«SIN PAGA NO HAY PAZ», TRABAJADORES FEDERALES PROTESTAN CIERRE DE GOBIERNO EN LA CAPITAL

EGO11 enero, 2019

Cientos de trabajadores federales y representantes de sindicatos protestaron el jueves en Washington D.C para pedir que se reabra el gobierno.

En un día con temperaturas por debajo de los cinco grados centígrados y con consignas como “Paguen a los trabajadores, suspendan a Trump” y “Sin paga no hay paz”, los funcionarios expresaron su frustración en el día número 20 de un cierre de gobierno cuyo fin aún no se divisa.

Algunos legisladores demócratas y líderes sindicales criticaron duramente a la administración. “Qué tan desconectado de la realidad está este presidente?”, dijo el senador demócrata Ben Cardin. “El presidente no se siente identificado con ninguno de los trabajadores federales”, agregó, en medio de abucheos en referencia a Donald Trump, quien viajó el jueves hacia la frontera sur.

De acuerdo con los organizadores, alrededor de 2000 personas acudieron a la manifestación que comenzó en frente de la sede de la AFL-CIO, la mayor central obrera de Estados Unidos.

La parálisis tiene su origen en una disputa sobre el financiamiento del muro fronterizo con México, por el que la administración pide más de cinco mil millones de dólares para su construcción. La semana ha estado marcada por el desacuerdo entre republicanos y demócratas, quienes se niegan a ceder a las demandas de la Casa Blanca.

Incertidumbre

En el medio se encuentran aproximadamente 800,000 trabajadores del gobierno quienes están suspendidos o trabajan sin paga.

“Lo peor es no saber durante cuánto tiempo mi familia estará sin ese ingreso”, dijo una trabajadora de la agencia USAID. “Yo soy afortunada de tener ahorros, pero muchos de mis colegas no tienen esa suerte”, agregó la funcionaria que dijo estar suspendida desde el 21 de diciembre. El viernes será el primer día en el que los trabajadores no reciban su quincena desde que inició el cierre.

El martes, el presidente se refirió a los trabajadores federales como «patriotas» y dijo que «muchos» están de acuerdo con su decisión de paralizar el gobierno.

María Middletown, quien también está suspendida, dijo que si la situación continúa tendrá que recurrir a sus ahorros para poder subsistir. “La Casa Blanca le ha fallado a los trabajadores federales y también a los contribuyentes”. A pesar de ser el cuarto cierre de gobierno que ha vivido, afirmó que este es distinto porque “parece no tener fin”.

La frustración de los empleados se ha visto canalizada en dos demandas al gobierno por parte de los sindicatos. La Federación Americana de Trabajadores Gubernamentales (AFGE) y el Sindicato de Trabajadores del Tesoro Nacional (NTEU) dos pleitos alegando que es ilegal que el gobierno fuerce a los empleados considerados esenciales a trabajar sin paga.

“La mayoría de las personas no tienen dinero en el banco…vivimos de quincena en quincena y necesitamos volver a trabajar y ganar dinero para pagar nuestras deudas”, dijo George Schlaffer, presidente del capítulo de Baltimore del NTEU.

“Me gusta mi trabajo”, dijo Brenda Green, quien es funcionaria desde hace 30 años, “amo servir al pueblo americano, pero si esto no acaba pronto tendré que solicitar subsidios de desempleo o buscar un trabajo a medio tiempo”.

Efecto en otros sectores

La parálisis no solo afecta a quienes reciben su salario directamente del gobierno. De acuerdo con Político, el cierre le está costando más de mil millones de dólares semanales a la economía estadounidense.

“Es negativo también para nuestro negocio porque las personas no están viajando” , dijo Inés García-Kim, coordinadora de comunicaciones de la IAM, un sindicato nacional de trabajadores aéreos. García, quien viajó de Nueva Jersey a la capital para la manifestación dijo que su vuelo, que en un día de semana estaría a capacidad, “solo estaban llenos menos de dos tercios de los asientos”.

En los alrededores de la zona de edificios federales en Washington D.C., donde más de 200 mil personas trabajan para el gobierno, los cafés y restaurantes comienzan a vaciarse y a modificar su horario de apertura.

“Los efectos que esto [el cierre] tiene son de amplio alcance” dijo Steven Ching, contratista de la AECOM, una empresa que trabaja para la NASA. “Cuando no tienes dinero extra para pagar tu hipoteca, el pago de tu coche, los servicios…[el efecto] se disemina”.

Ching, quien trabaja en el Kennedy Space Center, piensa que el cierre es un asunto que trasciende la política. “Que nosotros no trabajemos es dañino para los estadounidenses”.

Allan Shelby, trabajador de la Administración Federal de Aviación, teme que el cierre de gobierno afecte la seguridad de los vuelos. “Los inspectores, como yo, no estamos trabajando”, dijo. “Hay un riesgo [de seguridad] potencial porque los vuelos no están siendo regulados”.

Este es el segundo cierre de gobierno más largo que ha tenido Estados Unidos. Sin embargo, si no se llega a un acuerdo para el sábado, se convertiría en el primero, al superar los 21 días que duró el cierre de 1995 bajo la administración Clinton.

Fuente: VOA

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