Honduras

MÁS ALLÁ DE LA EXTRADICIÓN

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Por Óscar Esquivel

En abril de 1988, siendo Presidente de la República Simón Azcona, ingresaban a la casa de Ramón Matta Ballesteros, fuerzas policiales extranjeras para darle captura y llevárselo hacia Estados Unidos de Norteamérica. Se le acusó de secuestro y asesinato de un agente encubierto de la DEA llamado Enrique Camarena Salazar, de origen mexicano. Horas después del secuestro de Ramón Matta hubo una fuerte protesta de indignación en la embajada Norteamericana, por la violación a la Constitución hondureña que prohíbe explícitamente la extradición de un hondureño, Carta Magna aún vigente. La protesta según los medios de comunicación  de ese momento registraron 3 mil manifestantes y 5 muertos.

En agosto de 2013, siendo Presidente de la República Porfirio Lobo Sosa y del Congreso Nacional y ahora Presidente de la República Juan Orlando Hernández, se modificó el artículo 102 de la Constitución que prohíbe la extradición de un hondureño y en su lugar se permita al poder ejecutivo negociar y suscribir tratados internacionales para poder extraditar hondureños que hayan sido declarados culpables de delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes, terrorismo o el crimen organizado. Las medidas fueron aprobadas al final de la segunda legislatura siendo ratificadas en la tercera legislatura. La reforma y no ley de extradición fue aprobada por la influencia de Estados Unidos para tratar de evitar errores del pasado y que no fueran acusados de no respetar la Soberanía de Honduras. A partir de la aprobación a la reforma, la Corte Suprema de Justicia actúa bajo la figura legal de “auto acordado”.

El primer extraditado fue el ex presidente Rafael Callejas, seguido por Alfredo Hawit ligados al crimen organizado conocido como el FIFA GATE, ambos se entregaron en territorio norteamericano, luego siguió la captura de algunos narcos y llevados hacia el país del Norte. Otros compatriotas ligados a la narco actividad han huido alegando temor por su vida y posteriormente entregados en la Corte Federal de aquel país. Empezando a negociar conocido folclóricamente en nuestro país como el “Honduras canta”.

La extradición en si no es mala, lo que lo convierte en mala es cuando se da en una posición de sumisión. Cuando no se da en una posición de tú a tú. Es evidente que en nuestro país no existe institucionalidad, que no existe Estado de Derecho, que la Carta Magna que debía de servir para que gobernantes y gobernados vivan en armonía, se rompió, no existe en su naturaleza. No existe el pacto social en Honduras.

Bajo el supuesto que la gran nación del Norte está interesada en “limpiar Honduras” (Implícitamente negación a la autodeterminación de nuestro pueblo). ¿Los hondureños y solo los hondureños estamos sentando las bases para una nueva Honduras? la respuesta en No. Además, el problema en Honduras no es solo el tema de la narcoactividad. Que también es mentira que va a desaparecer porque se lleven a ciertos capos. ¿ Acaso no surgirán otros? ¿Acaso los ciudadanos estadounidenses, los europeos dejaran de consumir drogas? ¿Sera acaso que los bancos de aquel país permitirán que el negocio redondo se les acabe?

Rafael Leonardo Callejas, Ex presidente de la República, esta extraditado no por narcoactividad ni por asuntos propios de su gobernación (se le entregaron como naipes cartas de libertad) sino por cuestiones ligadas al futbol. Por qué menciono este hecho, porque la extradición en sí no es una solución al problema estructural que tenemos como país, que aún no es un país. Como también es cierto que Estados Unidos no está interesado en ayudar a nuestro país en una posición de país solidario, sino en una posición de subyugar, humillar, de país satélite ¿Quién de nosotros podrá negar que la posición de miserables de nuestros países descansa una buena parte en la nación del Norte? El tema de la narcoactividad no es un tema nuevo para la santidad del país del norte. ¿Y porque actúan hasta hoy?

El tema de la extradición es un asunto de los hondureños, no de militantes de algún partido político en particular. Es un asunto que compete a todos los que queremos un país, un Estado, los que queremos y respetamos la autodeterminación de los pueblos. Se equivocan aquellos que creen que Estados Unidos nos quiere para bien, sino vean a Trump tirando papel higiénico a los habitantes del Estado Asociado de Puerto Rico, afectados por huracanes. No se equivocó el libertador Simón Bolívar al afirmar “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad”

Acerca Invitado

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