¡Lo que comienza con un grito puede terminar como un asesinato!

Puede comenzar como una broma, celos de pareja, palabras hirientes o abuso psicológico hasta tornarse en violencia física.  El perfil del “maltratador” llegaría a encajar como una persona común y corriente que puede sentir arrepentimiento y cariño hacia su pareja. Al Ministerio Público llegan mujeres y hombres denunciando violencia doméstica. En los últimos 10 años, al menos 48 mil denuncias se han interpuesto al 911, más de 2300 casos anuales se reportan solo de violencia...
Redaccion 2marzo 9, 2020

Puede comenzar como una broma, celos de pareja, palabras hirientes o abuso psicológico hasta tornarse en violencia física.  El perfil del “maltratador” llegaría a encajar como una persona común y corriente que puede sentir arrepentimiento y cariño hacia su pareja.

Al Ministerio Público llegan mujeres y hombres denunciando violencia doméstica. En los últimos 10 años, al menos 48 mil denuncias se han interpuesto al 911, más de 2300 casos anuales se reportan solo de violencia sexual y alrededor de 500 casos de feminicidios al año, esto solo en Honduras.

Un promedio de 21,000 denuncias son interpuestas ante el Ministerio Público y apenas la mitad han obtenido una respuesta.

Existen mujeres que se quedan calladas, denuncian tarde, por temor a su abusador o por pensar de que va a cambiar.

“Es importante los mensajes de las personas que han sobrevivido la violencia tanto física, psicológica como sexual porque es una voz que permite no tener miedo y denunciar que es lo que se requiere para acabar con la violencia”, dijo Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia.

Honduras tuvo el primer lugar a nivel mundial de muertes y feminicidios en el 2017 y 2018. En vez de frenar la situación que enfrenta la mujer, está causando preocupación debido a que se percibe que el Estado no responde.

“La mujer tiene el papel de aguantar y ese es el problema porque los roles y estereotipos que se le designan a la mujer son de aguante. No diga, no hable porque eso es natural y allí es donde es necesario revertir el problema”, sostuvo, Ayestas.

Organizaciones de mujeres han planteado mayor presupuesto para atender, brindar atención y condiciones de seguridad para las mujeres ante la ola de violencia. Las casas refugios, por ejemplo, son espacios de asistencia donde las mujeres que han sufrido agresiones puedan acudir para estar seguras.

Según el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), existen siete casas refugios en el país, que pertenecen a organizaciones no gubernamentales y municipalidades. Ha sido una de las presiones por organizaciones, de crear y financiar más casas refugio, con un presupuesto asignado por parte del Estado.

Movimientos feministas aseguran que la Ley de Casas Refugio no ha tenido respuesta de Congreso Nacional a pesar de las constantes exigencias para su revisión y aprobación, teniendo previsto una asignación presupuestaria de dos millones de lempiras.

“Sus planteamientos son legítimos y auténticos. La necesidad de un mayor presupuesto para poder atender, no hay casas refugios en el país. Dónde va la mujer cuando es violentada, si no tiene familiares o red social, no tiene donde ir”, detalló Ayestas.

El 90 por ciento de los feminicidios en Honduras se mantienen en la impunidad.

 

“La violencia comienza con un grito pero puede terminar en un asesinato”, explicó Margarita Bueso, representante de ONU Mujeres en Honduras.

Muchos casos de violencia y femicidios son engavetados o no son investigados. A pesar de los esfuerzos en materia legal e institucional, el nivel de impunidad sigue siendo del 96 por ciento.

“El problema del Ministerio Público es que cuando no sustentan la causa y no hacen una buena investigación difícilmente van a poder probar. En los últimos años, el 60 por ciento de las muertes violentas contra las mujeres son considerados como feminicidios, es decir su esposo, su exnovio, su compañero de hogar les están quitando la vida”, manifestó, Ayestas.

Bueso, añade que el Estado sí tiene interés, “pero tiene que ponerle mayor atención, lo que nos demuestra es que no es suficiente pero también nos demuestra que la sociedad no le está dando la debida atención”.

Las advertencias se pueden identificar en una relación sentimental, los hombres ejercen control sobre una mujer y la violencia puede ser física, psicológica, sexual y económica.

El abuso físico que puede poner la vida en juego, es reconocible y al mismo tiempo no dejar cicatrices. Por otro lado, el abuso psicológico puede tener graves repercusiones en la salud de una persona además se han dado casos que parejas controlan las finanzas para que la otra persona se siente acorralada y dependiente en la parte financiera.

“La violencia contra la mujer tiene dos mensajes una dirigida a los hombres y a la mujeres. El que va dirigido a los hombres no es captado y sancionado, los perpetradores tienden a repetir y creer, así como naturalizar la violencia”.

Un caso de las 46 mujeres que han asesinadas en estos dos últimos meses es la de Brenda Vasquez, esposa del exalcalde de Nueva Armenia, Roberto López.

Brenda Vásquez, mantuvo una relación sentimental, algo inusual dado a sus diferencias de edad con el exalcalde, pero ese amor se tornó violento en sus últimos días. En una de las cartas encontradas del exedil de 80 años, le declaraba su amor, pidiéndole perdón.

En una discusión de la pareja y en presencia de sus hijas, López, disparó con un arma de fuego asesinando a Brenda, por la gravedad de la herida y posteriormente se intentó suicidar.

El exedil fue llevado al hospital para recibir asistencia médica donde estuvo internado trece días, sin embargo, falleció.

Este apenas representa un caso de muchos, donde incluso la misma familia desconocía de los problemas de hogar entre la pareja y la única justicia que les quedó es la divina.

8M

En distintos lugares del mundo, mujeres salieron a las calles a movilizarse. Desde México hasta Argentina y en Europa, la convocatoria en el marco del Día de la Mujer, sobre todo en las ciudades más importantes de América Latina.

Entre las exigencias es un cese a la violencia contra la mujer, que los medios de comunicación dejen de exhibir los cuerpos de la fémina y en la creación de políticas públicas para beneficiar a las mujeres.

“Nosotras como mujeres tenemos que unirnos más, tenemos que dejar esos intereses personales, es un sistema misógeno. Es un llamado a las mujeres para que salgamos juntas porque unidas somos más fuertes”.

Más de 45 mujeres han perdido la vida de forma violenta en Honduras, solo en los primeros dos meses del 2020.

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