“Los testimonios en la Corte no son suficiente para incriminar a un presidente”, entrevista a Steve Dodley de Insignt Crime

Si alguien conoce por estudio el proceder de las mafias en la región latinoamericana es Steve Dudley, Co director de Insight Crime, un portal electrónico de análisis del crimen organizado y el narcotráfico con base en Washington D.C. Desde hace años, el equipo de Insight Crime, dirigido por Dudley, ha venido estudiando la composición de los carteles del narcotráfico que operan en Honduras y Centro América, y su relación con las élites políticas y económicas...

Si alguien conoce por estudio el proceder de las mafias en la región latinoamericana es Steve Dudley, Co director de Insight Crime, un portal electrónico de análisis del crimen organizado y el narcotráfico con base en Washington D.C.

Desde hace años, el equipo de Insight Crime, dirigido por Dudley, ha venido estudiando la composición de los carteles del narcotráfico que operan en Honduras y Centro América, y su relación con las élites políticas y económicas del país. Con Dodley hablamos de las implicaciones del proceso criminal en contra del ahora condenado por narcotráfico Juan Antonio Hernández Alvarado, hermano del presidente Juan Orlando Hernández, de cómo funciona esa relación entre crimen organizado y élite política y de qué se puede esperar para algunos de los mencionados en el proceso que recién terminó en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Esta, es su entrevista:

Tenías información de Tony Hernández y su vínculo con el narcotráfico desde hace tiempo, ¿por qué Tony Hernández se vinculó con el narcotráfico de la forma que lo hizo?

Yo creo que lo que ellos ven cuando ven el panorama, es un juego de sumar, en donde si ellos no se ligan o conectan con los grupos del narcotráfico, van a perder poder. Lo ven como una manera de subir y consolidar su propio poder y mantener poder una vez que lo tienen, y lo ven como que los van a excluir o marginalizar si no están con los grupos del narcotráfico. Es un capital social, político y económico tan fuerte que no lo pueden obviar, no lo pueden ignorar.

Luego, es el ser humano que ve la posibilidad de tener un nexo directo con el narcotráfico y aprovechar para su propio beneficio. En eso estaba Tony Hernández, aprovechando su posibilidad de integrarse y de lucrar enormemente de esa relación.

Son cuestiones tanto personales como políticas.

Estados Unidos viene a cambiar un equilibrio de poder que se había impuesto a partir de la fractura que se dio con el golpe de Estado (de 2009), este grupo que se afianzó en el poder con apoyo del narcotráfico es el grupo que surge como ganador después del golpe de Estado. ¿Por qué Estados Unidos ahora decide cambiar este balance de poder?

Estas hablando como si Estados Unidos tuviera el monopolio sobre el poder en Honduras y no lo tiene, es más una muestra de cómo ellos no pueden controlar todas las piezas en esos países. La imagen de que Estados Unidos está detrás de la cortina haciendo todos los movimientos necesarios para poder mantener cierto tipo de grupo que favorece a ellos es falsa. En realidad lo que ellos están haciendo es  evaluando los cambios y reaccionando a los cambios que se presentan, es decir, ellos no tienen un control cien por ciento de lo que está pasando en Honduras.

Además, lo que pasa en Estados Unidos, es que hay diferencias entre las entidades. El poder ejecutivo y el poder en el Departamento de Estado es, puedo decir (menos ahora que hace unos años atrás) independiente del poder judicial. Obviamente hay un presidente ahora aquí, que está intentando cambiar esa dinámica, pero por el momento lo que es el Estado, multifacético que tiene instituciones, tiene independencia entre sí, con ciertas entidades que tienen hasta más independencia.

Y la Corte del Distrito Sur del sistema judicial es una de esas entidades que tradicionalmente ha jugado un papel muy importante, han mantenido una independencia muy importante. Entonces, esas son cosas que hay que analizar cuando se dice “por qué dejan”, no es que ellos estuvieran “dejando”, lo que ellos han hecho es buscar el mejor aliado en el momento que sea.

Hasta el 2012 la DEA había aplicado una estrategia de combate al narcotráfico más directa en la región, que de alguna forma tuvo un gran costo a nivel mediático y político, recordamos por ejemplo la masacre de los misquitos en el río Patuca (en 2012). ¿Por qué cambió la estrategia de intervención directa de Estados Unidos?, ¿fracasó la estrategia anterior y qué resultados ha tenido esta?

No creo que ellos lo vean así, obviamente estoy suponiendo de cómo es su estrategia. Mi impresión es que ellos están implementando varias estrategias a la vez.

Ellos tienen la estrategia de reprimir, cuando hay un espacio, hay las alianzas y hay las oportunidades, ellos tienen la estrategia clara de reprimir y esa represión viene de varias formas, una es las alianzas para implantar más radares, más fuerzas militares y policiales que están enfrentando directamente el narcotráfico; y por otro lado una estrategia judicial que está implementando de mayor intercambios legales, acuerdos mutuos que permiten, en este caso la extradición, pero permite también cambios en las legislaciones como el Kingping List (Counter Narcotics Trafficking Sanctions) o de escuchas telefónicas, que permiten tener adentro de Honduras otras herramientas para combatir el narcotráfico.

Ello están implementando eso con una presión bastante constante, sobre todo cuando tienen una alianza tan fuerte como la tienen con Honduras.

Volviendo al tema de las élites políticas de Honduras, ¿esa  necesidad de ligarse con el narcotráfico, se ve intensificada con la crisis económicas (de 2008) y la necesidad de incrementar el capital de las élites económicas del país?

Definitivamente, más bien son más una diversidad de factores que llegan a generar ciertas alianzas y circunstancias.

Nosotros, cuando investigamos, por ejemplo, crimen organizado, las primeras cosas que hacemos, sobre todo en los lugares como Centro América, es mirar quién está manejando los equipos de futbol, allí es a donde ellos se interceptan. Los que tienen capital emergente, en donde se conectan con las élites tradicionales es en el fútbol. Los vimos con la familia Rosenthal, no solamente la complicidad que hizo Rosenthal con el equipo de Tocoa, sino también la participación aparentemente directa de los Cachiros en el equipo de Maratón.

No podemos obviar tampoco que las mismas sociedades se construyen en base de muchas economías ilícitas, incluso la de Estados Unidos y eso pasa en  todas las sociedades. Muchas élites se construyen en base a economías ilícitas, o en base a obviar ciertas leyes, o de corromper entidades estatales. Son procesos que están pasando casi en vivo en Honduras y eso es lo que estamos viendo. Son procesos que pasan orgánicamente en todas las sociedades.

¿Qué va a pasar ahora con todas esas personas que salieron mencionadas en el juicio a Tony Hernández?, como Óscar Nájera, por ejemplo.

Óscar Nájera me sorprende que todavía está en Honduras. Porque él estaba en todos esos círculos que terminaron presos: familia Lobo, Rosenthal, ahora los Hernández. Él estaba en esos círculos. No se puede afirmar nada en cuanto al proceso actual de óscar Nájera, incluso yo no se si hay o no un proceso (en su contra), a nivel personal me sorprende que no hubiera.

¿Y Juan Orlando Hernández?, ¿lo que han afirmado, del dinero que le dio el Chapo Guzmán, del dinero que le dio Alexander Ardón para la campaña. Eso es suficiente para pensar que habrá un proceso en contra de ellos, en contra de Juan Orlando Hernández y Pepe Lobo?

Yo no creo que sea suficiente para poder incriminar a un presidente en curso, creo que para incriminar un presidente en curso tendría que ser unas pruebas mucho más contundentes y pues no las hemos visto hasta ahora. HJemos visto testimonios muy fuertes, que para el presidente son problemáticos, que coinciden en muchas cosas. La tendencia se repite en estos procesos, hacer contactos para financiamiento de campañas, hacer nexos a través de contratos estatales, todos esos patrones se repiten y eso es muy problemáticos tanto para Juan Orlando Hernández como para Estados Unidos que están evaluando cómo cambiamos este tipo de dinámica, porque han estado invirtiendo año tras año en Honduras y no han podido cambiar la dinámica y de cierta manera se puede argumentar que se ha empeorado.

Tu mencionaste la diferencia entre testimonio fuertes y pruebas contundentes, yo insisto en que las pruebas en este caso (de Tony Hernández) no fueron contundentes aunque los testimonios fueron muy fuertes. ¿Por qué bastó con los testimonios para encontrar el veredicto de culpabilidad de Tony Hernández?

Lo que mostraron los testimonios era un patrón claro de las actividades de Tony Hernández desde hace muchos años. Lo que establecieron de buena manera con los testimonios, sin tener pruebas empíricas, son las maneras como funcionan los narcotraficantes, con buen aval y la participación directa de élites políticas y económicas en Honduras y eso era suficiente. Ver el patrón, tener datos de narcotraficantes de varias índoles, de varias regiones, básicamente diciendo lo mismo, o por lo menos afirmando esas tendencias, que para el jurado eso era suficiente.

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