/MARIO ZELAYA, DE HOMBRE DE ÉXITO A VILLANO CONDENADO

MARIO ZELAYA, DE HOMBRE DE ÉXITO A VILLANO CONDENADO

Mario Roberto Zelaya Rojas nació el 11 de agosto de 1968 en la ciudad de San Pedro Sula, Cortés. Según sus amigos lo describen, es un hombre de familia, de buen humor y carácter afable, conocido por ser servicial con las personas más necesitadas.

Graduado del Liceo Militar del Norte en 1986, obtuvo el rango de subteniente de reserva y el grado de Bachiller en Ciencias y Letras; fue compañero de estudios del presidente Juan Orlando Hernandez durante tres años. En 1987 ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para estudiar medicina, allí se vinculó con la política estudiantil como parte del Frente Unido Universitario Democrático (FUUD).

En 1992, cuando Zelaya cursaba su quinto año de la carrera de medicina, renovó su carnet militar y gracias a las influencias del entonces mayor Jorge Alberto Rodas Gamero consiguió trabajo de enfermero en la posta policial del barrio Belén en Tegucigalpa, en donde brindaba atención médica a los policías asignados a la posta, personal civil y a las trabajadora sexuales de los tugurios cercanos a la posta de Belén en Comayagüela.

En diciembre de 1996 ascendió al grado de subteniente activo de sanidad policial y al graduarse de médico le asignaron turnos de noche en el cuartel de Casamata. Ese mismo año fue aceptado en el Instituto Traumatológico en la Universidad de Chile para estudiar la especialidad de Ortopedia y traumatología.

A su regresó a Honduras en 2000 fue ascendido al rango de capitán y asignado al Hospital Militar. Según el reporte de diario El Heraldo, Mario Zelaya era ya conocido por brindar servicios médicos de ortopedia de alto costo de forma gratuita a personas de bajos recursos económicos.

En el 2005 pidió la baja en el ejército para dedicarse a la política. Fue el designado presidencial Ricardo Álvarez, a quien conoció cuando ambos eran estudiantes universitarios y militaban en las filas de FUUD a finales de los ochenta, quien lo metió a las filas del Partido Nacional. En 2002, siendo secretario del Presidente Ricardo Maduro, Ricardo Álvarez comenzó a conformar sus estructuras para lanzarse a la alcaldía del Distrito Central e invitó a Zelaya para que fuera candidato a Diputado propietario, aspiración que estuvo contemplando por un tiempo; finalmente se decidió por ser el diputado suplente por el departamento de Cortés de Adela «Tita» Zúniga, resultando electo para el período 2006-2010.

En las elecciones de 2009 repitió la fórmula con Adela Zúniga. Al ser la diputada nombrada por el presidente Lobo Sosa como directora del PRAF, a Zelaya le correspondía asumir la diputación propietaria, pero por cálculos políticos de su partido no fue incorporado al Congreso Nacional. Pidió entonces ser Ministro de Salud y finalmente la Directiva del IHSS lo incluyó en su nómina para director del Seguro Social.

Fuentes cercanas a la familia relatan cómo cuando Zelaya comentó que le habían ofrecido la presidencia del IHSS, su madre intentó convencerlo para que no aceptara. «Incluso llorando le pidió que no aceptara el puesto que le ofrecía Pepe», dicen sus familiares. Pero el puesto de director del IHSS es un honor para cualquier médico y la tentación era grande.

El 17 de febrero de 2010 el presidente Porfirio Lobo Sosa lo nombró director ejecutivo del Instituto Hondureño de Seguridad Social en sustitución de Rubén Francisco García Martínez; dos días después, el 19 de febrero, Zelaya toma posesión del cargo juramentado por el entonces Ministro del Trabajo Felícito Ávila, un cargo que parecía un peldaño más en su exitosa carrera profesional, pero que terminó siendo su ruina.

A finales de 2013 surgen las primeras denuncias por corrupción en el IHSS, pero fue hasta inicios de 2014 cuando el escándalo alcanza dimensiones enormes. Zelaya fue destituido y el gobierno intervino la institución y varios meses después el MP lo acusó a él y a otros involucrados de varios delitos en perjuicio de la salud y del Estado.

Según la Fiscalía, el 30 de noviembre de 2010 la Junta Directiva del IHSS adjudicó un contrato de 19.7 millones de dólares, para un plazo de tres años, a la Compañía de Servicios Multíples (COSEM). Allí iniciaba una serie de contrataciones amañadas que llevarían al desfalco de la institución. Los empresarios Óscar Roberto Laínez Reina y Jorge Daniel Herrera, ahora testigos protegidos de la Fiscalía, confesaron haber pagado sobornos a Mario Roberto Zelaya Rojas para la ejecución del contrato.

La negociación la dirigió el propio Zelaya, quien pidió además incluir en el pago de sobornos a dos miembros de la Junta Directiva del IHSS que tenían “la llave” para aprobar los pagos: el subsecretario de salud pública, Javier Rodolfo Pastor Vásquez y el subsecretario de trabajo, Carlos Montes Rodríguez.

Según reporte de la Fiscalía filtrado por el portal revistazo.com, para que los sobornos no fueran detectados, COSEM usó la cuenta bancaria 01-121-908284 registrada a nombre de su filial CA Technologies, S. de R.L. Esta empresa transfirió dinero a cuentas bancarias en Estados Unidos que luego era distribuido entre los integrantes de la red de Mario Zelaya y usado para comprar bienes en el extranjero.

Mario Roberto Zelaya, el gerente administrativo y financiero del IHSS, José Ramón Bertteti Osorio; y el subgerente de suministros, materiales y compras, José Alberto Zelaya Guevara crearon para las operaciones de desfalco del IHSS una red de 10 empresas de fachada que recibieron 290.9 millones de lempiras.

Se les acusó además de la sobrevaloración de boletos aéreos y para el pago de viáticos de varios funcionarios por la cantidad de 2,406,834.24 de lempiras.

El 4 de febrero de 2014, la Policía allanó una bodega propiedad del doctor Zelaya en la Quinta Bella, colonia San Ignacio, y le decomisó un arsenal de armas: una US Carabine, modelo MZ, calibre 30 (arma legal, pero sin permiso de portación), un fusil Remington calibre 5.56 y un rifle Mauser modelo 98 de 8mm serie 3504 (armas de guerra prohibidos a civiles) con sus respectivas municiones. Zelaya fue acusado de los delitos de almacenamiento de armas prohibidas.

El apoderado legal de Zelaya, Andrés Urtecho Jeamborde, aseguró que el ex director del IHSS había encargado a alguien para el registro de las armas, sin embargo, el Tribunal de Sentencia desestimó la declaración del testigo que iba a realizar el registro. En sus declaraciones a revistazo.com, Jeamborde se refirió únicamente a las armas Remington y Mauser; no dio argumentos respecto al rifle US Carabine, modelo MZ, calibre 30 que también fue encontrado en la casa de Mario Zelaya en la residencial Quinta Bella.

Zelaya recibió su primera sentencia de 10 años de prisión por el caso de almacenamiento ilegal de armas de guerra y almacenamiento ilegal de armas de uso comercial. Esta resolución se emitió el 16 de diciembre de 2016 por parte de la Sala I del Tribunal de Sentencia.

La segunda sentencia contra Zelaya fue emitida el 6 de marzo de 2017, por lo que el exfuncionario pasará 15 años recluido, por el caso de la venta sobrevalorada de boletos aéreos erogados para giras en Estados Unidos del fallido Programa de Afiliación del Migrante en Estados Unidos.

Recibió luego una tercera sentencia condenatoria por lavar dinero proveniente de los sobornos. La Compañía de Servicios Múltiples S. de R. L. de C. V. (Cosem) fue la empresa que pagó 2 millones 80 mil de dólares (886 mil dólares) a Mario Zelaya para que mediara ante la Junta Directiva del IHSS para que no existiera retrasos en la cancelación del contrato de consultoría para organización, digitalización y sistemas de gestión de la cuenta individual suscrito por 19.8 millones de dólares (415 millones de lempiras).

Benjamín Bográn, quien fue representante de la empresa privada en la Junta Directiva del IHSS y miembro Comité de Verificación de contrato recibió de Cosem 692 mil dólares ( 16.2 millones de lempiras) para también procurar que el acuerdo se pagara sin demoras.

Otro caso de corrupción de la administración de Mario Zelaya en el IHSS, fue la compra de ambulancias, compradas mediante una licitación pública por 13 millones de lempiras (unos $684 mil), es decir 1.3 millones de lempiras cada una ($55,413). El Ministerio Público, mediante un dictamen certificó que el valor real en el mercado de esas ambulancias era de 500 mil lempiras ($21,312), por lo que el IHSS pagó 800 mil lempiras de sobreprecio ($34,000). Se comprobó además que las ambulancias eran hechizas, es decir no fueron elaboradas en una fábrica, sino que, en realidad, son buses de tamaño medianos a los que se les hicieron adaptaciones de mala calidad.

La empresas Tecnología Medica Avanzadas fue la empresa que vendió las ambulancias a precios inflados al IHSS, pero su propietario, Raúl Alvarado Lagos, a cambio de declarar contra José Ramón Bertetty, no fue acusado por fraude, según el acuerdo verbal al que llegó con el Ministerio Público.

Casado con una ciudadana nicaragüense por más de 17 años, se conoció que Mario Zelaya mantenía una relación con la chilena Natalia Patricia Ciuffardi, a quien también involucró en su red de corrupción. Según documentos de la fiscalía, Ciuffardi recibió $ 1.2 millones (casi 28 millones de lempiras) producto de contratos firmados como consultora informática con Jorge Daniel Herrera, Oscar Laínez y Gabriela María Laínez Reina, socios de empresas que pagaron dádivas a Zelaya para que fueron favorecidos con contratos en el IHSS. El 18 de junio de 2015 Natalia Patricia Ciuffardi fue condenada por el Juzgado de Garantía de Santiago, Chile, a cinco años de prisión en libertad vigilada por blanqueó de dinero proveniente de sobornos pagados a Mario Zelaya.

El Ministerio Público de Honduras solicitó la extradición de Ciuffardi para que enfrentara juicio por lavado de dinero en Honduras, pero la justicia chilena negó el pedido.

Gustavo Adolfo Linares, el chofer del subgerente de suministros, materiales y compras José Zelaya, fue también condenado el 6 de junio de 2016 a 11 años con tres meses de prisión, por formar parte de la red de corrupción de Mario Zelaya, luego que se le comprobó haber lavado 35 millones de lempiras ($1.3 millones) que recibió en cheques de la empresa Sumimed. El conductor Linares cambiaba los cheques y entregaba luego la mayoría del dinero en efectivo a su patrón, según la Fiscalía.

A la gerente de la compañía “fantasma” Inversiones de Suministros Médicos (Insumedic), Ilsa Vanessa Molina, conocida como “La Palillona”, ex amante, según la prensa, de José Zelaya, se le condenó a 12 años y tres meses de prisión por lavado de activos, ya que, de acuerdo a la sentencia, formó parte de la red de empresas de maletín que estafó al IHSS.

A través de Insumedic, Ilsa Vanessa Molina, recibió del Seguro 9.9 millones de lempiras del IHSS (421,994.88 dólares) por diversos contratos no honrados con el IHSS. Insumedic fue creado por instrucciones de José Zelaya.

El exgerente de Compras del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), José Ramón Bertetty, recibió 4.644,953 lempiras como dádiva por torcer el proceso de licitación a favor de Tecma, la empresa que vendió las ambulancias hechizas. Sin embargo, los ejecutivos de Tecma no fueron acusados por ningún delito.

La Fiscalía investigó una la denuncia por sobrevaloración y acusó a Bertetty por cohecho, negociaciones incompatibles con el ejercicio de sus funciones, fraude y malversaciones de caudales públicos. En julio de 2015 se celebró el juicio oral en contra de Bertetty por los anteriores delitos en el que se le encontró culpable y por ello fue condenado a siete años de prisión que cumple en el Primer Batallón de Infantería, ubicado en el Ocotal, Francisco Morazán.

El Tribunal Superior de Cuentas elaboró un informe en el que se indica que existió sobrevaloración de las ambulancias, pero extrañamente no emitió pliegos de responsabilidades penales. Mario Zelaya intentó usar varias veces ese informe como prueba que exculpara su administración.

Mario Roberto Zelaya Rojas, el exitoso médico ortopeda con una prometedora carrera, logró el cargo que había estado buscando toda su vida. Estuvo en la cúspide del poder, en un momento que parecía eterno. Cayó tan rápido como subió. Hoy cumple varias condenas en un batallón en las afueras de la capital esperando que su nombre se olvide.

Involucrados en el desfalco del IHSS

Mario Roberto Zelaya Rojas

Jose Ramon Bertetty Osorio,

Jose Alberto Zelaya Guevara,

Michelle Alejandra Rojas Flores

Ilsa Vanessa Molina Aguirre,

Natalia Patricia Ciuffardi Castro,

John Charles Bogran Velasquez,

Edita Lizeth Lopez,

Blanca Magdalena Osorio,

Vanessa Maribel Cardona Gómez,

José David Cardona Gómez,

Mario Roberto Zelaya Palencia,

Samuel Benjamin Bogran Fuentes,

Carlos Montes Rodriguez,

Javier Pastor Vásquez,

Oscar Manuel Galeano,

Felicito Avila Ordoñez

Odessa del Carmen Henríquez,

Humberto Lara Enamorado,

Arturo Bendaña

Hilario Espinoza Herrera

Leonardo Villeda Bermudez

Fabricio Valentín Vasquez

José Manuel Espinal

Rigoberto Durón

Luis Alonso Mayorga Gávez

Daniel Duron Romero

Israel Salinas

Fernando Alejandro García Merino

Arnaldo Gabriel Solís

Shucri Kafie Larach

Juan Alberto Madrid Casaca

Donaldo Reiniery Velásques Oviedo

René Israel Medina

Lisandro René Ponce Rosales

Edgardo Quiroz Moreno

Hugo Alberto Mejia López

Dario Roberto Cardona Valle

Rigoberto Cuellar Cruz

Alex Naun Sarmiento Zelaya

Norma Elizabeth Peraza Padilla

Carlos Gustavo Corrales Regalado

Gustavo Adolfo Linares Varela

Mario Antonio Rojas Rodríguez

Susette Atúan Rojas

Henry Gómez Barahona

Gabriela Maria Lainez Reina

Marco Antonio Jaén Velásquez

Óscar Laínez Reina

Jorge Daniel Herrera

Cinthya Mariela Velásquez

Jesus Wilfredo Cerna Ordóñez

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.