/MANITOBA HYDRO, EL HISTORIAL DUDOSO DE LA EMPRESA QUE CERFITICA LOS NÚMEROS MAQUILLADOS DE EEH

MANITOBA HYDRO, EL HISTORIAL DUDOSO DE LA EMPRESA QUE CERFITICA LOS NÚMEROS MAQUILLADOS DE EEH

Dos empresas participaron en 2015 en la licitación del contrato de Alianza Público Privada (APP) para asumir la administración y distribución de energía eléctrica nacional, que buscaban última instancia reducir las pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE): la estatal Manitoba Hydro Internacional de Canadá y el Consorcio Energía Honduras (EEH), propiedad en un 51% de capital colombiano, en su mayoría del grupo Ethus del magnate William Velez Sierra. De las empresas concursantes, Manitoba Hydro se vio forzada a retirar la oferta alegando conflictos con la legislación canadiense que le impedía participar. EEH obtuvo el millonario contrato y como consolación Manitoba fue contratada para supervisar el cumplimiento de las metas establecidas a la empresa colombiana.

Manitoba Hydro fue la empresa encargada de certificar que EEH cumplió con la reducción en un 4% de las pérdidas de la ENEE. La certificación fue entregada el pasado 16 de febrero y en la misma se consigna que esta recuperación de pérdidas en un 4% se ejecutó entre el 1 de diciembre de 2016 y el 30 de noviembre de 2017. 

La certificación de Manitoba establece, textualmente, que se basó en el acta de la reunión de la Comisión de Pérdidas de fecha 13 de noviembre de 2017 y las “actas mensuales conciliadas entre ENEE y EEH de Balances de Energía suscritas entre los representantes de ambas empresas”. Pero, ¿quién es Manitoba Hydro International?

Manitoba Hydro Internacional

Fundada en 1961 sobre el caudal del río Manitoba, la empresa  de capital estatal Canadiense ha consolidado su poder económico con la absorción de pequeñas empresas generadoras de energía eléctrica. Actualmente cuenta con 15 estaciones generadoras interconectadas atendiendo a más de 527,000 clientes de energía eléctrica y más de 263,000 clientes de gas natural.

En su rama internacional, a parte de contar con proyectos en la región centroamericana, maneja proyectos en Afganistan, Australia, Balkanes, Bosnia, Brasil, Chile, China, Congo, Ghana, Guyana, India, jamaica, Kenia, Libera y Nigeria entre otros países, principalmente del tercer mundo.

En el caso de Nigeria, Manitoba Hydro International se ha visto envuelto en un escándalo de corrupción que resonó en Canadá, al afirmar la prensa canadiense que la compañía estatal tenia prácticas en el extranjero que su país natal serían causa de cárcel para los ejecutivos.

En los últimos cuatro años, la prensa nigeriana ha publicado cientos de artículos sobre los conflictos de ejecutivos de Manitoba Hydro International, con funcionarios locales y disputas sobre su contrato de cuatro años para administrar Transmission Company of Nigeria (TCN).

El presidente de la Comisión de Energía, Infraestructura y Tecnología del think tank NDI de Nigeria, Tunji Ariyomo, calificó de “un poco irónico que mientras Manitoba [MHI] sigue siendo una compañía estatal en Canadá con una protección legislativa para evitar su privatización, la compañía ha anunciado que uno de sus objetivos clave es reorganizar la Compañía de Transmisión de Nigeria de manera que su función como Proveedor de Servicios de Transmisión (TSP) pueda separarse y que el TSP se convierta en una empresa comercial privada”.

Acusaciones de incumplimiento en el contrato, salarios onerosos, corrupción y el uso de influencias diplomáticas para que el senado nigeriano ignorara las denuncias contra Manitoba Hydro International son frecuentes en la prensa del país africano.

Los planes de provatización de Manitoba Hydro International fueron resistidos en su momento por el sindicato de la empresa estatal nigeriana, funcionarios del gobierno y gran parte de la población que calificaba de leonino el contrato con la empresa nigeriana. En agosto de 2012, sindicalistas de la empresa eléctrica en Nigeria impidieron que los gerentes de Manitoba Hydro International y el ministro de Energía, Bart Nnaji, ingresaran a la sede corporativa hasta que sus líneas de piquete fueron interrumpidas por docenas de militares armados. The Daily Independent informó que “los trabajadores fueron golpeados hasta la médula”, pero se negaron a dar marcha atrás y “procedieron a convertir el medio ambiente en un infierno para la firma canadiense”.

El contrato de $24 millones de dólares americanos de Manitoba Hydro International para administrar la compañía eléctrica nigeriana creó un conflicto dentro del gobierno y el ministerio de energía. Mientras el ministro de energía Nnaji lo apoyó, el Daily Trust cuestionó su impacto en la transferencia de conocimiento y la creación de empleo y expresó su temor de que un monopolio privado sobre la transmisión de electricidad del país condujera a la colusión.

Según el periódico nigeriano Daily Trust, Manitoba Hydro International, lejos de transferir conocimiento del manejo de la empresa canadiense a técnicos africanos, contrataron personal no calificado para aprender de sus contraparte en Nigeria el manejo de la energía eléctrica.

Cuatro meses después de tomar el control de TCN, el presidente Goodluck Jonathan canceló el contrato de Manitoba Hydro International. Con protestas de la fuerza laboral y muchos en el gobierno se opusieron a los planes de Manitoba Hydro International, el Director General de la Oficina de Contratación Pública, Emeka Eze, destacó las irregularidades en el proceso que llevó a la selección de Manitoba Hydro International. Según This Day, Eze envió un memorándum al presidente “presionando para que se cancelara [el contrato de Manitoba Hydro International] con la premisa de que no pasó el debido proceso como lo estipula la Ley de Contratación Pública”.

Los funcionarios canadienses condenaron la cancelación del contrato de Manitoba Hydro International e hicieron uso de su influencia con la Agencia de Ayuda Internacional Británica (el equivalente de USAID para América) y el propio Banco Mundial. En un artículo titulado “Cómo el Gobiemo canadiense forzó [al presidente] Jonathan a dar vuelta en U” el liderazgo de Abuja informó que el alto comisionado canadiense Chris Cooter contactó al ministro de finanzas, vicepresidente y presidente de Nigeria, diciéndoles “que el gobierno canadiense no estaba contento con el problema y puede mostrarse reacio a apoyar a Nigeria en otros sectores debido a la forma en que se ha tratado a Manitoba”. Cooter sugirió que la decisión afectaría la inversión canadiense. “El mensaje que le envío a Canadá es que Nigeria está abierta a los negocios, y que el contrato de Manitoba Hydro lo demuestra”.

El lobby canadiense fue exitoso y en una semana Manitoba Hydro International recuperó su contrato. Seis meses después, durante una reunión en Ottawa, el ministro de Comercio Internacional, Ed Fast, agradeció personalmente al vicepresidente nigeriano, Mohammed Namadi Sambo. Este día informó que “Rápidamente se expresó la gratitud de Canadá por la forma en que se resolvieron los problemas relacionados con Manitoba Hydro”.

Pero el escándalo de corrupción en Nigeria no es el único escándalo que mancha el récord de Manitoba Hydro. En Canadá,  Manitoba Hydro se prepara para echar a andar el ambicioso Proyecto de Transmisión Manitoba-Minnesota, un proyecto que ha levantado muchas dudas en la población, especialmente indígena, que mantiene atrasado el proyecto.

Para echar a andar la inversión, Manitoba Hydro solicitó al gobierno de Canadá que aplaque la crítica pública que se hace al proyecto de transmisión Manitoba-Minnesota, y evite una exhaustiva revisión de la empresa. En una carta fechada el 23 de agosto de 2017, el presidente de Manitoba Hydro, Kelvin Shepherd, le pidió al ministro federal de Recursos Naturales, Jim Carr, que acepte la revisión provincial de Manitoba y que no lance un comité de la Junta Nacional de la Energía.

El Proyecto de Transmisión Manitoba-Minnesota está siendo duramente cuestionado tanto por críticos conocedores como por residentes afectados. El único “accionista” de Manitoba Hydro, el gobierno de Manitoba, es quién ha certificado la expansión de la empresa en el Proyecto de Transmisión Manitoba-Minnesota. La empresa Manitoba Hydro, hace uso del aprendizaje que su subsidiaria internacional en Nigeria para impulsar el proyecto a través de la presión política.

Ambientalistas preocupados por el impacto que el proyecto podría traer al medio ambiente y territorios indígenas, recuerdan la represa que Manitoba Hydro ejecutó sobre el río Nelson en los años 70, cuando seguró a todos que los impactos ambientales del proyecto serían mínimos, y no se realizó ninguna revisión ambiental y de hecho, los proyectos tuvieron efectos devastadores. El río Churchill se desvió para que fluyera hacia Nelson y se agregara a la velocidad de flujo de este último. Se construyó una presa cerca del extremo sur del Nelson, lo que efectivamente convirtió al lago Winnipeg en una gran reserva de agua cuyos niveles podían ser administrados por ingenieros. El río Nelson, una vez una fuente de vida prístina, se volvió limoso y peligroso. En ese momento, la población local y los ingenieros independientes cuestionaron el supuesto impacto neutral del proyecto; pero sus objeciones fueron ignoradas.

Manitoba Hydro International, es la empresa que ha acreditado el correcto actual de la Empresa Energía Honduras. ¿Se puede confiar en su informe?

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.