Honduras

Política: Si no gano yo, nadie gana

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A dos semanas para las elecciones generales, vemos como las retóricas de los partidos se torna agresiva, en la medida el cansancio y la desesperación se apodera de los tres candidatos con verdadera posibilidad, en una planilla presidencial llena de adornos.

Eso resulta, hasta cierto punto normal. Cada quien ha puesto lo mejor de sí en la planificación y ejecución de su estrategia electoral y sus propias encuestas, las verdaderas (porque debe haberlas entre tantas falsas) le muestran si mantiene, sube o baja su posición.

Aquellos que sienten que suben, deben aumentar su esfuerzo por mantener esa tendencia; aquellos que bajan, sienten que pueden rectificar y recuperar el espacio perdido, y aquel, que a pesar de todo su empeño no sube ni baja, debe hacer algo, sacar un as bajo la manga, esperar un milagro, lo que sea para subir.

Cada candidato tiene su propia encuesta hecha a su imagen y semejanza, un traje invisible que todos los que le rodean dicen ver. Como en un truco de magia, los partidos nos muestran tres copas idénticas sobre la mesa y una solamente tiene la bolita ganadora, pero no nos dicen cuál es, allí está el truco: la mueven para confundirnos, círculos y espirales infinitas que giran para llevarnos a ciegas al 26 de noviembre.

Lo que nos dicen las últimas encuestas que la ley permitió hacer públicas, es que hay tres candidatos ganadores. Lo que confirman la retórica de los partidos, es que se creen sus propias mentiras.

Como truco de magia está bien, la política es el arte de hacer posible lo imposible. Pero el mago que crea su propio truco arriesga su cordura.

A esta altura del proceso, el candidato que continúa engañándose con la encuesta en donde le dibujan el perfil que quiere ver, está perdido. Él lo sabe, sus asesores y gerentes de campaña lo saben y buscan ocultar el truco de magia con cuentos y amenazas: si la bolita no está bajo mi copa, la magia no existe, dicen. Pero ellos saben que mienten. La magia es solo un truco, no existe sino un hábil movimiento de manos tras la mesa.

Poco tienen ya que mostrarnos los candidatos, quienes lograron llamar la atención en la población y se posicionaron en la preferencia del voto, para bien o para mal, están ahora a merced de lo que ya se hizo. No habrá sorpresas mayores a partir de este punto, sino más de lo mismo.

Y regresa entonces la magia, el truco barato. Si Mahoma no va a la montaña, haga venir la montaña a Mahoma, porque es preferible cubrir la mentira con mentiras más grande que reconocer la verdad incómoda.

Lo cierto es, que el 27 de noviembre habrá un ganador, no tres. Dos de los candidatos ya han dicho que no reconocerán otro resultado que el que ellos quieren, uno incluso afirma que habrá sus propios conteo y más valen que cuadren con los oficiales:  porque los tres candidatos son ganadores. Otro truco de magia, otra mentira para adornar la primera. Si no gano yo, nadie gana; si nadie gana todos pierden.

Pero aquí no pierden los candidatos ni los caudillos y dueños de los partidos políticos de Honduras, aquí no pierden los activistas y simpatizantes del candidato ganador o perdedor de la contienda, aquí pierde gente como usted y como yo, aquí perdemos todos.

Mauricio Reyniery Gonzáles murió y su cuerpo, a pesar del dolor de su familia, es arrojado para uno u otro lado, entre conjeturas y teorías de conspiración irrespetuosas del luto. Parece que no importara su muerte, sino la bandera que adornan sus restos. Parece que no importa el dolor de un pueblo que está harto, sino cubrir otra vez la mentira.

Aquí no hay magia, señores candidatos.

Aquí no hay truco que lo hará ganador.

Aquí hay un muerto más en esta tierra que se desangra.

Nadie debe buscar ganar con esta muerte, sacar provecho político del féretro de un hombre que hoy es llorado, para denigrar al contrincante. Levantar sospechas, alzar teorías para construir monstruos en donde no existen sino mujeres y hombres agotados. Maldito sea el que lo haga.

Acerca Oscar Estrada

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.

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