“EL PROBLEMA ES MUCHO MÁS PROFUNDO QUE DECIR FUERA JOH”: GILBERTO RÍOS

Hablamos con Gilberto Ríos, dirigente de Libertad y Refundación sobre este 2019 y el papel del partido como fuerza de oposición, las reformas electorales y si el aceptar un magistrado en el Tribunal Supremo Electoral o en otro instituto gubernamental como Óscar Rivera en la junta interventora del Registro Nacional de las Personas sería hacer cogobierno con el Partido Nacional. ¿Cuál es el contexto político de Libertad y Refundación para el 2019? Tenemos la lucha...
Redacciónenero 15, 2019

Hablamos con Gilberto Ríos, dirigente de Libertad y Refundación sobre este 2019 y el papel del partido como fuerza de oposición, las reformas electorales y si el aceptar un magistrado en el Tribunal Supremo Electoral o en otro instituto gubernamental como Óscar Rivera en la junta interventora del Registro Nacional de las Personas sería hacer cogobierno con el Partido Nacional.

¿Cuál es el contexto político de Libertad y Refundación para el 2019?
Tenemos la lucha contra el fraude electoral, que tuvo su principal momento en el primer trimestre del 2018; meses después de las elecciones. A partir de marzo fue tener una lucha contra el modelo privatizador de Juan Orlando Hernández y la élite que representa y también por la liberación de los presos políticos, la condena a los asesinatos de los compañeros, más de 40 asesinados de las Naciones Unidas reconoció 23 pero sobre eso no hay avance, también los compañeros que están en el exilio.

En el marco de toda la represión ha sido muy difícil salir a la calle, la protesta pública ha tenido que reorganizarse en el país, hay un convencimiento por parte de la dirección del partido de que no va a haber ninguna concesión política si no hay presión social, hemos vuelto a las organizaciones sociales, a los organismos de base y también hay convencimiento de eso pero, hay que organizar mejor las protestas de calle y esto tiene que ver con la organización de los Comandos Insurreccionales que como ya he mencionado antes a pesar de tener un nombre tan rimbombante el termino insurreccional aparece en nuestra Constitución, en el artículo tres y está consignado en ley, en el sentido de que el pueblo tiene el derecho a la insurreción en caso de que haya un gobierno fraudulento.

Estamos en un momento de replanteamiento, hay dos sectores claramente diferenciados, uno que es el Partido Libertad y Refundación, sin duda mayoritario y otro que incorpora la otra oposición que sería una menos ideologicamente definida donde hay un abanico amplio de sectores, pero también hay menor convocatoria que sería el Partido Liberal que está en franca disminución y bastante dividido y Salvador Nasralla como figura un poco desprestigiada por el tema de su falta de combatividad al momento de las acciones después del fraude electoral, luego estarían personas que sí tienen mucho reconocimiento como: Mario Membreño que dirige una organización que se llama; Nueva Democracia, Carlos H. Reyes que ha sido un eterno dirigente estudiantil con mucho reconocímiento y prestigio y que además es el presidente del STIBYS ( Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Afines) y el padre Ismael Moreno que está el frente de Radio Progreso y el ERIC (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación), salvo ellos tres diría que hay otra gran cantidad de representantes que no tienen una base social organizada que si han sido figuras mediáticas que sí han tenido una opinión publica contraria, pero que a la hora de movilizar y convocar no van a tener la fuerza que va a tener Libertad y Refundación, pero a pesar de eso, hay que reconocer que han llamado a las calles, que reconocen que esto es un régimen y que hay que quitar a Juan Orlando, por ahí me parece que puede haber una veta para encontrar la unión y en eso estamos trabajando todos los sectores de oposición, mientras no haya unidad en la oposición va a ser difícil confrontar al régimen que ademas está respaldado por poderes de facto del país, tienen el control del Estado y por el imperialismo norteamericano directamente por la embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa.

Oswaldo Ramos Soto ha reconocido a Libertad y Refundación y se suma a las voces de que como partido deberían tener un magistrado en el Tribunal Supremo Electoral:
Oswaldo es un vocero componedor del Partido Nacional, sabe que se encuentra en una circunstancia un poco apretada, están jugando a hacernos ver que estamos negociando con ellos, la verdad es que no se ha negociado nada con el Partido Nacional, Libre tiene el derecho ganado de tener representación en diferentes instituciones y en ese sentido vamos a reivindicar nuestro derecho a tener un representante en el Tribunal Supremo Electoral que es por lo que se viene luchando desde el Acuerdo de Cartagena.

¿Este es el reconocimiento a Libertad y Refundación de un patriarca del Partido Nacional?
Es un lenguaje político, porque para los aniversarios de Libre él envía felicitaciones, por otro lado decirnos la segunda fuerza es un insulto, el Tribunal nos reconoce como una fuerza política y nosotros sabemos que somos la primera fuerza desde que nos fundamos en las elecciones del 2013, y en las elecciones del 2017 Libre es la primera fuerza política y no compramos votos, no hacemos que voten los muertos, no hacemos movilizaciones de las personas transfronterizas con tarjetas de identidad duplicadas, no llevamos el control de los migrantes que aparecen votando por el Partido Nacional, todo ese supuesto apoyo del Partido Nacional no es más que clientelismo político y fraude electoral de una base bastante reducida que no es representativa de la voluntad popular.

¿Qué reformas electorales apoyaría Libertad y Refundación?
Todas las que encaminen a transparentar el proceso, como la presencia del partido en la dirección de el Tribunal, como el voto electrónico, hay que reconocer que hay un avance importante en la intervención del Registro Nacional de las Personas porque con eso vamos a saber cuántas personas realmente están habilitadas para votar en el país, y por supuesto las de la segunda vuelta porque esto garantizaría que el presidente que quede electo va a ser respaldado por más de la mitad de la población hondureña.

¿Estarían haciendo un cogobierno con el Partido Nacional al aceptar un magistrado en el Tribunal Supremo Electoral?
De ninguna manera, hemos planteado una lucha institucional que es la que lleva a cabo el Partido Libertad y Refundación y siendo mayoría y habiendo ganado elecciones no podemos dejar de aceptar posiciones que nos corresponden, eso seria como matar al tigre y tenerle miedo al cuero, hemos apostado por ganar la presidencia de la República ¿por qué no vamos a aceptar que Libre este en todas las instituciones? no solo en esa junta interventora deberíamos estar.

Estamos en contra por supuesto de la política de interventoras en el país, pero en el caso sensible del tema electoral, del tema de la decisión del pueblo tenemos que dar el primer paso hacia adelante y formar parte de la depuración de estas instituciones como nos parece que está pasando en el registro.

¿De llegar a un consenso con el Partido Nacional en el tema de las reformas electorales las apoyarían?
Siempre y cuando incluyan las propuestas que tenemos, estamos en contra de la ciudadanización de las mesas que ellos quieren incluir, incluso están impulsando a un sector de la Sociedad Civil para eso, para nosotros el proceso debe estar controlado por partidos políticos en igualdad de condiciones, pero eso es lo que ha fallado, no meter a terceros que no tienen que ver con la política y que no van a defender intereses sino aquellos para los que sean financiados o apoyados por determinados sectores, ahí vemos una intención de un sector de la Sociedad Civil primero para tomar control de algo que no le corresponde y otro sector que ingenuamente cree que ciudadanizando las mesas vamos a tener un sistema más transparente.

Hemos sido claros en cuatro aspectos: representantes en el tribunal, representantes en los consejos locales de elecciones, segunda vuelta y voto electrónico.

¿En caso de no llegar a un consenso qué pasaría?
Pienso que aumentaría la inestabilidad política en el país, porque se hablaría más abiertamente de una dictadura y eso llevaría a que no solo sectores como nosotros que hacemos acciones de calle se sumarían para botar a Juan Orlando Hernández, hay personas que todavía creen que pueden haber alternativas democráticas en Honduras, hay otros sectores que no y entre esos está la acción ciudadana que cada vez están más decididos a botar a Juan Orlando antes de que termine su mandato.

¿Harían alianza con Salvador Nasralla y Luis Zelaya?
En los términos que ellos han planteado la alianza no. ¿Alianza para qué? Ya hicimos alianza con Salvador y después de las elecciones se escuchó más la posición norteamericana que la nuestra como partido o la de la vocería oficial de la Alianza de Oposición, por ahí tenemos nuestro temor de que podría pasar lo mismo.

En el caso de Luis Zelaya, agradecemos que haya reconocido que ganamos las elecciones, pero vemos que en su partido no hay control de sus fuerzas políticas y que cada vez el Partido Liberal está más dividido y es menos representativo de la población aún así, si él se manifiesta en contra de Juan Orlando hay coincidencia y podríamos ver en qué podríamos avanzar, que no reconozcamos la voluntad norteamericana en esto sino que seamos realmente autónomos y que llevemos hasta el final algunos puntos, lo que no se logró con Salvador y creo que sería difícil lograrlo con Luis Zelaya. A Luis Zelaya se le ofreció la candidatura de la Alianza de Oposición y no quiso porque creyó que con su Partido Liberal ganaría las elecciones y ya vimos los resultados, cada vez menos personas votan por ese partido que ha tenido, desde del Golpe de Estado una disminución de casi 200 mil votos por cada elección.

¿La animadversión hacia Juan Orlando Hernández podría unificar a ciertos sectores de oposición?
Debería, porque además la población demanda la unidad de todos los sectores políticos pero, debe entender la población que no todos quieren quitar a Juan Orlando Hernández por las mismas razones, hay unos que los quieren quitar para estar ahí, hay otros que lo quieren quitar porque piensan que él es el problema del país, y la verdad que el problema no es Juan Orlando Hernández él es la representación de una élite económica que realmente representa el problema del país y que tiene controlados todos los rubros de la economía, los medios de comunicación, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y además tiene tiene vínculos con el crimen organizado y con el narcotráfico, el problema es mucho más profundo que solo decir: Fuera JOH.

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