CONSECUENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES DEL LAVADO DE DINERO

La siguiente sección contiene extractos del artículo “Las consecuencias del lavado de dinero y el delito financiero”, por John McDowell y Gary Novis, que aparece en la publicación del Departamento de Estado de EE.UU. “Economic Perspectives” en mayo de 2001, y de la publicación “Guía de referencia sobre el Antilavado de Dinero (ALD) y el Combate contra el Financiamiento del Terrorismo (CFT)” del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional”. Los temores de que las...
Oscar Estradadiciembre 19, 2018

La siguiente sección contiene extractos del artículo “Las consecuencias del lavado de dinero y el delito financiero”, por John McDowell y Gary Novis, que aparece en la publicación del Departamento de Estado de EE.UU. “Economic Perspectives” en mayo de 2001, y de la publicación “Guía de referencia sobre el Antilavado de Dinero (ALD) y el Combate contra el Financiamiento del Terrorismo (CFT)” del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional”. Los temores de que las leyes y regulaciones antilavado de dinero socaven los esfuerzos para liberalizar los mercados financieros, o que la apertura de los mercados financieros promueva el lavado de dinero, son infundados. El lavado de dinero amenaza los sistemas financieros y económicos en muchos países, y la comunidad financiera internacional debería apoyar con firmeza los esfuerzos antilavado. El lavado de dinero y la financiación del terrorismo pueden tener consecuencias devastadoras en los aspectos económicos, de seguridad y sociales. Si bien estos delitos pueden ocurrir en cualquier país, ellos tienen consecuencias particularmente importantes en lo económico y social para los países en desarrollo, o en los mercados y países emergentes con sistemas financieros frágiles. Los impactos negativos del lavado de dinero tienden a aumentar en estos mercados porque los mismos tienden a ser más pequeños y por ello más susceptibles a ser alterados por influencias delictivas o de terrorismo.

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ETAPAS DEL LAVADO DE ACTIVOS

Algunos de los efectos del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo son:

Aumento del Delito y la Corrupción: El lavado de dinero con resultados positivos ayuda a mejorar los aspectos rentables de las actividades criminales. Cuando un país es considerado como un paraíso para el lavado de dinero, atraerá a gente que cometerá delitos. Generalmente, los paraísos para el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo tienen:

Cantidad limitada de delitos subyacentes para el lavado de dinero,

Una definición restringida de las instituciones cubiertas por las leyes y regulaciones antilavado,

Pobre control de las leyes, sanciones leves, normas que dificultan el decomiso o el congelamiento de activos relacionados con el lavado de dinero.

Si el lavado de dinero está extendido, también habrá más corrupción, porque los delincuentes tratarán de sobornar a los funcionarios gubernamentales, abogados y empleados de las instituciones financieras y no financieras para que puedan continuar haciendo sus negociados ilegales.

Debilitamiento del Sector Privado Legítimo: Uno de los efectos microeconómicos más serios del lavado de dinero recae sobre el sector privado. Es conocido que los lavadores de dinero utilizan compañías pantalla, o negocios que aparentan ser legítimos y realizan actividades legítimas pero en realidad son controlados por los delincuentes, y mezclan los fondos provenientes de actividades ilícitas con fondos legítimos, para esconder el dinero mal habido.

Estas compañías pantalla tienen acceso a grandes sumas de fondos ilícitos, lo que les permite subsidiar a los productos y servicios a niveles muy por debajo de los índices de mercado. Así, las compañías pantalla tienen una ventaja competitiva sobre las compañías legítimas que reciben fondos de los mercados financieros.

Esto hace difícil, sino imposible, que los negocios legítimos puedan competir contra las compañías pantalla. Claramente, los principios gerenciales de estas compañías delictivas no son consistentes con los principios de mercado libre tradicionales de los negocios legítimos, que resultan en efectos macroeconómicos negativos mayores.

Finalmente, al utilizar las compañías pantalla y otras inversiones en compañías legítimas, los fondos del lavado de dinero pueden ser utilizados para controlar a industrias enteras o a sectores de la economía de ciertos países.

Esto aumenta el potencial para la inestabilidad monetaria y económica debido a la asignación inadecuada de recursos en distorsiones artificiales de precios de activos y commodities. También brinda un vehículo para la evasión fiscal, de esta forma privando de recursos al país.

Debilitamiento de las Instituciones Financieras: El lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo pueden perjudicar la eficiencia del sector financiero de un país. Pueden afectar negativamente la estabilidad de los bancos o de otras instituciones financieras en forma individual, como las compañías de valores y las compañías de seguros. De hecho, la actividad criminal ha estado asociada con una cantidad de fracasos bancarios en todo el mundo, incluyendo el fracaso del primer banco en Internet, el European Union Bank. Más aún, algunas crisis financieras de los años ‘90s —como el escándalo de fraude y lavado de dinero del BCCI y el colapso del Barings Bank en 1995 tras un esquema fraudulento en el mercado de derivados realizado por un empleado— tenían significativos componentes criminales o de fraude.

Las instituciones financieras que cuentan con fondos procedentes de delitos tienen desafíos adicionales para administrar adecuadamente sus activos, deudas y operaciones. Las consecuencias adversas del lavado de dinero son generalmente descritas como de reputación, operativas y de concentración de riesgos. Ellas están interrelacionadas, y cada consecuencia financiera, como:

Pérdida de negocios rentables;

Problemas de liquidez a través de extracciones de fondos;

Cese de servicios de banca corresponsal;

Costos de investigación y multas;

Decomisos de activos;

Pérdidas de préstamos;

Reducción del valor de las acciones de las instituciones financieras.

El riesgo a la reputación es la posibilidad de que publicidad adversa sobre las prácticas comerciales y asociaciones del banco, sean exactas o no, causen una pérdida de confianza pública en la integridad de la institución. Los prestamistas, depositantes e inversionistas pueden cesar de hacer negocios con la institución a raíz de un escándalo de lavado de dinero que involucre a la institución. La pérdida de prestatarios de alto nivel reduce los préstamos rentables y aumenta el riesgo del portafolio de riesgo en general. Los depositantes pueden retirar sus fondos. Más aún, los fondos colocados en depósito con un banco por los lavadores de dinero no pueden ser considerados como una fuente estable de financiación.

Grandes sumas de fondos lavados a menudo están sujetas a extracciones anticipadas mediante transferencias cablegráficas o confiscaciones de las autoridades, causando posibles problemas de liquidez. El riesgo operativo es la posibilidad de pérdida resultante de procesos, individuos y sistemas internos inadecuados o fallidos o eventos externos.

Dichas pérdidas se producen cuando las instituciones incurren en costos reducidos, terminados o incrementados para los servicios de interbanca o banca corresponsal. El incremento en la obtención de préstamos o los costos de financiación también pueden ser incluidos en tales pérdidas. El riesgo legal es la posibilidad de demandas judiciales, sentencias judiciales adversas, contratos inejecutables, multas y sanciones que generen pérdidas, aumentando los gastos de una institución, o incluso el cierre de tal institución.

El lavado de dinero involucra a delincuentes en casi todos los aspectos del proceso de lavado de dinero. Como consecuencia de ello, los clientes legítimos también pueden ser víctimas de un delito financiero, perder dinero y demandar a la institución reclamando el reembolso.

Pueden haber investigaciones, realizadas por autoridades bancarias o de control legal que resulten en incrementos de costos, así también como en multas y otras sanciones. También, ciertos contratos pueden ser inejecutables a causa del fraude existente por parte del cliente delincuente.

El riesgo de concentración es la posibilidad de pérdida resultante de la excesiva exposición del crédito o de préstamos a un prestatario. Las regulaciones generalmente restringen la exposición de un banco a un único prestatario o un grupo de prestatarios relacionados.

La falta de conocimiento de un cliente en particular o quién está detrás de ese cliente, o cuál es la relación de un cliente con otros prestatarios, pueden colocar al banco en situación de riesgo en este aspecto.

Esto es un punto de interés cuando existen contrapartes relacionadas, prestatarios conectados, y una fuente común de ingresos o activos para realizar los repagos.

Las pérdidas de préstamos también pueden resultar, por supuesto, de contratos inejecutables y contratos hechos con personas ficticias. Por estas razones, el Comité de Basilea sobre Supervisión Bancaria ha emitido declaraciones como el Documento sobre Diligencia Debida sobre Cliente para Bancos de 2001 sobre la prevención del uso delictivo de los sistemas bancarios de sus miembros con el propósito de lavar dinero.

Pérdida de control o errores en las decisiones relacionadas con la política económica: Debido a las grandes sumas de dinero involucradas en el proceso de lavado de dinero, en algunos países de mercados emergentes estos fondos ilícitos pueden disminuir los presupuestos gubernamentales, resultando en una pérdida de control de la política económica por partes de los gobiernos o en errores de política debido a errores en la medición de estadísticas macroeconómicas resultantes del lavado de dinero.

El lavado de dinero puede afectar adversamente las monedas y las tasas de interés ya que los lavadores reinvierten los fondos donde sus planes de fraude tienen menos posibilidades de ser detectados, en lugar de colocarlos donde las tasas de retorno son mayores.

También puede presentarse la volatilidad en las tasas de cambio e interés en razón de transferencias de fondos internacionales no anticipadas.

En la medida en que la demanda de dinero cambie de un país a otro por el lavado de dinero – resultando en información monetaria engañosa– tendrá consecuencias adversas para la volatilidad de las tasas de interés y cambio, particularmente en las economías dolarizadas, ya que el rastreo de acumulados monetarios se vuelve más incierto. Y el lavado de dinero puede aumentar la amenaza de inestabilidad monetaria debido a la asignación errónea de recursos de distorsiones artificiales en los precios de activos y comodities.

Distorsión e Inestabilidad Económica: Los lavadores de dinero no están interesados en la generación de ganancias provenientes de sus inversiones sino en proteger sus fondos y ocultar el origen sucio de los fondos. Así, ellos “invierten” el dinero en actividades que no necesariamente son beneficiosas económicamente en el país donde los fondos están ubicados.

Más aún, en la medida en que el lavado de dinero y los delitos financieros dirigen los fondos de inversiones exitosas hacia inversiones de menor calidad, puede verse dañado el crecimiento económico. En algunos países, industrias enteras, como la construcción y la hotelería, han sido financiadas no por su demanda real, sino por los intereses de corto plazo de los lavadores de dinero.

Cuando estas industrias no les sirven más a los lavadores de dinero, ellos las abandonan, causando un colapso de estos sectores y un daño inmenso a las economías que mal podrían soportar estas pérdidas.

Pérdida de Ingresos por Impuestos: De las formas subyacentes de actividades ilegales, la evasión fiscal es, tal vez, la que tiene impacto macroeconómico más evidente. El lavado de dinero disminuye el ingreso por impuestos y por ende indirectamente perjudica a los contribuyentes honestos. También hace que el cobro de impuestos por parte del estado sea más difícil. Esta pérdida de ingresos generalmente se traduce en mayores alícuotas impositivas de lo que normalmente sería si los fondos procedentes del crimen no gravados fueren legítimos. El déficit gubernamental está en el centro de las dificultades económicas de muchos países, y corregirlo está en el foco principal de la mayoría de  los programas de estabilización económica. El FMI ha estado participando en esfuerzos para mejorar las capacidades de cobro de impuestos de sus países miembros. Aunque el sector de pequeños negocios es un nexo importante, también genera crecimiento económico. Por ende es posible que en muchos países en una etapa relativamente temprana del desarrollo económico sean especialmente proclives a la evasión fiscal y al lavado de dinero asociado a la misma.

Riesgos para los Esfuerzos de Privatización: El lavado de dinero amenaza los esfuerzos de muchos estados por introducir reformas en sus economías a través de la privatización.

Las organizaciones criminales pueden hacer ofertas más altas que los compradores legítimos de compañías que antes eran estatales. Más aún, si bien las iniciativas de privatización generalmente son beneficiosas económicamente, también pueden servir como un vehículo para lavar fondos.

En el pasado, los delincuentes han podido adquirir marinas, complejos hoteleros, casinos y bancos para ocultar sus fondos ilegales y seguir con sus actividades delictivas.

Riesgo para la Reputación del País: La reputación de ser un paraíso de lavado de dinero o de financiamiento del terrorismo podría generar efectos negativos para el desarrollo y el crecimiento económico de un país.

Disminuye las oportunidades globales legítimas porque las instituciones financieras extranjeras pueden decidir limitar sus transacciones con instituciones de paraísos de lavado de dinero, dado que el escrutinio extra necesario las hará más onerosas.

Los negocios legítimos ubicados en paraísos de lavado de dinero pueden sufrir el acceso reducido a los mercados mundiales (o tendrán que pagar más para tener acceso) en razón del mayor escrutinio de los sistemas de titularidad y control.

Una vez que la reputación financiera del país es dañada, revivirla es muy difícil y requiere de significativos recursos gubernamentales para rectificar un problema que podría haber sido evitado con controles antilavado adeudados.

Otros efectos son las contramedidas especiales tomadas por organizaciones internaciones y otros países, como la elegibilidad reducida para obtener asistencia gubernamental.

Costos Sociales: Importantes costos y riesgos sociales están asociados con el lavado de dinero. El lavado de dinero es un proceso vital para continuar cometiendo ciertos delitos. Permite a los traficantes de drogas, contrabandistas y otros delincuentes ampliar sus operaciones. Esto aumenta el costo gubernamental debido a la necesidad de incrementar los gastos de control legal y cuidado de la salud (por ejemplo, para el tratamiento de adictos a las drogas) para combatir las consecuencias serias que resultan de tal actividad.

La magnitud extrema del poder económico que resulta del lavado de dinero tiene un efecto de corrupción sobre todos los componentes de la sociedad. Incluso podría llevar a una virtual compra de gobiernos legítimos. Entre sus otros efectos socioeconómicos negativos, el lavado de dinero transfiere poder económico del mercado, el gobierno y los mismo ciudadanos a los delincuentes.


Fuente: Guía de Estudio para el Examen de Certificación CAMS

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