La conspiración contra la democracia

(Por: Gilberto Ríos Munguía •) El sorteo para ocupar el orden de las casillas en las papeletas electorales este fin de semana terminó con dirigentes agredidos por turbas del oficialismo. Fue otro evento en el que el Partido Nacional y sus satélites, comprueban su voluntad de enturbiar y desalentar la participación democrática en Honduras. Este proceso tendrá su principal momento el 28 de noviembre del presente año, en menos de cien días. El síntoma es...
BFlores25 agosto, 2021

(Por: Gilberto Ríos Munguía •) El sorteo para ocupar el orden de las casillas en las papeletas electorales este fin de semana terminó con dirigentes agredidos por turbas del oficialismo. Fue otro evento en el que el Partido Nacional y sus satélites, comprueban su voluntad de enturbiar y desalentar la participación democrática en Honduras. Este proceso tendrá su principal momento el 28 de noviembre del presente año, en menos de cien días. El síntoma es preocupante, ante la inminente derrota electoral en las urnas, nuevamente el partido del régimen se presenta sin ambages haciendo gala de sus cuerpos de choque y asaltando instalaciones públicas, usando sus influencias, el permiso de los militares y la ceguera de los organismos de justicia.

En los años ochenta en UNAH para las elecciones estudiantiles, el Frente Unido Universitario Democrático FUUD, se impuso mediante el uso de la fuerza con la llegada a la rectoría del Abogado Oswaldo Ramos Soto y la implantación de la Doctrina de Seguridad Nacional en el país. Fue tradición de este movimiento político universitario el uso del fraude, armas y violencia para asaltar la democracia. Posteriormente la historia revelaría el vínculo de sus activistas –convertidos muchos en catedráticos y políticos “prominentes”– con los aparatos de inteligencia del ejército y la policía contrainsurgente que trabajaba en aquella época asesinando, persiguiendo y desapareciendo dirigentes estudiantiles y populares.

Esa también es la cuna del pensamiento conservador y reaccionario del Partido Nacional de Honduras, en cuyas filas militó Juan O. Hernández en el que encontramos la misma lógica dictatorial, elitista, antidemocrática, anticomunista, que usa permanentemente argumentos falaces y enormes dosis de propaganda gubernamental mientras lleva a cabo el saqueo continuo de los recursos del país y el negocio con el narcotráfico, aliados con sectores del capital financiero trasnacional y con la total complicidad de los gobiernos norteamericanos.

La “mancha brava” resurge el fin de semana para contener las fuerzas principalmente de la izquierda social y política que se expresa en las encuestas a favor de la propuesta Socialista Democrática del Partido Libertad y Refundación. Xiomara Castro de Zelaya se proyecta como la virtual ganadora del proceso electoral, entre tanto una parte de los otros competidores autonombrados de oposición, cantan victoria sin siquiera tener organización partidaria suficiente para contrarrestar el fraude del régimen o para la propia capitalización de las simpatías favorables a sus proyectos.

El régimen ha mantenido una estrategia de sabotaje a los comicios que hace honor a sus inicios en el gobierno de 2010, cuyo proceso electoral se llevó a cabo con el Presidente Zelaya en el exilio en noviembre de 2009. El ejército en las calles, asesinatos y persecución política, violación sistemática a los Derechos Humanos y una fuerte campaña de desinformación de la que se encargaron los principales medios de comunicación corporativa, con honrosas excepciones. La misma receta se repitió para las elecciones de 2013 y también de 2017, en los que respectivamente se aplicaron fraudes electorales evidentes y una enorme carga represiva para la población.

A pesar de las demandas, por años se retrasaron las Reformas a la Ley Electoral en que la oposición y especialmente el Partido Libertad y Refundación, fueron insistentes y explícitos en las razones por las que el país seguía teniendo una institucionalidad democrática nula, que producía de manera ilegítima y repetida, gobiernos que representan élites y sus intereses económicos con un sistema de fraude legalizado capaz de fabricar votos, duplicar tarjetas de identidad o utilizar hasta los fallecidos para torcer la voluntad popular original expresada en las urnas.

El 30 de agosto se abrirá la campaña a nivel nacional y faltarán noventa días para el evento electoral en que se elegirán todos los niveles del gobierno: Presidencia, 298 Alcaldías / Corporaciones Municipales, 128 diputados y diputadas al Congreso Nacional y representaciones al Parlamento Centroamericano. El cambio de correlación hemisférico, regional y nacional es evidente. Si bien Libertad y Refundación asumirá su verdadero reto el 28 de enero cuando comience a reorganizar el Estado, el país y la sociedad, su desafío más inmediato es evitar el fraude electoral que prepara el régimen.

(•)Dirigente del Partido Libertad y Refundación.

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