LAS FEMINISTAS CALLARON… Y LOS HOMBRES SALIERON…

Por Julieta Castellanos El 15 de agosto del año 2014 la abogada Sonia Gálvez Ferrari, ex Fiscal del Ministerio Público interpuso una denuncia contra el periodista David Romero Ellner y tres periodistas más, acusándolos de quince delitos de difamación, derivados de expresiones de injurias y calumnias. A tres periodistas les fue desestimada la acusación, y fue admitida la causa para David Romero Ellner. El vínculo conocido entre la abogada Sonia Gálvez Ferrari y el periodista...
Invitadoenero 17, 2019

Por Julieta Castellanos

El 15 de agosto del año 2014 la abogada Sonia Gálvez Ferrari, ex Fiscal del Ministerio Público interpuso una denuncia contra el periodista David Romero Ellner y tres periodistas más, acusándolos de quince delitos de difamación, derivados de expresiones de injurias y calumnias. A tres periodistas les fue desestimada la acusación, y fue admitida la causa para David Romero Ellner.

El vínculo conocido entre la abogada Sonia Gálvez Ferrari y el periodista Romero Ellner, es institucional, y se remonta al año 2002, cuando Dalia Romero de 22 años, hija del periodista presentó una denuncia de violación y las fiscales Sonia Gálvez y Celeste Aida Cerrato fueron asignadas para el caso.

Terminar con años de impunidad de un hombre vinculado a todos los poderes de los regímenes militares y gobiernos civiles, es historia de Mujeres, entre ellas: el Centro de Derecho de Mujeres ( CDM) y el Colectivo de Mujeres Contra la Violencia, unas como receptoras de la denuncia y exigiendo la suspensión de la inmunidad al también Diputado Suplente del Congreso Nacional, y las otras demandando no más impunidad; la abogada Vilma Cecilia Morales, presidenta para entonces de la Corte Suprema de Justicia, y la abogada Teodolinda Pineda, como Juez asignada al caso, resolvió emitir la orden de captura el 14 de mayo del año 2003. Catorce meses después de aquella violación incestuosa.

Las Feministas se callaron después del 28 de junio del año 2009. El Golpe al Ejecutivo fue la oportunidad para que el exconvicto sedujera al último reducto de seguidoras: LAS FEMINISTAS. Y hasta la ex primera dama, Doña Xiomara Castro, se confundió y se tropezó con el concepto de libertad de expresión, y se sumó al plantón frente al Ministerio Público para defender al encausado.

El silencio y la soledad en la que ha defendido su honor la abogada Sonia Gálvez, contrasta con la cohorte de voces en defensa de la “libertad de expresión”. El Ombudsman ha expresado su preocupación; los Periodistas, cual Espíritu de Cuerpo de la Casta Militar, hablan del fortalecimiento del Estado de Derecho, pero abogan para que el ejercicio de su oficio permanezca al margen de la ley; y los Diputados se han sumado al coro de los que defienden la “Libertad de Expresión”.

La libertad de expresión, como bien lo establece la doctrina, tiene sus límites y dentro de esos límites no está el libertinaje. El caso de la abogada Gálvez versus David Romero fue un caso de delitos contra el honor, no de denuncia de corrupción, de uso de fondos públicos o tráfico de influencias; fue un caso donde el periodista mancilló la honra de la ofendida y la expuso en un acto de vindicta pública como una mujerzuela sin derecho a honra. El acusado por las entonces fiscales, en nombre de la libertad de expresión, se convirtió en persecutor de quienes le comprobaron un delito abominable.

Y las Feministas callaron…

Tegucigalpa- MDC 17 DE FEBRERO 2017

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