/VENEZUELA NO ES HONDURAS, HONDURAS NO ES VENEZUELA

VENEZUELA NO ES HONDURAS, HONDURAS NO ES VENEZUELA

Por: Alex Palencia.

A raíz de la reciente toma de posición presidencial de Nicolás Maduro en Venezuela, las redes sociales en nuestro país se han llenado de diferentes mensajes al respecto,  nos llama poderosamente la atención aquellos que hacen comentarios comparativos entre la “tierra de las pampas y las honduras”, en otras palabras entre Nicolás Maduro y Juan Orlando Hernández. Particularmente creemos que esas comparaciones no tienen ningún asidero ni argumentación alguna, pues es más ambas naciones, y personajes son muy diferentes entre sí, y si hay en la actualidad algo que les pueda unir además del idioma, son los intereses que el imperio norteamericano tiene sobre estas naciones, y esos dos personajes.

Honduras al imperio le interesa sobremanera por la posición geográfica del territorio hondureño (extensión territorial 112, 492 km2), el cual queda en el centro de américa, con sus dos salidas al Atlántico y al Pacifico, que hacen de este pequeño territorio un lugar estratégico para los fines bélicos de mantenimiento del poder hegemónico del imperio en todo el continente, en cambio; el interés sobre Venezuela (extensión territorial 916, 445 Km2), país que tiene según  La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), una de las reservas de petróleo más grandes del planeta, además Venezuela cuenta con otros minerales de importancia como: el hierro, la bauxita, el oro, el carbón, la arcilla, arena, caliza, feldespato, y sílice, entre otros.

En la actualidad en Venezuela se descubrió la cuarta mina de oro más grande del mundo. “Se trata de un área de 6 kilómetros dentro del arco minero del Orinoco, estado de Bolívar, que poseería unos 480 mil kilos de este metal, equivalente a 52 millones de onzas troy de oro”. Venezuela es además el segundo país del mundo con más cantidad de Uranio (se usa para energía de reactores nucleares), y por si esto fuera poco; Venezuela ha descubierto recientemente que es el país con más Thorium (mineral que produce gran cantidad de energía).          

Que sepamos, Honduras no cuenta con tales bondades de la naturaleza, ni por cerca, desde allí no podemos establecer un paralelo racional comparativo con Venezuela, más allá de eso; en las últimas décadas este gran país ha puesto en marcha un proceso revolucionario, precisamente encaminado a la recuperación de estos invaluables recursos naturales, los cuales estuvieron secuestrados por un pequeño grupo oligárquico en colusión con los centros de poder económico de Norteamérica y Europa, quienes en el pasado cercano explotaban en su único beneficio estos recursos, sobre todo el petróleo del cual hicieron fiesta por más de cien años, desde 1910 cuando comenzó la explotación de este rubro por compañías extranjeras hasta 1999, año en que Hugo Chávez asumió el poder en ese país. 

Un poco de historia. “El entonces presidente Cipriano Castro aprobó un nuevo Código de Minas para la Nación el 23 de enero de 1904, estableciendo así un principio que marcaría dramáticamente el curso de la industria petrolera hasta su nacionalización en 1976. El presidente de la República obtenía facultad plena para administrar y otorgar concesiones petroleras sin necesidad del consentimiento del Congreso. Durante su gobierno, se llegaron a otorgar cuatro concesiones para explorar, producir y refinar petróleo, las cuales fueron solicitadas con el evidente propósito de ser negociadas con inversionistas extranjero”.

“En 1908, Juan Vicente Gómez reemplazó a Castro como presidente de Venezuela. En los siguientes años, Gómez continuó la política de otorgamiento de concesiones, que en su mayoría fueron adjudicadas a sus amigos más cercanos, quienes a su vez las renegociaron con las compañías petroleras extranjeras que poseían la tecnología necesaria para poder desarrollarlas”.

Y la tal nacionalización del petróleo en Venezuela, en realidad fue un mayor control de la oligarquía nacional sobre este rubro, quienes a través de sus instituciones políticas le tiraban migajas al pueblo, quien acostumbrado a la podredumbre siempre vio esto como algo natural, mientras unas poquísimas personajes disfrutaban de grandes vidas como jeques árabes a costa de la pobreza en Venezuela, a todo esto; Estados Unidos se iba apoderando del petróleo de Venezuela con el argumento de que sus compañías tenían la mejor tecnología para su explotación. Hasta que el 2 de febrero de 1999 llegó Hugo Chávez Frías  al poder derrotando a la vieja oligarquía parasitaria y enterrándola para siempre, pues en realidad con todo lo que Chávez descubrió y mostró al pueblo de estos, los mismos no tuvieron más nunca el valor de que ese pueblo les viera la cara, entonces tiraron a sus nietos al ruedo para defender los intereses de esa oligarquía vetusta.

Luego Chávez socializó al pueblo Venezolano y al mundo las riquezas de ese privilegiado país, realizando un nuevo proceso de real nacionalización del petróleo, que antes había estado completamente en manos de compañías de Estado Unidos. No bastándole a Chávez eso; impulsó un proceso revolucionario en las Américas, creando asociaciones e instituciones financieras y políticas a nivel regional: Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Banco del Sur (Bansur), Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), Telesur (canal de T.V. con proyección internacional), principalmente con el fin de crear una unión de países latinoamericanos para enfrentar las políticas económicas del imperio norteamericano.

Por experiencia histórica Chávez sabía que Venezuela no podría sobrevivir sola, a lo que le esperaba; el asedio y avasallamiento brutal del imperio, sabiendo de antemano que este no toleraría que un país dentro de su control hegemónico atentara de esa manera contra sus intereses políticos y económicos. Con todo ello Chávez puso en aprietos al poder imperial de Estados Unidos. Muchos países del continente motivados por Chávez agarraron güevos y se sumaron a sus proyectos. Chávez planteaba crear un fondo monetario en el continente que sustituyera al fondo monetario internacional, este último caballito de batalla de los centros de poder económico capitalista; también Chaves proponía crear una sola moneda (el Sucre) para todos los pueblos latinoamericanos, la cual pudiera contrarrestar el pernicioso funcionamiento del dólar estadounidense en la región; otra de sus ideas, era que todos los ciudadanos de estos pueblos tuvieran un solo pasaporte para circular libremente por el continente. En fin; Chávez se atrevió a pensar qué hacer para terminar de una vez por todas con más 196 años de asedio, acoso, chantaje, extorsión, manipulación, avasallamiento y amenazas del imperio norteamericano en perjuicio de los demás países del continente.

Estados Unidos desde el año de 1823 a través de su Doctrina Monroe, se propuso el “Destino Manifiesto” de ejercer su poder militar y económico como única forma de vida en los pueblos de las Américas, a lo que surgió como una alternativa 176 años después el proyecto de la revolución Bolivariana también conocido como Socialismo del Siglo XXI.   

Al morir Chávez a tan temprana edad, los Estados Unidos empezaron a recuperar espacios de su poder hegemónico el cual de alguna manera fue minado por la revolución Bolivariana de Chávez, este al final de sus días temiendo que los esfuerzos por liberar a los pueblos de las Américas se echaran a perder, delegó su liderazgo en Nicolás Maduro y el pueblo Venezolano, quienes al final han tenido que cargar con la cruz de la libertad a sus espaldas mientras pisan con sus pies desnudos las ardientes llamas del infierno imperial capitalista.    

En el contexto actual está más que claro que Venezuela no es Honduras y que Nicolás Maduro, no es Juan Orlando Hernández, si así fuera, el imperio norteamericano tuviera el absoluto control sobre Venezuela como actualmente lo tiene con Honduras, y Nicolás Maduro fuera no un impertinente, rebelde e irreverente líder que emplaza sin temor al imperio.

No  hay paralelos de comparación entre Venezuela y Honduras, así como no los hay entre Nicolás Maduro y Juan Orlando Hernández. JOH violó la Constitución para elegirse, Maduro no violó la Constitución para elegirse, JOH botó 640 veces el cómputo electoral para revertir el proceso, en Venezuela nunca se cayó el sistema ni una sola vez, a JOH lo declararon presidente después de 21 días, a Maduro en menos de 24 horas, JOH ganó con los supuestos votos rurales, en Venezuela no existen los tales votos rurales, a JOH lo legítimo la embajada de Estados Unidos para que el mundo lo reconociera, Estados Unidos no reconoce a Maduro. No hay comparación por ningún lado que lo veas, sólo los taimados cachurecos  hacen similitudes sin argumento alguno, y al hacerlo se convierten meras cajas de resonancia.

La revolución chavista no se puede soslayar cuando se habla de Venezuela, pues es este; el único país que ha unido a las demás naciones del continente en proyectos que amenazan, con la emancipación de estos pueblos del control y poder hegemónico de Estados Unidos. Cuando Venezuela habla de crear un banco que sustituya al fondo Monetario Internacional atenta contra la hegemonía capitalista, cuando Venezuela habla de crear una moneda que le haga frente al avasallamiento nefasto del dólar, atenta contra las manipulaciones monetarias del imperio, cuando Venezuela ofrece petróleo barato a los demás pueblos de las Américas, quebranta el poder económico capitalista, cuando Venezuela crea instituciones que van encaminadas a sustituir la OEA, trasgrede el poder político norteamericano en el continente.

Y se cree que por lo mismo asesinaron a Chávez, implantándole un terrible cáncer provocado por un bombardeo con partículas de plutonio mientras hablaba en plena asamblea de las Naciones Unidas, donde emplazo y reto a Estados Unidos a tener una relación recíproca de intereses, respetando los pueblos de las Américas, y sin ningún pudor le dijo varias cosas “correctamente inapropiadas” al entonces presidente Bush hijo, eso tampoco lo podía tolerar el imperio que se le faltara el respeto en un foro del tal naturaleza y que el mundo lo viera, mientras Latinoamérica les sacaba el dedo medio cordial, haciéndoles muecas con su propia seña: “mírennos la seña, gringos de mierda”.

Ahora Venezuela está pagando el precio de su atrevimiento, Estados Unidos está empeñado en recobrar su poder hegemónico en el continente y recuperar para sí, las riquezas de esta nación, y para ello como siempre se colude con la nueva oligarquía de ese país, conspirando contra el pueblo venezolano de mil una formas: boicoteando, acosando, aislando, asesinando, dando golpes de Estado, acusando, mintiendo, y sobre todo desabasteciendo de los principales alimentos y artículos domésticos de básica necesidad, condenando al pueblo a vivir una vida miserable, mientras a través de la T.V. y su fábrica de crear sueños (Hollywood), le restriega en la retina a los que se atrevieron hacer libres, las opulencia de un Estado de bienestar que en realidad solo existe en las películas de la gran industria del cine; pero la revolución Bolivariana aún está de pie, y ahora; con la asociación comercial con China y Rusia, Venezuela le siguen sacando la lengua al imperio.     

Definitivamente por todo lo anterior expuesto Nicolás Maduro no es Juan Orlando Hernández; y  Venezuela no es Honduras, así como Honduras no es Venezuela. 

13 de Enero del 2019

Villa de San Miguel de Real de Minas de las Heredias.                

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