/LOS DERECHOS HUMANOS QUIEN LOS GARANTIZA ES EL ESTADO: WILFREDO MÉNDEZ

LOS DERECHOS HUMANOS QUIEN LOS GARANTIZA ES EL ESTADO: WILFREDO MÉNDEZ

El Presidente Juan Orlando Hernández en su participación en el debate general del 73° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas pidió que se reconozca que las pandillas y otros grupos criminales se consideren como violadores de los derechos humanos. Ante estas declaraciones se ha abierto un nuevo debate en la opinión pública del país: ¿deben avanzar los derechos humanos a una evolución más amplia aceptando que los crimenes por grupos no estatales son violaciones de derechos humanos? ¿Está aceptando el gobierno que no tiene el control territorial absoluto ni el monopolio de la fuerza?

Wilfredo Méndez, director del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH) dice que “a estas alturas no solo son barrios y colonias, hay zonas completas y regiones del país, que están en manos de las pandillas o del narcotráfico”, pero la responsabilidad es del gobierno y este no puede trasladar la ingobernabilidad a grupos criminales.

Agregó: que hay grupos como los de trata de personas que tienen un radio de acción más amplio, que ya no solo es en el barrio o la colonia sino que controlan toda una ciudad y hay áreas rurales donde capturan y secuestran mujeres para prostitución o trabajo forzado.

En ese sentido Méndez dijo que el crimen organizado mantiene en el país un nivel de operabilidad en el que a pesar de las distintas acciones de fortalecimiento -principalmente- militar, de parte del gobierno, no logrado disminuir la violencia y criminalidad, he ahí el planteamiento público de don Juan Orlando Hernández.

Continua Méndez: “fue una participación vergonzosa, porque los derechos humanos quien los garantiza es el Estado para eso se crea la estructura del gobierno, para garantizar los derechos humanos, por lo tanto si el principal garante de derechos es el Estado solo puede violar la normativa, porque es un mandato para el Estado mismo por lo que solo el Estado puede violar la normativa”.

“Si hay asesinatos, si hay persecución de una estructura criminal o de particulares sobre los habitantes de un país, es responsabilidad del Estado. Si el estado no cumple con esa responsabilidad de judicializar al pandillero, narcotraficante, es el Estado el que está violentando los derechos humanos por la acción de esta mara, pandilla u cualquier estructura criminal”. -Wilfredo Mendez.

El planteamiento que ha hecho el gobierno a través del presidente Hernández -dice Méndez- “denota que no tiene la capacidad o que ha fracasado en sus políticas de seguridad porque el planteamiento que las violaciones de los derechos humanos lo hacen estructuras criminales, es una afirmación errónea.

Méndez afirma que en todo esto hay una contradicción; la advertencia que el gobierno de Estados Unidos le hace a sus ciudadanos de viajar a Honduras por los niveles de peligrosidad que tiene el país, pero que no contrasta con lo que funcionarios del gobierno de Estados Unidos han dicho de las acciones en materia de seguridad de Juan Orlando Hernández.

Méndez considera que esto es jugar con el pensamiento y sentimiento de la personas, porque una persona agredida o le han asesinado un familiar o cualquier otro tipo de delito está clara que se ha violentado un derecho, pero con este nuevo discurso el Estado distorsiona y hace creer que el crimen cometido por un particular o por una estructura criminal son violaciones a los derechos humanos, porque hay zonas en las que no hay protección del Estado y se está a merced de los criminales de esos territorios.

“El nivel de indefensión y de exposición que tienen los ciudadanos, los habitantes en Honduras es total y completo.” Wilfredo Mendez.

Méndez aseguró que la complicidad de los órganos policiales y militares con la delincuencia continua, en particular con las estructuras del narcotráfico, la extorsión y con la corrupción en general, porque “el proceso de depuración ha sido montado por el Estado para recomponer y ayudar a la estructura criminal que está empotrada en las más altas esferas del gobierno”.

Recordó las declaraciones del general Sabillón, director de la policía cuando atrapó a 6 de los 7 capos de la droga, que dijo que la estructura del narcotráfico se estaba recomponiendo y que la nueva estructura era, la del gobierno.

Los centros penales son un tema delicado también y en los que existe un gobierno de los presos, en el que las entidades de gobierno no tienen control, por eso se encuentran armas, droga y alcohol y también “los niveles de sometimiento de unos privados de libertad sobre otros, las distintas violaciones”.

El proceso que se anunció por parte del Estado de fortalecer el sistema penitenciario es otro tema altamente cuestionado dice Méndez, porque son cuatro dimensiones en materia de seguridad, preventiva, reactiva que es cuando ya se comete el delito; rehabilitación, y la reinserción. La primera se ha tratado de abordar en cierta medida para evitar que exista la concreción del hecho, la rehabilitación y la reinserción son dos dimensiones completamente abandonadas por el Estado y los hechos que se han dado en los centros penales constata lo que año con año la Comisión Interamericana y la propia Corte Interamericana ha mandado al Estado de Honduras para que tome medidas muy fuertes que ayuden al proceso de rehabilitación y el gobierno de Honduras no lo ha hecho. Concluyó Méndez.