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[ENTREVISTA] EL BARRIO, LA MARA [1/2].

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Desde finales de la década de 1990, la proliferación de las maras y pandillas ha estremecido a la sociedad centroamericana del triangulo norte. En Honduras, las más peligrosas agrupaciones relacionadas con este fenómeno social se establecieron en la región nort-atlántica desde finales de la década de los 80´s y principios de los 90´s.

Las primeras agrupaciones pandilleras tomaron forma en los suburbios de algunas ciudades estadounidenses como Los Ángeles, donde éstas aparecieron como resultado de trifulcas callejeras entre jóvenes de distintas comunidades. A mediados de los 90´s, la evolución que dichos grupos habían experimentado resultó tan negativa por los actos de violencia, crímenes y enfrentamientos, que las autoridades del gobierno de Goerge Bush (padre), se dieron la tarea de arrestar una importante cantidad de jóvenes involucrados, enviándolos de regreso a sus países de origen.

Cientos de pandilleros, pertenecientes a las pandillas Latin Kindong, Salvatrucha (MS) y Barrio 18, llegaron a Honduras y El Salvador principalmente. A comienzos del nuevo milenio, ya habían sembrado el terror en la región.

Entre 1995 y 2002, las portadas de los diarios más influyentes del país (El Heraldo, La Prensa, La Tribuna y El Tiempo) comenzaron a llenarse de titulares macabros: secuestro, sicariato, masacres, extorsión, etc.

Foto: ASJ Honduras

Foto: ASJ Honduras

Cuando en enero del 2002 tomó posesión de la Presidencia de la República, Ricardo Maduro, junto al entonces Presidente del Congreso Nacional, Porfirio Lobo Sosa, prometió una lucha frontal contra las pandillas, con una política de “cero tolerancia” contra las maras, que entre otras cosas habían secuestrado y asesinado a su hijo.

Así comenzó una época de enfrentamientos entre la Policía Nacional y las pandillas. El gobierno de Maduro inició una estrategia de persecución, encarcelamiento —también de exterminio, según el criterio de algunos—. En 2004, 104 reos del Centro Penitenciario de San Pedro Sula, al norte del país fallecieron, víctimas de un incendio. En El Porvenir, La Ceiba, fallecieron 73, víctimas de igual destino.

En respuesta, al contrario de desaparecer, las pandillas recrudecieron su violencia, sólo que, esta vez, la víctimas comenzaron a ser civiles que nada tenían qué ver los conflictos entre pandillas, o los conflictos entre éstas y el gobierno. Así, en diciembre de 2004, en una de las muchas masacres perpetradas por las maras como parte de un mensaje al gobierno de Maduro, 28 personas resultaron muertas en el ataque a autobús urbano en el sector de Chamelecón. En el lugar de los hechos, entre otras cosas, se encontraron notas de papel con amenazas a Maduro, y su Ministro de Seguridad, Óscar Álvarez Guerrero.

Pero, ¿Qué ha pasado con esa lucha frontal contra la maras?, ¿cuál es el papel de los grupos armados del Estado en su erradicación?, ¿Por qué no lo han logrado?, para responder estas preguntas, El Pulso ha iniciado una serie de entrevistas a pandilleros. En esta nota, un líder de la Mara Salvatrucha en un sector popular de la salida al norte de Tegucigalpa.

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¿Con qué nombre te identificás en la mara?

«Sólo dígame el Freezer. Cuando empecé me decían “Wisho”, porque me hacían falta dos dientes de la parte de abajo que perdí en un accidente de moto. Pero desde que entré de lleno a la mara todos me dicen el Freezer».

¿Desde cuándo están en la mara?

«Empecé a robar desde niño, no porque quisiera, sino porque no teníamos qué comer. Mi mamá tenía cáncer en la matriz y pasaba todo el día tirada en una cama que le habían regalado unas señoras de una iglesia de San Pedro, porque mi papá cayó preso y no teníamos cómo. Ese hombre (su padre) era un viejo mierda que se ganaba la vida vendiendo mota (marihuna) que traía de las montañas de Yoro. Yo tenía siete u ocho años cuando lo vi la última vez. Lo último que supe fue se lo llevaron jalado (preso) al presidio de El Progreso. Y desde ahí comencé. Pero creo que entré a la mara, ya como integrante, como el 96».

¿Qué edad tenías cuando ingresaste?

«Como 12 o 13. Empecé en la clica de Tacamiche, y lo más que hacíamos era robar. Pero cuando se murió mi mamá y una tía se llevó a mis dos hermanos menores, entonces me fui a vivir a las calles de Sunseri, entre la 3 calle y la 10 avenida. Allí comenzó la onda, y ahora tengo 43 años y sigo vivo».

¿Qué pasó allí en Sunseri?

«Pues como el amigo que te digo ya era un man completo, entonces me aceptaron en la clica. Además, como siempre ha sabido dibujar, a los manes les llegó una rayada (un dibujo) que hice en una pared entre la Aurora y Sunseri, para marcar territorio, vos sabés. Hice un verga de dibujo en el muro de una bodega de verduras, donde salían unos manes bien cholados, rifando la MS, vos sabés va, y con un pija de letrero arriba que decía «Vivan los Sunseri locos, MS 13». Desde ahí me di a respetar en la pandilla».

Foto: Tiempo.hn

Foto: Tiempo.hn

¿Cuáles eran tus funciones en la pandilla?

«Pues mirá, cuando yo entré a la mara la onda era distinta, ¿me entendés?, no como ahora que por todo se mata. Cuando yo entré estaba muy güirro, y mi misión era esconder las chimbas y los boros (pistolas) con que los meros manes hacían las voladas. Ahí el mero man era uno al que le decían Lulo. Era un man todo flaco y ojeroso, que había quedado medio loco de tanto meterse piedra. Ese era el mero man, ¿me entendés?, con ese compa no se metía nadie. Pero como yo era de los más chavalos en la clica, los grandes no dejaban que nadie me jodiera, y ya como a los trece años me dieron mi primer tisón (arma) para ir a la desvalijar un almacén de electrodomésticos. Fue la primera vez que maté, ¿me entendés?, porque cuando estábamos entrando por la bigas del techo que pegaba con el mercado (Mercado Medina), uno de los vigilantes, un viejo negro, empezó a machetear a uno de los que andaban conmigo. Y como los tres que andábamos estábamos güirros, el man pensó que nos íbamos a cagar, ¿me entendés?, entonces, como vi que estaba matando al otro chavalo, me tiré de una biga y salí corriendo, pero el man salió detrás de mí con el machete. Entonces no me quedó de otra, y me paré con güevos y le sampé los cinco tiros que andaba».

¿Cuántas veces has estado preso?

«Un montón, sobre todo cuando estaba cipote, por lento, ¿me entendés?, pero ahora estoy en otro rollo. Desde que salí el 2006 no he vuelto a caer».

¿Cuántas veces has matado?

«Eso no te lo voy a responder, ¿me entendés?, sólo te puedo decir que las veces necesarias para estar aquí contándote estas ondas».

¿Cómo es la vida en la pandilla?

«Uy, a muerte. Es una familia, una vez que entrás la pandilla es lo más importante. Vos sos fiel a pandilla y la pandilla te cuida. La pandilla es todo, ¿me entendés?, son tu familia, tu casa, y la única gente que jamás te va a fallar. La gente cree que aquí todo es al vergazo, pero la verdad es que nosotros estamos bien organizados, cada una sabe cuál es su función y tiene que cumplirla a como dé lugar. Aquí hay gente de todo tipo, desde los que nunca ha estado en una escuela hasta los que fueron a la universidad; sólo que la función no es la misma, aquí sí se respetan las jerarquías y todo está dirigido por un código de fidelidad a la mara, y el que no cumpla con eso, ya sabés lo que le toca. Pero eso sí, si sos firme con la mara, la mara te recompensa, y podés pasar de ser un simple mandadero, o un simple vendedor de mota, a ser líder. Pero eso depende de cómo hagás las cosas y qué precio estés dispuesto a pagar».

¿Cómo es la rivalidad con las otras pandillas?

«Mirá, la MS tiene pica con esos putos chavaludos, esos basuras panoyos (la mara 18).  Y te lo digo en vivo pué, es a muerte. Simón (risas), muerte a esos putos chavaludos púe, muerte a los contrarios pué».

Foto: HRN

Foto: HRN

¿Y las otras pandillas?

«No hay, esas ondas de los Chirizos y esas otras ondas no tienen  la edad para enfrentarse a la MS ¿me entendés?, porque la MS controla todo, la Ms manda todo pué, y esos chavalos ya saben cómo está la onda».

¿A qué te referís cuando decís que la MS manda todo?

«Simón, porque así es la onda. La pandilla controla todo, por eso te decía que aquí hay de todo. Mirá, te lo voy a decir así, en vivo, la MS manda porque estamos organizados en todo el mundo. Vos podés encontrar a nuestra gente en cualquier país, hasta en Europa estamos ya. Por eso te digo que nosotros controlamos todo y a todos. Sólo eso te digo».

¿Podés decirme cómo hacen para controlar todo?

«Fácil, reclutamos a la gente que necesitamos, cuando los necesitamos, y no si no quiere colaborar le damos unos días para que lo piense, y si de todas maneras no quiere, entonces lo amenazamos a él y a la familia, y si no accede cumplimos la amenza y ya. Pero la mayoría de la gente que buscamos siempre quiere varas (dinero), y por lo general es gente que ya ha hecho sus ondas por otros lados. Pero como te digo, nosotros estamos más organizados que el gobierno, eso es todo, estamos organizados y tenemos a la gente indicada para hacer la ondas».

¿Qué tipo de gente?

«Pues de todo: desde gatilleros y vendedores de la onda, hasta abogados, doctores y políticos».

NO SE PIERDA LA SEGUNDA ENTREGA DE ESTA ENTREVISTA, DONDE “EL FREEZER” NOS CUENTA QUIÉNES ESTÁN INVOLUCRADOS CON LAS MARAS, CÓMO OPERAN Y CUÁL ES EL PAPEL DE LA POLICÍA Y LOS POLÍTICOS. 

Acerca Redacción

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