/LAS MISERIAS HUMANAS NO CONOCEN LÍMITES

LAS MISERIAS HUMANAS NO CONOCEN LÍMITES

Por: Alex Palencia.

No hay que ser politólogo ni experto en geopolítica para darnos cuenta de que va todo con la crisis que sea generado en Venezuela, con la ridícula declaración presidencial de Juan Guaidó (diputado opositor ahora presidente de la asamblea), este individuo, ingeniero de 35 años, que no le conoce más mérito que bajarse los pantalones en una manifestación y mostrar su asterisco al sol.

En realidad la crisis en Venezuela comienza desde que el 2 de febrero de 1999 Hugo Chávez Frías, jurando sobre una constitución que se propuso erradicar desde ese mismo día  a través de una Asamblea Nacional Constituyente. Pues; esta constitución al igual que la gran mayoría de las constituciones en las Américas fueron creadas por las oligarquías juntos sus lacayos políticos y militares, son constituciones que legitiman democracias representativas hechas a la medida bajo la lupa del imperio. Es decir que el pueblo a través de su voto transfiere su poder soberano a un atajo de picaros, quienes ni cortos ni perezosos se coluden con todo aquel que les traen sórdidos beneficios personales y de clase. Así se coluden o se someten sin el más mínimo asomo de dignidad al control hegemónico del imperio norteamericano en perjuicio de los pueblos que los eligieron,  para ello cuenta con una constitución que legitima todas sus fechorías. Y si esta no se presta para el nuevo saqueo le van haciendo enmiendas, modificaciones o agregados permitidos o no,  creando después una maraña indescifrable de leyes secundarias desprendidas de las tales adefesios que ellos llaman Constitución, o Contrato Social como le llamara el iluminista francés Jean-Jacques Rousseau. Y el cual planteaba un pacto o contrato entre gobernantes y gobernados, siendo que el mismo queda roto o sin validez alguna si los primeros lo violan o transgreden; dándole incluso en él, la opción al pueblo de revelarse en insurrección armada en pleno derecho de su defensa soberana. 

Volviendo a Venezuela, es más que obvio que todo pueblo de las Américas que se replantee este pacto, Constitución o contrato, y que el mismo sea creado dentro de un marco de integración de todas las partes de una nación que buscan con ello crear un mecanismo que les ayuden a resolver históricos  problemas sociales, políticos y económicos. Por lógica elemental esto entrará en choque con los intereses hegemónicos del imperio capitalista norteamericano en el continente (al menos que esas constituciones sean violadas reiteradamente por sus representantes). Es así que el proyecto de Chávez desde el primer día entra en confrontación con los Estados Unidos, país acostumbrado a que no le lleven la contraria y hacer valer su poder político, económico y militar como lo ha hecho desde 1823 cuando implemento en el continente su nefasta Doctrina Monroe.    

Desde ese primer día  2 de febrero de 1999, Estados Unidos ha estado conspirando contra Venezuela, aun así; Chávez logró lo que nadie hasta entonces había logrado, unir a través de varios proyectos las naciones del continente. Hizo alianzas con naciones antimperialistas de otros continentes, y creó instituciones políticas y económicas para sustituir ese poder hegemónico de Estados Unidos, con esto hizo por un buen tiempo tambalear el control de ese país  en el continente, a tal extremo que Chávez logró llevar a su ruedo a la gran mayoría de los países latinoamericanos, quedando la nación del norte con apenas unos cuantos deslucidos lacayos. Así se le fue de las manos no solo la nación más rica en recursos naturales del continente.

Eran tiempos en que Estados Unidos había abiertos frentes de guerras en varias partes del planeta tierra en: Somalia en 1991, Túnez en 1993, Yugoslavia en 1995, Afganistán y Sudán en 1998, Yugoslavia en 1999, Afganistán en 2001 hasta hoy, Irak en 1991 y 2003 hasta hoy, Pakistán, Yemen, Somalia en 2002 hasta hoy, Libia en 2011. Estados Unidos también ha intervenido impulsando el maquiavélico proyecto bélico que se conoce como La Primavera Árabe en: Túnez, Egipto, Libia y  Siria. La estrategia de La Primavera Árabe, es promocionar dos grupos antagónicos para crear el caos en una lucha sin cuartel en la que al final el vencedor no toma el poder, sino; los militares al servicio de los Estados Unidos quienes destruyen las estructuradas de los Estados Nación y de esta manera emergen naciones débiles arrodilladas al imperio norteamericano.

La Primavera Árabe ha querido ser implantada en las Américas, pero por alguna razón no ha dado los frutos que se esperaba en Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Honduras (con los indignados), siendo al final en proyecto en desarrollo por parte de los Estados Unidos, y es exactamente lo que ahora mismo sucede en la Venezuela de Chávez. El imperio ha podido a través de procesos eleccionarios revertir el fenómeno Chavista en el continente usando para ello las oligarquías y la iglesia protestante como punta de lanza, así cayeron Argentina, Brasil, Ecuador; y hasta Guatemala y Honduras de alguna manera donde ha habido procesos electorales fraudulentos a toda vista, y en donde la iglesia protestante ha jugado un papel fundamental en el tejido social. Ahora el camino será la confrontación bélica, y Honduras será una de sus principales bases militares en este conflicto.       

Así que no es raro que un taimado de la oposición Venezolana como Juan Guaidó en un evento sin precedentes en la historia de los pueblos de las Américas, sin ningún tipo de protocolo o asidero legal o legítimo en una manifestación común y corriente, sobre una tarima, se autoproclama con todo el cinismo del mundo “presidente de Venezuela”. Y como en un libreto mal hecho pero aprendido de memoria, la OEA a través del más taimado de todos los lacayos del imperio, Luis Almagro, los Estados Unidos y sus naciones lacayas salió  corriendo a reconocer a Guaidó, insultando con ello la inteligencia de los pueblos de las Américas y del mundo.

La primavera Árabe es un proyecto en machar en este continente, basta escuchar el discurso del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, a través de sendas cadenas y espacios de televisión en todo el mundo refiriéndose a  Venezuela; discurso por demás trillado, que no difiere en nada del de Obama y Hillary Clinton cuando de la misma manera y en los mismos espacios televisivos se dirigieron a los pueblos de Libia y Siria, exactamente con las mismas palabras intercaladas de otro modo, lo cual deja al descubierto el cinismo de los Estados Unidos cuando se trata de imponer su ley, sus intereses y criterios a las demás naciones del mundo.

Estados Unidos en la actualidad es reconocido por su falsa o doble moral cuando de proteger sus intereses hegemónicos se trata,  para el caso; corrieron en las “Honduras” a reconocer a Juan Orlando Hernández, quien en sus narices realizó el fraude más grande de la historia de este país, para lo cual tuvo que botar el sistema electrónico digital electoral 640 veces, falsificó actas y no bastándole esto se inventó el impensable recurso de los tales votos rurales. Y así, miles de hondureños y ciudadanos del mundo vimos estupefactos como se revertía lentamente durante dos semanas la que era una infalible tendencia a favor de la oposición,  y entonces ni corta ni perezosa, apareció en el Tribunal Nacional de Elecciones la encargada de negocios Heide B. Fulton, solo para  avalar el proceso y reconocer a Juan Orlando Hernández. ¡Claro! en el guion ya estaba escrito el rol nefasto que este tendrá que jugar en el conflicto de Venezuela, donde ya está haciendo en la OEA, su papel de vil lacayo el ministro de relaciones exteriores de Honduras (Rosa Bautista) exigiendo nuevas elecciones en Venezuela. Demostrando con ello que definitivamente las miserias humanas no conocen límites.   

25 de Enero del 2019

Villa de San Miguel de Real de Minas de las Heredias.      

               

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.