RAFAEL LEONARDO CALLEJAS, EL MONARCA NACIONALISTA

@oscarlestrada Rafael Leonardo Callejas Romero nació en Tegucigalpa, el 1 de noviembre de 1943. Hijo del banquero Rafael Callejas Valentine y Emma Romero. Su padre, fallecido en 2014, estaba emparentado directamente con la familia Soto y los Valentine, ambos accionistas importantes en la mina El Rosario, en San Juancito. De allí viene alguna parte de su capital político y otra de su carisma y talento. Fue el primer presidente nacionalista desde el retorno a la...

@oscarlestrada

Rafael Leonardo Callejas Romero nació en Tegucigalpa, el 1 de noviembre de 1943. Hijo del banquero Rafael Callejas Valentine y Emma Romero. Su padre, fallecido en 2014, estaba emparentado directamente con la familia Soto y los Valentine, ambos accionistas importantes en la mina El Rosario, en San Juancito. De allí viene alguna parte de su capital político y otra de su carisma y talento.

Fue el primer presidente nacionalista desde el retorno a la democracia en 1982, al ganar a sus 47 años la presidencia frente al liberal Carlos Roberto Flores Facussé. Antes había ganado las elecciones frente a José Simón Azcona, pero no fue declarado presidente luego de una negociación entre las cúpulas que optaron por aceptar la “Opción B,” que fue la suma de todos los candidatos liberales frente a los votos de Callejas.

Su cuna nacionalista del área opositora a la dictadura de Carías y su ascendencia oligárquica transnacional, le permitieron ganar la confianza de los militares y caudillos de los partidos Liberal y Nacional, hasta convertirse en el Monarca, la figura más importante del Partido Nacional de finales del siglo XX.

Rafael Leonardo Callejas Romero


Cursó su primaria en la Escuela Americana y la educación secundaria en el Instituto San Francisco de Tegucigalpa. Estudió luego en la Universidad de Mississippi, donde se graduó en el año 1966, obteniendo el título de Economía Agrícola. Realizó un diplomado en el Instituto de Ciencias Sociales de La Haya referente al desarrollo Agrícola. Obtuvo además dos doctoraros honoris causa, uno por la Universidad de Mississippi y otro en México.

Tras su regreso a Honduras ejerció durante un tiempo como financiero y economista especializado en cuestiones de agronomía. Entre 1967 y 1971, trabajó en el Consejo Superior de Planificación Económica (Consuplane) y en 1968, a los 25 años, fue nombrado director de Planificación Económica del Gobierno del general Oswaldo López Arellano.

En 1975, luego del golpe de Estado ejecutado por las Fuerzas Armadas a López Arellano como consecuencia del escándalo de corrupción conocido como Bananagate, el general Juan Alberto Melgar Castro lo incorporó a su gobierno nombrándolo ministro de Agricultura y Recursos Naturales. Callejas fue confirmado en su puesto ministerial en agosto de 1978 luego que el general Policarpo Paz García derrocara a Melgar Castro. Fungió luego como tesorero en el seno del gabinete de transición del General Policarpo Paz, hasta la celebración de elecciones en 1981, donde salió electo como diputado a la Asamblea Nacional Constituyente y designado presidencial de Ricardo Zúñiga Agustinus.

Con la restauración de la democracia en enero de 1982, luego de la aplastante derrota sufrida por el exvicepresidente de los tres gobiernos militares de los sententa, máximo líder nacionalista (que la CIA llegó a calificar como un cuete quemado en la política hondureña), Ricardo Zúniga Agustinus, el carisma y la juventud de Rafael Leonardo Callejas sobresalió de tal manera, que llegó a presidir el Comité Central del Partido Nacional, convirtiéndose en una de los cabezas de la facción interna “Unidad y Cambio”, que animaba el empresario Ricardo Maduro Joest a postularse en las elecciones de 1986 con la esperanza de llevar una imagen moderna y más cercana al liberalismo que les permitiera volver al poder. Callejas, hábil y ambicioso, activó una facción interna adentro de la corriente “Unidad y Cambio” que llamó el Movimiento Nacional Rafael Callejas (Monarca) que terminó apropiándose del Partido Nacional. 

En las elecciones presidenciales del 24 de noviembre de 1985, luego de la crisis contitucional entre el poder ejecutivo y legislativo que por poco desencadena un golpe de Estado, Rafael Leonardo Callejas, a pesar de las acusaciones que  recibió durante la campaña por corrupción durante su período de ministro en los gobiernos militares y a pesar de tener que competir con otros dos candidatos en su partido: Juan Pablo Urrutia Raudales y Fernando Lardizábal Guilbert, se vio favorecido por el voto popular. Obtuvo 189,000 votos de diferencia sobre José Simón Azcona Hoyo, el candidato más cercano. Pero la opción B, que antes mencionamos, dio la victoria a Azcona, con sólo el 27,5% de los sufragios totales. Callejas sin embargo se impuso en 17 de los 18 departamentos de la República, lo que le dio mucho poder en el Congreso Nacional que le permitió consolidar su liderazgo de cara a las elecciones de 1989.

Rafael Leonardo Callejas, en su campaña en 1989.


Rafael Leonardo Callenas se hizo con la presidencia al ganar de forma contundente las elecciones del 26 de noviembre de 1989, sobre el liberal y exministro de Suazo Córdova, Carlos Flores Facussé. Asumió la presidencia de la República el 27 de enero 1990, convirtiéndose en el primer candidato de la oposición en ganar unas elecciones en Honduras desde 1932.

El derrocamiento del FSLN en Nicaragua y los acuerdo de paz en El Salvador y Guatemala produjeron un cambio en la política exterior norteamericana, pasando poco a poco del combate al comunismo a las políticas neoliberales. Honduras, inmersa en una profunda crisis económica los últimos años del gobierno de Azcona, que llevó incluso a fallar en el pago de la deuda externa durante 1988 y 1989, requería de cambios en la matriz económica que venía implementándose desde el gobierno de Manuel Gálvez en los cincuenta. El gobierno de Callejas aplicó entonces una serie de medidas de estabilización financiera y ajuste estructural de la economía, siguiendo el precepto del FMI. El objetivo prioritario de Callejas era retomar el diálogo con los organismos multilaterales de crédito, cuando se cumplía un año de la declaración por el Banco Mundial a Honduras como país inelegible para el desembolso de nuevos préstamos. 

La Ley de Ordenamiento Económico, traducida en sucesivas devaluaciones del Lempira, que desde 1920 había mantenido un tipo de cambio fijo con el dólar; los despidos masivos en el sector público y la reducción del gasto social, castigó a extensas capas de la población, provocando, ya en los primeros meses de la administración Callejas, una fuerte movilización social que se expresó en agitaciones callejeras y huelgas sectoriales.

Al final de su mandato, la política neoliberal de Callejas se saldaba con un balance bastante discreto en la macroeconomía, con un crecimiento anual medio de sólo el 1,5% del PIB y una inflación errática que únicamente en el ejercicio de 1992 cayó por debajo del 10% anual, e indiscutiblemente desastroso en el terreno social.

Callejas entregó la banda presidencial el 27 de enero de 1994 al ganador de las elecciones del 28 de noviembre de 1993, Carlos Roberto Reina Idiáquez. En parte, el triunfo de Reina se debió al descontento social con las políticas económicas del Callejismo. Pero su popularidad no disminuyó. 


El 30 de noviembre de 1994, el expresidente Callejas Romero junto con algunos colaboradores, parientes y miembros de su gobierno, fue acusado ante la juez Mildra Castillo por haberse involucrado en varios casos de corrupción.

Estos son los casos por los que Rafael Callejas fue acusado ante la fiscalía:

EL PETROLAZO: Esta causa inició el 30 de noviembre de 1994 y fue asignado a la juez Mildra Castillo. Acusaba al expresidente Callejas de Abuso de autoridad y malversación de caudales públicos. Según el expediente Número 5498-02, el ex presidente Rafael Leonardo Callejas Romero, mediante acuerdo No.602-A del 7 de mayo de 1990 autorizó la creación de una cuenta especial en el Banco Central de Honduras (BCH), cuyos fondos se incrementarían cada mes con capital proveniente de Texaco de Honduras y Gas Caribe, y que sería utilizado por la Comisión del Petróleo para financiar los carburantes. No obstante de manera irregular se transfirieron y fueron utilizados por Callejas para gastos personales. 

EL CHINAZO: En 1992, el gobierno de Callejas promulgó la Ley para la Naturalización de Ciudadanos Orientales para atraer inversiones de empresarios chinos. Tras la aprobación de esta ley, unos dos mil ciudadanos chinos optaron por la compra de la nacionalidad hondureña y los documentos de identidad, a cambio de un pago de US$3 mil por persona. Después de 1994, el recién creado Ministerio Público realizó investigaciones y comprobó las denuncias sobre millares de ciudadanos chinos que obtuvieron la nacionalidad mediante pagos de US$25 mil y US$50 mil a funcionarios del gobierno. 

En 1995, el Ministerio Público recibió la denuncia documentada de María Martha Díaz, quien sostuvo que colaboró con su ex esposo, el nicaragüense René Contreras, para la venta de la nacionalidad hondureña a ciudadanos chinos, a través de oficinas ubicadas en Miami, Estados Unidos. Posteriormente, en julio de 1996, fueron capturados por la Policía de Hong Kong Herby Weizemblut, cónsul de Honduras en Hong Kong y Jerry Wolf Stuchinner, ciudadano estadunidense jubilado del Servicio de Inmigración para Centroamérica en la Embajada de EEUU en Tegucigalpa, a quienes les decomisaron una docena de pasaportes hondureños para ciudadanos chinos. Este hecho confirmó que pese a que la Ley de Naturalización de ciudadanos chinos había expirado, continuaba el tráfico de pasaportes hondureños. El entonces fiscal general, Edmundo Orellana, estimó en 1997 que más de 20 mil pasaportes hondureños fueron impresos ilegalmente para venderlos a ciudadanos chinos. 

BRAZOS DE HONDURAS: Este proceso inició el 30 de Noviembre de 1994 y fue asignado a la jueza Mildra Castillo. Se acusó al expresidente Callejas de Abuso de autoridad y malversación de caudales públicos. Según el expediente judicial 5494-02, El presidente Rafael Leonardo Callejas Romero, en Consejo de Ministros, se extralimitó en sus funciones, autorizó “vender” “mediante compra directa” y a empleados de la Secretaría de Obras Públicas y Transporte (Secopt) toda la maquinaria que había en esa institución pese a que había un decreto legislativo que ordenaba la venta de maquinarias mediante subasta pública. 

El 28 de abril de 1994 la Corte Juzgado de Letras Penal de la Sección Judicial de Tegucigalpa abrió un proceso por Abuso de autoridad al expresidente Callejas. Según el expediente, el 28 de julio de 1994, la asesoría legal de la Secretaría de Estado en los Despachos de Comunicaciones, Obras Públicas y Transportes (Secopt) pidió al Ministerio Público que investigara el contrato de compra venta de maquinaria y equipo pesado celebrado entre el Estado y la sociedad “Brazos de Honduras”. El 14 de octubre de 1994, el Ministerio Público recibió una segunda denuncia por el mismo caso, esta vez por la Comisión de Prevención y Lucha contra la Corrupción (Coprelco).

Las denuncias eran contra el expresidente Rafael Leonardo Callejas Romero, el secretario de Hacienda y Crédito Público, el secretario de Defensa y seguridad pública y otras personas acusadas de no respetar un Decreto Legislativo que ordenaba la venta de la maquinaria y equipo pesado por medio de subasta. La administración de Callejas Romero aprobó dos decretos, el 003094 y el 57-93, para vender los bienes estatales por compra directa.

Rafael Leonardo Callejas.


A pesar de abrírsele a instancias de la Procuraduría General de la República y la Fiscalía contra la Corrupción que lideraba el abogado Edmundo Orellana Mercado, de cuatro sumarios por los supuestos delictivos de abuso de autoridad, fraude y falsificación documental, Callejas fue exonerado gracias a la influencia política y el apoyo que recibió de su abogado personal y Fiscal General del Estado Ovidio Navarro, que ordenó a los fiscales subalternos abandonar los casos.

El 25 de mayo de 2007, Callejas y otros funcionarios de su gobierno fueron beneficiados con un sobreseimiento definitivo. Dos años más tarde, la Corte Primera de Apelaciones de Tegucigalpa confirmó el sobreseimiento definitivo. En 2011 la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó los sobreseimientos definitivos de Callejas.

Pero los problemas no habían terminado para el presidente Callejas. El 15 de abril de 2010, el Tribunal Superior de Cuentas abrió una investigación contra Rafael Callejas por el mal manejo de la FENAFUTH. El período examinado corresponde al primero de enero de 2004 al 28 de febrero de 2009, período en que los auditores examinaron los ingresos de la FENAFUTH por un monto de 295 millones de lempiras. La auditoría revela anomalías de forma en el contrato con Media World, LLC, faltante de equipo, gastos en exceso de viaje y telefonía durante la gestión de Alfredo Hawit Banegas y Rafael Leonardo Callejas Romero. La investigación fue luego archivada.

Rafael Leonardo Callejas


Otro expediente que aparece en los archivos nacionales data del 22 de abril de 2015, cuando ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia el expresidente Rafael Callejas presentó un recurso de inconstitucionalidad en contra del artículo 239 de la Constitución de la República de Honduras, el cual prohibía la reelección presidencial.

El exmandatario argumentó que la prohibición constitucional viola su derecho a la igualdad como ciudadano, “a ser electo, y a la libre representación”. Además de violar su derecho personal, argumentó Callejas Romero, el artículo impugnado “restringe el derecho fundamental y libertad pública de libre elección”.

Los rumores en la prensa nacional señalaban la intención del expresidente Callejas de lanzarse a la presidencia de la República en las elecciones de 2017. Pero fue el presidente Juan Orlando Hernández quien se benefició de la declaración de la sala de lo Constitucional, que declaró inaplicable el artículo 239, impugnado por el expresidente Callejas Romero.

Ese año, 25 de noviembre de 2015, Rafael Leonardo Callejas y otros dirigentes deportivos fueron acusados en una Corte de Nueva York, Estados Unidos, de “mutua ayuda y protección” en un esquema de pedido, oferta y aceptación de pago no revelado, pago ilegal, sobornos y comisiones ilegales.

Rafael Leonardo Callejas en una audiencia ante la corte de Estados Unidos. Imagen de AP.


Según la acusación estadounidense, Callejas Romero y Alfredo Hawit, recibieron sobornos por medio de un intermediario offshore de Media World LLC, una empresa de Roger Huguet. “Ilegalmente amasaron fortunas personales, defraudanto a las organizaciones que ellos servían”, consignan los documentos de la Corte.

Rafael Leonardo Callejas Romero fue acusado de formar parte de una red que cobraba sobornos, comisiones ilegales, pagos no declarados y crimen organizado para adjudicar los contratos de derechos de transmisión y marketing de la Selección Nacional de Fútbol de Honduras. Además, la Corte de Nueva York también procesó al que fue el secretario de la Federación Nacional Autónoma del Fútbol de Honduras (FENAFUTH) y alto dirigente de FIFA, Alfredo Hawit Banegas. Ambos líderes deportivos se declararon culpables y cumplen condena en Estados Unidos.

De esta forma, una impresionante carrera política llega a su fin. Quien una vez fuera el monarca del nacionalismo, el candidato del cambio Rafael Leonardo Callejas Romero expulpado en los tribunales hondureños gracias al poder y la influencia que guardaba, pasará a formar parte en la historia como el primer presidente hondureño preso en Estados Unidos.

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