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Los daños de la ganadería al medio ambiente

La creación y cultivo de pastizales para la crianza y pastoreo de la ganadería deforestan los bosques hondureños y socaban los recursos naturales e hídricos. Entre 2002 y 2012, cerca del 75% de los suelos deforestados en Centroamérica fueron utilizados para la crianza de ganado.

La deforestación causa daños ambientales incalculables, porque libera miles de millones de toneladas de bióxido de carbono en la atmósfera y causa la extinción de miles de especies todos los años. Urgen políticas eficaces para desalentar la expansión de la ganadería en las zonas boscosas y promover sistemas sostenibles de pastoreo que frenen el ciclo de degradación y abandono de los bosques talados.

En el decenio de 1990, la superficie forestal mundial se redujo unos 94.000 kilómetros al año, superficie equivalente a la del Portugal. La mayor parte de las tierras desbrozadas y quemadas se destinaron al cultivo y al pastoreo. En América Latina, en particular, casi todas las tierras deforestadas se convirtieron en pastizales para criar ganado en sistemas extensivos de pastoreo.

El informe Ganadería y Deforestación indica que «comúnmente, el proceso de deforestación comienza con la construcción de carreteras que atraviesan los bosques y los abren a la tala y la minería. Una vez desbrozado el bosque a lo largo de la carretera, llegan los agricultores comerciales o de subsistencia y comienzan a producir cultivos. Pero el suelo de los bosques tiene muy pocos nutrientes y es demasiado frágil para sustentar los cultivos durante mucho tiempo. Al cabo de dos o tres años, los suelos se han agotado, la producción disminuye y los agricultores dejan crecer la hierba y se van a otra parte. Entonces llegan los productores de ganado».

Pasados apenas entre 5 y 10 años, el exceso de pastoreo y la pérdida de nutrientes convierten las tierras del bosque lluvioso, que antes eran un depósito de biodiversidad, en terrenos estériles.

Hasta mediados del 2016, se estimó que el hato ganadero experimentaba un crecimiento importante.

Según reportes de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la situación actual de la ganadería es favorable. El hato ganadero se ha incrementado en 25%, «luego que el sector agrícola fuera fortalecido por el Gobierno de la República», dijo el Asesor Presidencial en Materia Agroalimentaria y Coordinador de la Junta del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), Julio Aparicio.

El funcionario expresó que existe una excelente producción de leche lo que  contribuye a la baja en los productos derivados de este rubro debido al aumento de la producción y productividad.

«Este es un sector dinámico, al igual que la parte cárnica, hoy ya tenemos los primeros resultados positivos de la inversión que se hizo el primer año, un 25 por ciento más de cabezas de ganado en el país eso significa que vamos en la vía correcta, y esto se debe a las buenas decisiones que toma el Presidente Juan Orlando Hernández Alvarado, quien es el único mandatario que ha puesto los ojos en el campo», dijo.

Estimó que la producción de leche en el país equivale a 2 millones de litros diarios, donde el 35 por ciento es  de lógica comercial y el resto es procesado por queseras artesanales las cuales se están organizando para pasteurizar el producto.

Leopoldo Durán Puerto, Presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), expresó que «como sector lácteo estamos en los 298 municipios del país, dinamizando la economía, somos los que cada 8 días o cada 15 días estamos pagando a los empleados en nuestras unidades productivas ya que esta es una actividad muy importante la cual va en mejora continua ya que es un rubro generador de empleo».

La SAG informe que en Honduras existe una ganadería de doble propósito con más de 98 mil unidades productivas fortalecidas,  y también se cuenta con el mejor estatus sanitario de la región centroamericana, lo que se convierte en una oportunidad para seguir creciendo.

No obstante, en 1995 (con apoyo de la GTZ) se produjo el mapa forestal que fue realizado con base en imágenes de satélite y actualizado en 1996; en 2005 con apoyo de la FAO se realizó el Inventario Forestal Nacional y en el 2010 Utah State University, la Esnacifor realizó un Mapa Forestal utilizando imágenes de satélite de mayor resolución. Estos inventarios y otros que se han hecho para determinadas áreas o regiones administrativas de interés de desarrollo productivo sirven de base para estudiar técnicamente el proceso de deforestación. Se determinó que la ganadería es uno de los principales agentes de destrucción forestal.

Los mayores daños a los recursos naturales lo crea la crianza de “ganado de carne”. Esto por un tema comercial. En su Diagnóstico situacional de la industria de carne de res en Honduras, Paul Antonio Leiva estima que «en Honduras se cotiza una res de mil libras por 6,000 lempiras. desde hace tres años, en los países vecinos se cotiza a 14,000 lempiras».

Asimismo, considera que las tierras antes utilizadas para la crianza de ganado, hoy inservibles para ello, se utilizan para plantaciones de palma africana y caña de azúcar.

Existe una diversidad de fuentes y cifras sobre la deforestación en Honduras. La utilizada con mayor frecuencia es la generada por FAO a principios de los ochentas y que corresponde a 80,000 hectáreas al año. No existen mayores estudios actuales sobre qué cantidad de hectáreas de bosque se tala para la creación de pastizales para ganadería, pero dado el incremento poblacional y de la demanda de carne, la cantidad de hectáreas taladas se estima en decenas de miles cada año.

Al igual que los cultivos de palma africana en el norte del país, el sector ganadero hace grande aportes a la muerte del bosque hondureño, y genera grandes daños al medio ambiente, los recursos naturales y los ecosistemas.