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OBISPOS HONDUREÑOS NIEGAN LA “CULTURA DE HOMOSEXUALIDAD” EN EL SEMINARIO NACIONAL

La conferencia episcopal hondureña negó el lunes que exista una cultura homosexual en el seminario nacional, en respuesta al reciente escándalo filtrado a la prensa, sobre seminaristas hondureños denunciando prácticas de abuso sexual por parte de altos jerarcas de la iglesia.

En un comunicado emitido el 30 de julio, los obispos hondureños lamentaron que “la ‘información’ del Sr. Edward Pentin del National Catholic Register, un medio de comunicación perteneciente a la red EWTN, y que es el origen de la información que aparece en diversos medios digitales del país y / o en el extranjero, causa dolor y escándalo en aquellos a los que supuestamente quiere defender”.

“Con total certeza y verdad, afirmamos que no existe, ni ha existido, ni existirá en el seminario una atmósfera como la presentada por el informe antes mencionado, en el que se da la impresión de que [el seminario] institucionalmente promueve y sostiene prácticas contrarias a la moral y las normas de la Iglesia, vistas con complacencia por los obispos”, afirmó la conferencia de los obispos.

En “Seminaristas hondureños alegan una mala conducta homosexual generalizada”, publicada el 25 de julio en el National Catholic Register, Edward Pentin informó sobre una carta anónima escrita por 48 de los 180 estudiantes del Seminario Mayor de Nuestra Señora de Suyapa.

En la carta, los seminaristas dicen que “estamos viviendo y atravesando un momento de tensión en nuestra casa, debido a situaciones gravemente inmorales, especialmente una homosexualidad activa dentro del seminario que ha sido un tabú durante todo este tiempo”.

También afirmaron que al “encubrirlo”, el problema se ha fortalecido y se ha convertido, como dijo un sacerdote no hace mucho, en una “epidemia en el seminario”.

La carta de los seminaristas fue supuestamente sometida a escrutinio en la asamblea plenaria de la Conferencia episcopal hondureña en junio de este año.

Según las fuentes de Pentin, cuando el documento fue leído ante los obispos, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga de Tegucigalpa (que coordina el grupo de cardenales que ayuda al papa Francisco en su reforma de la Curia romana), junto con el obispo Ángel Garachana Pérez de San Pedro Sula , presidente de la conferencia episcopal, criticó a los autores de la carta.

La existencia de la carta fue confirmada por el obispo Guy Charbonneau de Choluteca, quien dijo que la conferencia episcopal está llevando a cabo una investigación para determinar si las acusaciones son ciertas.

“Actualmente estamos en este proceso”, dijo el prelado. “Cada obispo tiene que lidiar con esto, entrevistar a los seminaristas de su propia diócesis”.

El artículo del National Catholic Register salió a la luz pocos días después de que el Papa Francisco aceptara la renuncia del Obispo Auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda Fasquelle, quien a los 57 años tenía 18 años de la edad obligatoria para que un prelado presentara su renuncia.

El obispo Pineda también ha estado inmerso en acusaciones de mala conducta sexual grave y mala administración financiera.

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En su declaración del 30 de julio, los obispos hondureños se lamentaban de que estas noticias pudieran haber “perturbado” al Pueblo de Dios.

La Conferencia de Obispos explicó que el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa es “una institución inter-diocesana que, aunque se encuentra en la Arquidiócesis de Tegucigalpa, está al servicio de la formación de candidatos al sacerdocio de todas las diócesis de Honduras, con la excepción de la Diócesis de Comayagua”.

“Los obispos, que son los responsables últimos de la formación de nuestros seminaristas, confiaron en 1997 la tarea inmediata (de su formación) a la Congregación de Jesús y María (los Eudistas) de la Provincia colombiana, y en los últimos años se han unido por sacerdotes diocesanos hondureños”.

“En la formación académica de los seminaristas”, dijeron, “participan un número importante de profesores, entre ellos el cardenal (Rodríguez Maradiaga), sacerdotes, monjas y laicos. Y, en última instancia, cada uno de los obispos de la Conferencia episcopal hondureña es responsable de la formación, el apoyo financiero y el seguimiento del crecimiento humano, espiritual y pastoral de los seminaristas de nuestras propias diócesis “.

Los obispos le agradecieron a Dios porque “el entusiasmo, el compromiso y la dedicación de tanta gente en el seminario mayor, en cada una de las diócesis y parroquias están dando frutos abundantes”.

Sin embargo, notaron que no les sorprende que “en medio de esa fruta aparecerán malas hierbas”.

Para los obispos hondureños “es evidente que hay malezas y maldad, especialmente al hacer informes” anónimos”, al airearlos, mezclar hechos, sospechas e interpretaciones, mientras que ignora el monitoreo dado a los desafíos que surgen”.

“Hay malezas en la debilidad sexual y afectiva, que nos afectan a todos y pueden crear actitudes y comportamientos peligrosos. Hay malezas en el pesimismo estéril, en la mundanidad espiritual, en la búsqueda de formas de poder, en las glorias humanas o en el bienestar financiero”, agregaron.

Los obispos reconocieron “que estas tentaciones nos afectan y que caemos en ellas”. Pero también reconocemos que el poder de Dios se manifiesta en nuestra debilidad”.

La conferencia de obispos dijo que los obispos, formadores y seminaristas están “comprometidos en un diálogo constructivo y exigente para discernir cómo enfrentar los desafíos que nos plantea la realidad”.

Los obispos hondureños pidieron a los sacerdotes que “aumenten su compromiso y su dedicación generosa al servicio del Evangelio, de modo que, siguiendo su ejemplo, sean surgir vocaciones libres y maduras, sin temor a servir”.

“Pedimos a los seminaristas actuales y futuros que participen con entusiasmo en su proceso de discernimiento, generación de confianza, autenticidad y transparencia con sus obispos y formadores, y que sus comunidades y parroquias vengan con honestidad las fortalezas y debilidades del conocimiento”.

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.