Piden a candidatos presidenciales pronunciarse sobre despilfarro en Tasa de Seguridad

TEGUCIGALPA, Honduras La Tasa de Seguridad debe ser investigada y dejar de existir en Honduras, pues la pérdida de recursos es vasta e infundada, pero, a solo meses de que se abran las urnas para elegir un nuevo gobierno, los políticos no otorgan la importancia debida al tema, estiman analistas. Hace más de una década, Honduras sucumbía ante un punto álgido de los registros delincuenciales, lo que llevó a la creación del tasón. Sin embargo,...
BFlores27 septiembre, 2021

TEGUCIGALPA, Honduras

La Tasa de Seguridad debe ser investigada y dejar de existir en Honduras, pues la pérdida de recursos es vasta e infundada, pero, a solo meses de que se abran las urnas para elegir un nuevo gobierno, los políticos no otorgan la importancia debida al tema, estiman analistas.

Hace más de una década, Honduras sucumbía ante un punto álgido de los registros delincuenciales, lo que llevó a la creación del tasón. Sin embargo, con el tiempo, la visión del mismo se habría quebrantado.

«En principio, una iniciativa de esas, con el nivel de violencia que tenía el país, y con la ausencia de recursos, no era una idea que se podía satanizar o declarar negativa o inservible», apuntó el sociólogo Eugenio Sosa, sobre la Ley de Seguridad Poblacional, normativa que nació en junio de 2011.

Señaló que el primer error fue el incumplimiento de la premisa de que la tasa sería una contribución temporal y esta se alargó con el paso de los años, convirtiéndose en una carga tributaria más para el bolsillo de los hondureños.

«Se volvió un negocio para el Estado; perdió la finalidad para la que fue fundamentalmente creada», complementó, bajo una línea de pensamiento al unísono, el analista Julio Navarro, quien subrayó que las autoridades no solo gastan lo obtenido mediante las operaciones gravadas, sino, mediante crédito.

Las cifras respaldan la observación. De acuerdo al más reciente informe -publicado en junio de 2021- de la deuda pública compartido por la Secretaría de Finanzas, el fideicomiso del tasón adeuda tres mil millones 37 mil lempiras al sistema financiero nacional.

El mismo documento detalla que el capital fue provisto a través de cinco operaciones de crédito y la garantía es la propia recaudación millonaria que sale del pueblo hondureño año a año.

Sosa infirió que, si bien los homicidios se han reducido, los resultados no son los esperados y el país continúa con altos niveles de inseguridad y violencia. «Uno se pregunta, ¿cuál es la efectividad de los recursos invertidos?», planteó.

Según el portal de la tasa de seguridad, en su apartado de estadísticas, la misma recaudó, hasta el final de 2020, un total de 18 mil 606 millones de lempiras. Sin embargo, los desembolsos otorgados ascienden a 19 mil 439 millones de la moneda nacional, lo que explica la necesidad de acudir al sistema financiero a pedir préstamos.

Otro cuestionamiento que hace Sosa es que la distribución del dinero recibido por la tasa no se hace de manera integral ni equitativa.

Los datos oficiales indican que la Secretaría de Seguridad recibe más del doble de fondos que cualquier otra institución y más de la mitad del total. Desde 2012 a la fecha le han entregado 10 mil 194 millones de lempiras, lo que representa el 52.44 por ciento de la tasa.

La Secretaría de Defensa percibió hasta ahora cuatro mil 252 millones, mientras que la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia (DNII) se hizo con dos mil 385 millones.

En cuanto a entes que buscan la justicia en la sociedad, el Ministerio Público (MP) recibió 1,008 millones de la moneda nacional, y al Poder Judicial le desembolsaron 567 millones.

Para labores de prevención se destinaron 943.2 millones. El monto más reducido lo han recibido las alcaldías, con un total de 87.8 millones de la Tasa de Seguridad.

Además de la desigual repartición, el entrevistado reprochó que no existe una rendición detallada de cuentas sobre en qué se invierte el dinero. Por lo que, acotó que ha faltado transparencia y calificó el manejo del tasón como “opaco”.

Incluso, aseveró que ante la ausencia del reporte de gastos o una auditoría, existen posibilidades de que la tasa de seguridad quede en enriquecimientos personales o actos de corrupción.

Pidió que organismos como el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) investiguen a fondo los recursos y, en caso de encontrar indicios de malversación o delitos penales, los remita al MP.

Tomando en cuenta las consideraciones previas, el analista Julio Navarro lamentó que los candidatos a cargos políticos se dedican a prometer que solucionarán problemas estructurales e históricos, como la pobreza, empleo, educación e inseguridad, pero no aspectos puntuales como la tasa de seguridad o la regulación de los altos intereses bancarios.

“Esos temas no se han discutido. Hemos pasado discutiendo si van a haber o no elecciones, qué obstáculo se presenta cada día y parece que a algunos partidos políticos les conviene que no se aborden los problemas que tenemos que afrontar”, expuso.

Entre los candidatos presidenciales, la tasa de seguridad no es objeto de debate o un punto destacado en sus discursos. Sin embargo, algunos de ellos sí lo han mencionado en su campaña.

El aspirante por la Unión Nacional Opositora de Honduras (UNOH), Salvador Nasralla, dijo a inicios de este mes que eliminaría la tasa de seguridad y la cambiaría por una de educación.

La presidenciable por el partido Libertad y Refundación (Libre), Xiomara Castro, incluyó reformas al tasón en su plan de gobierno. Planteó que actualmente la tasa se maneja como un secreto de Estado, pero que ella haría una auditoría de fondos y publicaría el destino de los recursos utilizados.

El candidato del Partido Liberal, Yani Rosenthal, ha dicho previamente que él quiere construir una nueva policía municipal utilizando los recursos del fideicomiso. No obstante, no ha expresado si haría cambios intrínsecos en el manejo del dinero o su rendición de cuentas.

El aspirante del oficialismo, Nasry Asfura, no se ha manifestado acerca del tema.

Los expertos coinciden en que las grandes necesidades del pueblo hondureño bloquean el afán de tener un aparato de seguridad tan voluminoso, por lo que la tasa debería ser derogada. Otra opción es que los recursos se mantengan, pero sean reorientados a otras áreas y los gastos estén disponibles a la supervisión ciudadana.

Acerca de El Pulso

Propósito: Somos un equipo de investigación periodística, que nace por la necesidad de generar un espacio que impulse la opinión sobre los temas torales de la política, economía y la cultura hondureña. Estamos comprometidos con el derecho que la gente tiene de estar verdaderamente informada.

Derechos Reservados 2019-2021