Situación democrática para los hondureños /as

Por Gilberto Ríos Munguía, dirigente del Partido Libertad y Refundación. Los movimientos internos de las principales agrupaciones políticas del país llevan meses preparándose para las elecciones primarias e internas del 14 de marzo de 2021 en la que tres fuerzas políticas escogerán de su seno a las autoridades partidarias y también a los candidatos y candidatas para las elecciones generales de noviembre del mismo año. Son tres las instituciones partidarias que llevarán a cabo este...
Redaccion 2noviembre 2, 2020

Por Gilberto Ríos Munguía, dirigente del Partido Libertad y Refundación.

Los movimientos internos de las principales agrupaciones políticas del país llevan meses preparándose para las elecciones primarias e internas del 14 de marzo de 2021 en la que tres fuerzas políticas escogerán de su seno a las autoridades partidarias y también a los candidatos y candidatas para las elecciones generales de noviembre del mismo año. Son tres las instituciones partidarias que llevarán a cabo este proceso: Partido Libertad y Refundación, Libre (Izquierda), Partido Liberal de Honduras (Derecha) y Partido Nacional de Honduras (Derecha).

Podemos hablar por experiencia propia y afirmar que ha sido una campaña completamente atípica por la situación de la pandemia y los graves efectos económicos causados en la población, y principalmente por el latrocinio de los fondos públicos y de préstamos de organismos financieros internacionales que el régimen de Juan Hernández ha saqueado sin importar el sufrimiento y la muertes de miles de compatriotas. El pueblo dice que la principal pandemia ha sido la de la corrupción y la impunidad.

La visitas a los compañeros /as de partido, las reuniones y los actos públicos se han llevado a cabo con tremendas limitaciones; la norma es cumplir con todos los requisitos de bioseguridad. No obstante es claro que enfrentamos un repunte que ha vuelto a manifestarse en la cantidad de muertes diarias que se reporta en los principales centros hospitalarios del país. Las estadísticas publicadas revelan que el régimen es incompetente para controlar la situación, también manifiesta un profundo desinterés por hacer un trabajo responsable.

Para añadir incertidumbre al proceso electoral, la nueva ley aún no está lista, el nuevo censo y la nueva tarjeta también enfrentan las dificultades provocadas por el COVID. En dictadura ninguna alternativa es clara, el Partido Libre a través de un comunicado de la Coordinación General emitido este fin de semana recién pasado, insta a toda la militancia y la dirigencia nacional a redoblar esfuerzos para lograr el proceso de registro para el nuevo documento de identidad.

Sumado a todos los desafíos que se han tenido como oposición política y social bajo los términos de la dictadura y la pandemia, el pueblo se muestra reticente a confiar en el proceso electoral. Se habla de la necesidad de repetir el ejercicio de la Alianza como el 2017, pero en este caso también las bases del principal partido de la oposición, demandan que la candidatura a la Presidencia de la República no sea cedida a otra figura que no sea la electa en las internas de Libre.

Dentro del bipartidismo también existen reacomodos, pero no hay que esperar más que representaciones útiles para los intereses de la élite que encarnan. Se manifiestan contradicciones fuertes entre algunos de sus candidatos, pero no representan verdaderos antagonismos entre sí y menos con respecto al modelo económico que ha profundizado la crisis. La ausencia de un discurso coherente y  crítico ante la situación del país podría restarles mucho apoyo popular en las próximas elecciones.

También habrá que poner mucha atención a los partidos emergentes y a los que se comportan como satélites del bipartidismo. La dispersión de votos en figuras o nuevas instituciones políticas es uno de los objetivos de la oligarquía al “permitir” la inscripción de algunas de estas nuevas agrupaciones. La oposición por su parte está llamada a conformar bloques contra hegemónicos que desnuden el juego y demuestren la naturaleza de cada actor en el siguiente proceso.

Para este noviembre las corrientes internas de los diferentes partidos deberán entregar al menos –según la ley vigente- planillas en la “mitad más uno” de todos los municipios y departamentos de Honduras; es decir 10 planillas para diputaciones por departamento y 150 planillas para alcaldes municipales, más la fórmula presidencial, las postulaciones al Parlamento Centroamericano y una cantidad determinada de firmas que respalden su inscripción.

 

 

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