/SALA CONSTITUCIONAL DE EL SALVADOR RECONOCE DESPLAZAMIENTO INTERNO

SALA CONSTITUCIONAL DE EL SALVADOR RECONOCE DESPLAZAMIENTO INTERNO

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador dictó esta semana una sentencia que reconoce la existencia de desplazamiento forzado de personas que tiene origen en el contexto de la violencia e inseguridad en El Salvador, mismo que causa afectaciones sistemáticas a derechos humanos, lo que constituye un estado de cosas inconstitucional.

Mediante sentencia 411 de 13 de julio de 2018, la Corte Suprema declaró que en El Salvador existe un fenómeno de desplazamiento forzado de personas que tiene origen en el contexto de violencia e inseguridad que afecta gravemente a colectivos en situación de vulnerabilidad de distintas zonas geográficas del país controladas por pandillas y en las afectaciones sistemáticas a derechos fundamentales como la vida, la integridad física, la libertad y la propiedad, entre otros, causadas por la criminalidad organizada, principalmente por los referidos grupos delictivos, lo cual constituye un estado de cosas inconstitucional.

La Suprema Corte basó su sentencia en información del informe de Movilidad Humana de la CIDH y el Informe de la Relatora Especial sobre los Derechos Humanos de los Desplazados Internos de Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los desplazados internos, entre otros.

En la mencionada sentencia, la Corte Suprema ordenó i) reconocer a las víctimas de la violencia y del desplazamiento forzado dicha calidad, como sujetos de derechos, y categorizarlos normativamente; (ii) diseñar e implementar políticas públicas y protocolos de actuación orientados a prevenir el desplazamiento forzado, entre las que se encuentran medidas para recobrar el control territorial de zonas dominadas por pandillas; (iii) brindar medidas de protección a quienes ya tienen de facto la condición de desplazados y garantizarles la posibilidad de retorno a sus residencias; y (iv) celebrar los convenios de cooperación a nivel nacional e internacional para asegurar la protección de víctimas y testigos.

“El Poder Judicial ha tenido un papel fundamental en el reconocimiento y atención de la problemática del desplazamiento interno en los países de la región. La sentencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de El Salvador representa una buena práctica puesto que plantea soluciones estructurales para adoptar medidas y prácticas en concordancia con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos contraídas por el Estado salvadoreño y los Principios Internos sobre los Desplazamientos Internos. Es por esto que hacemos un llamado a todas las autoridades a adoptar las medidas que les correspondan para atender la grave situación de las personas desplazadas internos” dijo Luis Ernesto Vargas Silva, Relator de los Derechos sobre los Migrantes de la CIDH en un comunicado difundido esta mañana por el organismo internacional.

“Saludo esta importante y oportuna decisión de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de El Salvador que ayudará a crear conciencia sobre los problemas y las muchas víctimas ocultas de violencia y desplazamiento interno en El Salvador que son altamente vulnerables y necesitan protección, apoyo y acceso a la justicia”, dijo la Relatora Especial de la ONU sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Cecilia Jimenez-Damary.

De los países centroamericanos, sólo Honduras reconoce la problemática de desplazamiento interno producto de la violencia. Con el reconocimiento de El Salvador de la problemática, se espera que ambos países puedan establecer acciones en conjunto para atender a las víctimas.

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.