/¿LA MIGRACIÓN ILEGAL A ESTADOS UNIDOS, ES CULPA DE ESTADOS UNIDOS?

¿LA MIGRACIÓN ILEGAL A ESTADOS UNIDOS, ES CULPA DE ESTADOS UNIDOS?

EN RESPUESTA A LAS PREGUNTAS DEL SEÑOR TUCKER CARLSON DE LA CADENA FOX NEWS.

Ayer, el señor Tucker Carlson de la cadena Fox News entrevistó a Enrique Morones de la organización Border Angels, a propósito del “Vía crucis de los migrantes,” conocida ahora como la “caravana de migrantes”, una acción que según reportan los dirigentes de la iglesia jesuita de Honduras, organizan cada año como un recordatorio de las condiciones que viven los migrantes que viajan rumbo al norte escapando de la violencia y la pobreza.

Lejos de comentar el tono ofensivo y soberbio del señor Carlson, muy propio de la cadena Fox News en su retórica racista, me llama la atención varias preguntas que el presentador de la cadena Fox News lanza a Moroles, sin darle realmente chance de responder.

Y pues, como soy hondureño y como conocedor que soy de la Historia de este país, me tomo la libertad de responder al señor Tucker Carlson, independientemente que este jamás logre leer mi respuesta, en gran medida porque su ignorancia deja claro que no le interesa conocerla.

El señor Moroles afirma y con razón, que la migración de Centroamericanos es algo que “ha estado ocurriendo por lo menos desde que el gobierno de Reagan intervino en la política centroamericana.”

Un poco de memoria para el señor Carlson: en 1979 el Frente Sandinista de Liberación Nacional derrotó la dinastía Somoza, una familia nicaragüense / estadounidense apoyada por el gobierno de Estados Unidos desde tiempos del presidente Francklin D. Roosevelt en 1934. En esos años, todos los gobiernos de Centro América eran dictaduras sanguinarias instaladas con apoyo de los Estados Unidos: En Guatemala, Jorge Ubico; en El Salvador Maximiliano Hernandez; en Honduras Tiburcio Carías.

Solo Maximiliano Hernandez es responsable del asesinato de más de 30,000 campesinos organizados en 1932, dos años antes del ascenso al poder del primero de los Somoza.

Volvamos a 1979. Ese año el FSLN gana la guerra y comienza la revolución sandinista. Ronald Reagan, que llega a la presidencia en 1980, ve en el triunfo del sandinismo un peligro para la estabilidad de la región. Temía el efecto dominó (en 1959 había ganado en Cuba una revolución) y temía que los conflictos en El Salvador que luego sería guerra civil y en Guatemala terminara instalando gobiernos de izquierda.

Sin entrar a hablar de lo que Estados Unidos hizo en la guerra sucia de Argentina en los 70; la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay y el golpe de Estado de 1973 liderado por Augusto Pinochet (todos ellos hechos por la CIA a costa de miles de vidas), fue el gobierno de los Estados Unidos que mantuvo la sangrienta guerra civil de El Salvador; instalaron en el poder y promovieron el genocidio en su política de tierra arrasada del ahora extinto general Efraín Ríos Montt; respaldaron y formaron al general Gustavo Alvarez Martínez en Honduras y financiaron, armaron, apoyaron y entrenaron a la Contra nicaragüense que hacía su guerra desde Honduras.

El señor Enrique Morones de la organización Border Angels en su participación intenta recordarle al presentador de Fox News del escándalo Irán-Contra. No lo entendió el señor Carlson, para gente como él la ignorancia, lejos de ser un lastre, es una atalaya. 

El gobierno de los Estados Unidos en 1985, bajo la administración del presidente Ronald Reagan, y la ejecución del coronel Oliver North, vendió armas al gobierno iraní cuando este se encontraba inmerso en la guerra Irán-Irak (presidida entonces por Sadam Husein) y con las ganancias financió a la Contra nicaragüense. Ambas operaciones, la venta de armas y la financiación de la Contra, estaban prohibidas por el Senado estadounidense. Pero más importante aún, en los aviones que volvían de Honduras luego de entregar armas a la contra, iba la cocaína proveniente de Colombia creando la conexión entre los carteles de la droga colombianos y mexicanos, con el enlace hondureño en las Fuerzas Armadas.

Los carteles de la droga de México son producto de la operación de la CIA en Centro América. La violencia que esos carteles han dejado en nuestros países, son consecuencias de la acción directa de la política anticomunista del gobierno de Ronald Reagan. ¡

¿Estás culpando a Estados Unidos por la migración ilegal a Estados Unidos? pregunta el señor Tucker Carlson de la cadena Fox News.

Y yo puedo decirle, sin desconocer con esto la responsabilidad de nuestros gobernantes mediocres y corruptos, que sí. La migración ilegal a Estados Unidos es el producto de la política extractiva que despoja de nuestros recursos naturales, colonialista, racista e imperialista de los gobiernos de Europa y Estados Unidos. La violencia por la que miles de hondureños hondureñas huyen, es la violencia de los carteles de la droga que la CIA creó para combatir el comunismo, cuando su objetivo era debilitar la revolución en Centro América. La pobreza de nuestros países es consecuencia de la corrupción que múltiples gobiernos de Estados Unidos, no solo ignoraron, sino que abiertamente favorecieron instalando en el poder a políticos inescrupulosos. 

“Somoza may be a son of a bitch, but he’s our son of a bitch.” Dijo en 1939 el presidente Francklin D. Roosevelt en referencia a Anastacio Somoza. Esa afirmación, señor Carlson, ha definido siempre la relación de nuestros países.

“¿Estamos tomando los recursos naturales de Honduras en este momento? —pregunta el señor Tucker Carlson. ¿Qué le hicimos a Honduras? ¿Esta gente viene aquí a castigarnos por acciones que hicimos a Honduras?

Y nuevamente le digo que sí. La historia de las relaciones entre Honduras y Estados Unidos está llena de ejemplos: el apoyo a gobiernos corruptos, mientras favorecen a sus intereses empresariales ha sido su forma de acción.  El respaldo a gobiernos asesinos y déspotas, mientras respalden la política norteamericana, ha sido permanente en el patio trasero norteamericano.

Y para finalizar, le recuerdo a uno de los personajes más importantes de la historia hondureña. Un norteamericano:  Samuel Zemurray, conocido como The Banana Man. Era un empresario y magnate estadounidense que hizo su fortuna en Honduras. Luego se convirtió en el presidente de la compañía United Fruit Company. Él creó la república banana que fuimos en el siglo XX, apoyando la corrupción, fortaleciendo la intervención directa en la política local. En 1920, el señor H. V. Rolston, secretario del señor Zemurray, escribió una carta destinada al señor Luis Melara, la carta se conoce como Carta Rolston y refleja muy bien la relación de Honduras con Estados Unidos.

Abajo, después de la entrevista del señor Tucker, copio la carta Rolston para que le ayude a entender nuestra migración. Eso claro, el señor Tucker Carlson de la cadena Fox News seguirá ignorando, porque así es más conveniente para él.

Mientras, la migración sigue, imparable.

La Carta Rolston

Cortes Development Company

Puerto Cortés, 20 de Junio de 1920.

Sr. Licenciado Luis Melara.
San Pedro Sula.

Estimado Luis

Te envío un pliego de instrucciones, su portador es San Cariuther. Así mismo recibirás de él una caja. Contiene un valioso obsequio que el viejo manda para que se le entregue a Doña Anita. Prepárate el discurso. Ya se imaginará la Reina Victoria o superior. Es posible deslumbrarla.

Me hace ver en todo esto el método de dureza siempre recomendado por Pemberton y el judío Lazarus. ¿No crees tú lo mismo? Desean conservar su pedestal inamovible, es mi idea.

Para que nuestros grandes sacrificios y nuestras cuantiosas inversiones no hayan sido hechas en vano; debemos adquirir y apoderarnos tanto de territorios de la nación como de particulares, y todas las riquezas que nos permita nuestra capacidad adquisitiva y nuestro poder de absorción.

Debemos propender al crecimiento de nuestra Empresa y, obtener todas las posibilidades que nos ofrezcan nuestros campos de explotación, en fin, debemos obtener todas las tierras que a nuestros intereses estratégicos se hagan aparecer como deseables, que garantizan nuestro futuro desenvolvimiento y desarrollo agrícola, incrementando nuestro poder económico.

Debemos obtener contratos implacables, de tal naturaleza que nadie pueda sustentar competencia, ni en el futuro lejano; a fin de que cualquiera otra empresa que se estableciera y pudiera desarrollarse, tenga nuestro control y se adapte a nuestros principios establecidos.

Debemos obtener concesiones, privilegios, franquicias, abrogación de impuestos aduaneros, exonerarnos de toda carga publica, de gravámenes y de todos aquellos impuestos y obligaciones que mermen nuestras utilidades y de nuestros asociados.Debemos erigirnos una situación privilegiada, a fin de imponer nuestra filosofía comercial y nuestra defensa económica.

Es indispensable cultivar la imaginación de estos pueblos avasallados, atraerlos a la idea de nuestro engrandecimiento y de una manera general a políticos y mandones que debemos utilizar. La observación y estudio cuidadoso nos permite asegurar que este pueblo, envilecido por el alcohol, es asimilable para lo que se necesita y destina. Es en nuestro interés preocuparnos porque se doblegue a nuestra voluntad esta clase privilegiada que necesitamos a nuestro exclusivo beneficio; generalmente, estos como aquellos, no tienen convicciones, carácter y mucho menos patriotismo; y solo ansían cargos y dignidades que, una vez en ellos, nosotros se los haremos más apetitosos.

Estos hombres no deben actuar por su propia iniciativa, deben actuar en el sentido de los factores determinantes y a nuestro control inmediato.

Debemos separar a nuestros amigos que han estado a nuestro servicio, que consideramos envilecidos por su lealtad, pues tarde o temprano nos traicionarán. Alejarlos sin que se sientan ofendidos, y tratarlos con alguna deferencia para no servirnos más de ellos. Tenemos necesidad, sí, de su país, de sus recursos naturales, de sus costas y puertos que poco a poco debemos adquirir.

De una manera general todas las palabras y pensamientos deben dar vuelta en torno a estas palabras: poderío, bienestar material, campos de trabajo, disciplina y método. Hay que proceder con sutileza, no exponernos a ninguna idea que nos señale, o justifique nuestra pretensión dominadora. Nada de acción bienhechora ni consideraciones, en resumen, ningún aliento generoso: Si nuestros proyectos terminasen mal, tomaríamos una nueva orientación, nos haríamos más modestos, más sencillos, más simpáticos y quizá buenos.

Debemos producir un desgarramiento en la incipiente economía de este país para aumentar sus dificultades y se faciliten nuestros propósitos. Debemos prolongar su vida trágica, tormentosa y revolucionaria. El viento sólo debe soplar a nuestras velas, y sus aguas humedecer no más que nuestras quillas.

Estamos pues en el punto de partida, tú conoces mejor los hombres que yo. A tu llegada te mostraré una lista de las tierras que debemos obtener, si es posible, de inmediato; debemos parar a Goodel en “Bográn State”, vamos a forjarnos un plan bien estudiado para su desarrollo.

Nos veremos.

(f) H. V. Rolston.

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.