Segunda oleada latinoamericana

“Si la izquierda le toca perder terreno, que lo pierda y aprenda” dijo en el reciente pasado el ex presidente y re electo senador de Uruguay José Mujica en el marco del primer oleaje de gobiernos progresistas en la región latinoamericana.  Siendo para ese entonces una época hermosa  de gobiernos progresistas  en la región encabezada por Hugo  Chávez en Venezuela, Lula y Dilma en Brasil, Cristina y Néstor en la Argentina, Lugo en Paraguay, Mujica...
Redacciónoctubre 30, 2019

“Si la izquierda le toca perder terreno, que lo pierda y aprenda” dijo en el reciente pasado el ex presidente y re electo senador de Uruguay José Mujica en el marco del primer oleaje de gobiernos progresistas en la región latinoamericana.  Siendo para ese entonces una época hermosa  de gobiernos progresistas  en la región encabezada por Hugo  Chávez en Venezuela, Lula y Dilma en Brasil, Cristina y Néstor en la Argentina, Lugo en Paraguay, Mujica en Uruguay, Correa en Ecuador, Evo en Bolivia, Ortega en Nicaragua y Mel en Honduras. Con el golpe de estado al ex presidente Zelaya empezaron a caer los demás gobiernos de la región como Lugo y Dilma. Con la muerte de Hugo Rafael Chávez Frías y Néstor Kirchner, Latinoamérica recibió un golpe mortal en el proyecto ambicioso que daba inicio en la patria grande. Con la sucesión en Ecuador en manos de Lenin Moreno,  la encarcelación de Lula en Brasil, el proyecto latinoamericano se detuvo. Sin embargo la segunda ola emancipadora ha dado inicio para continuar el legado dejado por Bolívar, Morazán,  Chávez, Fidel, Néstor Kirchner, entre otros.

El sucesor de Rafael Correa, Lenin Moreno siguiendo las directrices del Fondo Monetario Internacional anunciaba la eliminación del subsidio a los combustibles, lo que provocaría automáticamente un aumento a los demás productos y servicios de los ecuatorianos. Las protestas masivas lideradas por los pueblos originarios no se hicieron esperar, haciendo retroceder en la medida a Moreno, dejando a su paso 5 muertes en manos de militares. Hasta el momento las protestas han sido apaciguadas.

En Chile continúan después  de varios días las  intensas protestas, nunca antes vistas desde el golpe de estado contra Salvador Allende.  Las movilizaciones tuvieron el detonante por el alza al metro anunciada por el presidente Piñera, se cuentan por los menos 15 asesinatos a manos del gobierno y este ha pedido como medida para frenar las movilizaciones, la renuncia de su gabinete.   Los chilenos han dicho que ya no soportan vivir al crédito.

En Uruguay recientes protestas para que los militares regresen a sus cuarteles.

Evo Reelecto en Bolivia en un ambiente no tan agradable y en el que deberá de ir preparando una transición en manos de las mayorías y no en manos de los que antes tenían a  Bolivia en el más pobre de Latinoamérica.

Argentina ha regresado a la senda de la liberación, de la inclusión, de la mano de Alberto Fernández y Cristinas Kirchner.  Falta el regreso de Brasil, el gigante latinoamericano  encabezado por  Lula, ahora injustamente en prisión.  Y por supuesto falta nuestra liberación que no vendrá de fuera del país ni por obra del Espíritu Santo, sino que será fruto del esfuerzo, movimiento de cada hondureño y hondureña.

Reelección ilegal, narcotráfico y reducir  el país a ser el más  pobre de la región no han sido elementos suficientes para derrocar a Hernández Alvarado, no por falta de lucha del pueblo hondureño sino por debilidad en su dirigencia, sin embargo el tiempo se acorta aunque el personaje en mención se niegue a dejar el poder.

Latinoamérica tiene las condiciones para ser de las más ricas en el mundo sin embargo es de las más desiguales en la actualidad. La segunda oleada seduce, nos pone a soñar en grande como la patria que anhelados para todos y todas.

 

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