos hasta que las comunidades ven que apareció, como fantasma en sus territorios, un tractor, un grupo de gente armada, una avanzada de ese tipo, pero eso es lo que esta reivindicando hoy la empresa privada.

La empresa privada debería de asumir una actitud de empresa, es decir, de empresa lícita de generadores, que corran riesgos, pero la mayoría de concesiones que hay en el país nacieron de un pacto de corrupción y de impunidad. Todos esos proyectos constituyen un acto de corrupción y ese acto de corrupción nosotros lo vamos a llevar y conducir a todas las instancias posibles, para que los responsables de eso no solo pierdan esa vocería que tienen a través de los sectores, de los grupos económicos del país, sino para que paguen.

Muchos de esos proyectos eran inviables, por opiniones técnicas del mismo gobierno de Honduras y algunos funcionarios se confabularon con el sector económico para imponerlo, para tergiversar las mismas opiniones técnicas del gobierno del estado de Honduras que determinaban que estos proyectos eran inviables, que estos proyectos son lascivos a los intereses del país  y aun así los metieron.

Ellos saben y por eso su violencia, saben que nosotros sabemos, somos un actor no improvisado en lo que estamos haciendo, pero además no solo somos un actor con vocería mediática, somos un actor con procesos organizativos territoriales, con procesos de formación y procesos de resistencia, con la suficiente legitimidad y con el compromiso de que ellos no están a la altura de confrontarla.

Su cómplice en el despojo de los territorios es el gobierno, que sabe que nosotros hemos mapeado su comportamiento irregular, sabe que nosotros estamos desarrollando un comportamiento legítimo, sabe que estamos en procesos de resistencia sobre la base del mismo ordenamiento jurídico, con acompañamiento internacional de derechos humanos. Si no díganos, ya tiempos nos reprimen, ya tiempos nos criminalizan la gente, tenemos cientos de compañeros criminalizados, lo que pasa es que eso no es suficiente para retener o para detener la resistencia.

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Hoy lo que la empresa privada está pidiendo es que se magnifique este mecanismo de represión, de criminalización y creando un ambiente que puede favorecer a ataques a los defensores, es decir, generando en el imaginario social una especie de desprecio para esta lucha que realizamos nosotros como liderazgo social y popular en el país y son todos los antecedentes de lo que se viene sucediendo en el país. 

Honduras, en el 2014, fue la capital de los crímenes contra los defensores ambientales, aquí es donde más se nos mató por ese trabajo que claro ese es el ambiente que está aprobado en el país y que la empresa privada quiere desconocerlo, pero no hagamos los empresarios, estos que tienen este perfil vinculados a la criminalidad saben que nosotros no vamos a retroceder en nuestro planteamiento y saben que más bien nos dan elementos para profundizar y para consolidar nuestra plataforma de lucha en el país, y para ejercer soberanía.

Lo que nosotros estamos reivindicando aquí, es el ejercicio de la soberanía popular, no es posible que una empresa que nadie conoce, un funcionario que nadie conoce, aquí en la capital, nos esté regalando la riqueza de nuestro país sin que nosotros conozcamos ahí en el lugar donde vivimos.

Nosotros en el movimiento amplio no somos una oenegé, no somos una entidad que tiene una sede física y eso, somos organización popular y no llegamos y nos instalamos en la comunidad, allá en Copan, allá en Atlántida, allá en Yoro; el movimiento amplio no es Víctor Fernández ni la conducción política nacional, está integrada por gente de esa comunidad, entonces entiendan la diferencia, nosotros no llegamos, somos recibidos y ahí se instala el proceso organizativo, ahí está la gente que dice no, el movimiento amplio no se puede ir porque el movimiento amplio somos nosotros, esa es una primera diferencia.

Lo segundo, la mayoría de procesos de resistencia en los que participa el movimiento, sí tenemos elementos técnicos para configurar actos de corrupción de los empresarios y de los funcionarios que favorecieron con esa concesión, el movimiento amplio es por la dignidad y la justicia, dignidad que reivindica, la justicia que cuestiona la corrupción que hay en estos proyectos.

En estos procesos hay una violación a la soberanía comunitaria que está establecido en el artículo dos de la Constitución de la República y está a lo largo de todo el ordenamiento jurídico del país, sobre todos estos proyectos tiene que haber participación genuina de las comunidades y en todos no hubo esos procedimientos, son viciados.

Lo otro que nos cuestionan, nosotros no somos traficantes de la dignidad de la gente, es decir, aquí están acostumbrados, por ejemplo, una empresa que va a ganar mil millones de lempiras de la riqueza que hay en esa comunidad, lleva unos cuantos lempiras y de esa manera administran y perpetúan la miseria de la gente nosotros no somos organización de ese tipo y no somos una organización de beneficencia, somos una organización que está construyendo y reivindicando la dignidad y la soberanía popular, es decir, nosotros no queremos que la gente reciba una dádiva, queremos en el ideal de las circunstancias que esa gente sea conductora de un proceso, en la que ellos mismos administren la riqueza natural que hay en el país sin que vayan terceros, digamos, a enriquecerse de ellos.

A nosotros no nos interesa la riqueza de la gente, nos interesa que la riqueza sirva para un genuino progreso de las comunidades, aquí.

El país tiene más de quinientos años de estar expuesto a la explotación de sus riquezas, es decir, desde la ocupación española, las bananeras, las mineras, tenemos siglos de estar en eso y lo que han generado, es este país lleno de corrupción, lleno de empresarios miserables, sin capacidad de tener iniciativa, de poner en riesgo su capital. 

Siempre van a participar de proyectos en los que no corran ningún riesgo y además con poco sentido para el país y para la gente, entonces no se trata de dádiva, se trata de construir un proyecto alternativo que tenga como base central el respeto y la construcción de la dignidad popular.             

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.