/PRESIDENTE HERNÁNDEZ PIDE AL CN, DE TRÁMITE A LA LEY DE CINE

PRESIDENTE HERNÁNDEZ PIDE AL CN, DE TRÁMITE A LA LEY DE CINE

El proyecto de la ley de cine impulsado por agrupaciones de cineastas en Honduras desde hace más de dos años, ha logrado un nuevo impulso esta semana luego del pedido del presidente Juan Orlando Hernández quien solicitó al Congreso Nacional, que apruebe el proyecto de Ley de Cinematografía de Honduras, que, según afirma, impulsará el desarrollo del séptimo arte en el país.

El proyecto fue enviado por el Poder Ejecutivo en 2017.

Según el cineasta Michael Bendeck, la ley de cine es «muy importante para poder estar al nivel de otros países de la región que ya cuentan con una ley similar como Panamá y Colombia.»

«Se ocupa una ley para generar beneficios económicos a las producciones locales», manifestó Bendeck, director de la película El Paletero, agregando que las producciones de cine son además un beneficio para las economías locales y el turismo.

«Quiero pedir con todo respeto y aprecio al Congreso Nacional para que aprueben la nueva ley de cine», dijo el presidente Hernandez en el marco de la colocación de la primera piedra de lo que será el Data Center de Tigo. «Eso significa estimular uno de los sectores que más crecimiento ha tenido en el país y que más oportunidad le puede dar».

Según el productor y director de cine Alejandro Irías, esta ley ha sido un esfuerzo conjunto de varios cineastas que desde hace años sueñan con un marco legal para la industria.

«Nosotros desde hace años, con Katia Lara, Marisela Bustillo, Alejandro Fanconny y René Pauck armamos una asociación que con la intención de impulsar una ley de cine», dijo Irías. 

Esa primera iniciativa no prosperó, pero ahora, son dos las asociaciones del gremio que trabajan por lograr su aprobación y buscan que se les incorpore en la discusión que en el Congreso Nacional.

Tres propuestas de ley fueron presentadas en su momento al Congreso Nacional, una por el diputado Juan Diego Zelaya con el respaldo de Irías y la Asociación de Cineastas de Honduras; una segunda presentada por la diputada Welsy Vazquez con el respaldo de la asociación de cineastas Linterna Mágica; y una tercera presentada por el Ejecutivo, que según la productora de cine Ana Martín, recoge la esencia de las dos anteriores.

«El presidente de la república armó un equipo, juntó las dos leyes y mandó una propuesta de ley al Congreso de la República», agrega Irías.

«Honduras es de los pocos países que todavía no cuenta con una ley de cine. Entonces si este gobierno aprueba la ley de Cine será un paso importantísimo para la industria cinematográfica de este país», expresó el productor y catedrático universitario Servio Tulio Mateo.

«Honduras es el país con mayor producción de cine en la región, el Estado tiene que apoyar más y mejor a la industria del cine nacional”, expresó el mandatario hondureño esta semana, señalando que «estamos hablando de arte, de cultura y de todo lo que es esa riqueza que se ha podido ver por los hondureños a raíz del turismo interno».

A criterio de la directora Cecilia Durán, es correcto que se involucre a Turismo en la discusión de la nueva ley de cine, pues a su criterio éste sería uno de los sectores más beneficiados con las producciones nacionales.

«(La dirección Nacional de) Turismo debe interesarse con la ley de cine, porque si bien somos un país con otras prioridades, el cine es cultura y con la cultura se construye para la producción. Si ellos no entienden que la cultura es universal, van a hacer una ley de cine para producir comerciales bien caros. El cine es diversidad, es cultura, es industria», agrega Durán.

Ana Martin afirma que una de las diferencias sustanciales en la propuesta del ejecutivo en relación con las otras dos respaldadas por las asociaciones de cine del país, estriba en el origen de los fondos que se destinarán al apoyo del cine.

«Según la presentación que se realizó (en Casa Presidencial en 2017) los fondos vendrían desde el impuesto mismo del cine, que sería para apoyar la formación y la producción», comenta, agregando que ellos (Linterna Mágica) presentaron una propuesta pensada más en un fondo de retribución y no a fondo perdido como lo maneja el gobierno.

«Lo más importante es el aporte que va a dar el gobierno para el apoyo del cine», agrega Alejandro Irías.

Han sido varios los sectores que ven con desconfianza la ley de cine, por el temor de que la misma pueda ser usada para controlar el contenido de las producciones.

En ese sentido, todos los cineastas entrevistados por El Pulso coinciden al afirmar que la ley de cine no debe ser una mordaza para el contenido de las producciones.

«Debe ser una ley marco que beneficie al sector de cine en donde el artista pueda verse como un emprendedor, porque la materia prima que tiene es su talento», agrega la directora Cecilia Durán, «toda la plata que se invierta en el cine debe verse en la pantalla. No hacer únicamente cine folclórico».

«Una ley de cine debe ser meramente económica y para fomentar la producción de cine en el país», señala Michael Bendeck, resaltando que la ley no debe tener como objetivo controlar los contenidos ni censurar las producciones.

Capacitaciones para mejorar la calidad de las producciones, incentivo a las productoras que vengan al país, no solo a usar el nombre sino a compartir el conocimiento con los artistas locales, apoyo económico a los artistas nacionales pensando en el contenido que se crea a largo plazo, son los puntos que los cineastas de Honduras buscan que se estimule desde la nueva ley de cine que el presidente Hernández presentó al Congreso Nacional el año pasado y que pide al Congreso Nacional que de el trámite respectivo para aprobarla.

No existe aún en el calendario del legislativo una fecha para debatir la ley de cine, las asociaciones reclaman que hasta la fecha desconocen el contenido de la misma y exigen ser tomados en cuenta como gremio organizado a la hora de su discusión en el legislativo, para fortalecer la cultura del país.

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.