/Padre Melo: entre acusaciones y el llamado al Diálogo Nacional

Padre Melo: entre acusaciones y el llamado al Diálogo Nacional

Desde el golpe de Estado de 2009, el padre Ismael Moreno ha sido acusado de todo. De promover la violencia, de ser parte del narcotráfico, de transportar armas para los manifestantes y ser organizador de los actos de violencia en el país. Él afirma que es una campaña de desprestigio en su contra para estigmatizar y criminalizar su labor de comunicador social y defensor de derechos humanos, labor que realiza desde el ERIC (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación) y Radio Progreso.

Melo asegura desconocer el origen de las acusaciones, pero afirma que solo pueden ser el resultado de brindar información precisa sobre la crisis postelectoral, denunciar el fraude electoral y de denunciar el papel del gobierno de los Estados Unidos en esta situación, además de realizar propuestas orientadas a la recuperación del Estado de Derecho y la democracia, según estas aseveraciones el padre Melo puede deducir que las acusaciones solo pueden provenir de sectores vinculados con el gobierno de Juan Orlando Hernández.

 “El diálogo no puede ser del gobierno, debe ser de la sociedad hondureña”

En referencia a la delegación de sociedad civil y religiosos que visitó el país la semana pasada, el Madre Melo, anfitrión de los activistas, expresó que han escuchado y atendido el clamor del pueblo hondureño y que existe una relación de sectores hondureños con ellos, y que ahora que la situación en el país es más grave, y que por eso ellos decidieron expresarse de esta forma.

Explicó que el Diálogo Nacional es la salida de la crisis, una vía pacífica y democrática y propone tres premisas para iniciarlo:

1. Investigación y judicialización de los responsables de los asesinatos ocurridos desde el 27 de noviembre hasta la fecha

2.  Desmilitarización de la seguridad pública.

3. Reconocimiento de la ilegalidad de la reelección y de los resultados de las elecciones.

Ismael Moreno Coto plantea que la conducción del mismo sea de la sociedad y el gobierno como invitado. Abriendo una etapa para el movimiento social y la posibilidad de integración en un diálogo que ponga fin al conflicto y pueda ser garantía de gobernabilidad para el presidente reelecto Juan Orlando Hernández.