La falta de una cultura de respeto hacia el adulto mayor

Deambulando por las calles, en estado de abandono y sin familia es la realidad de algunos adultos mayores en Honduras, observándose en las grandes ciudades. La vejez es el último ciclo de la vida que atraviesan personas donde el estado de salud, mental y social pueden cambiar, sin embargo, es relativo porque algunos pueden gozar de buena salud y otros ser frágiles. Aunque se viva más tiempo en la actualidad gracias a la ciencia y...
Redaccion 2marzo 26, 2020

Deambulando por las calles, en estado de abandono y sin familia es la realidad de algunos adultos mayores en Honduras, observándose en las grandes ciudades.

La vejez es el último ciclo de la vida que atraviesan personas donde el estado de salud, mental y social pueden cambiar, sin embargo, es relativo porque algunos pueden gozar de buena salud y otros ser frágiles.

Aunque se viva más tiempo en la actualidad gracias a la ciencia y medicina moderna, el adulto mayor necesita bienestar, cuidado y sobre todo respeto.

Para el 2050, o sea dentro de treinta años, se tiene previsto que las cifras de la población de adultos mayores en América Latina sea igual que en países como Alemania, Suecia y otros países de Europa, establece un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En Honduras, el 6.2% de la población son adultos mayores. Muchos de ellos se encuentran viviendo diferentes situaciones. Alrededor de 30 asilos en Honduras les brindan ciertas condiciones y atención, mientras que otras se encuentran en estado de abandono. Incluso dentro en la misma casa donde viven sus familiares.

“Muchos adultos mayores a veces están en la casa y no necesariamente sean pobres o rico. El maltrato no es cuestión de status podes ser una persona con mucha capacidad económica y no ser tratada con amor“, explicó Lily Villatoro, voluntaria de la Asociación Hondureña al Servicio del Adulto Mayor (AHSAM).

Muchos adultos hondureños pueden sufrir algún tipo de maltrato que pueden ser desde acciones pequeñas como no darles medicamentos, ser abandonados en un cuarto y olvidados, hasta sufrir golpes o maltrato psicológico.

Por otro lado, con el desarrollo de enfermedades crónicas y aumento de limitaciones funcionales, el adulto se pueden volver dependiente y necesitar de ayuda para poder hacer sus actividades diarias. No obstante, según el BID, solo el 12.5% de esta población mayor de 60 es dependiente.

Al tener estas condiciones incrementa la demanda de servicios y la implementación de programas así como políticas públicas, por parte del Estado.

Muchos adultos mayores tienen que salir a trabajar porque no tienen comida ya que no cuentan con una pensión o jubilación.

Al menos el 8% de las personas mayores en Honduras perciben ingresos provenientes de su previsión, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

“Adultos mayores que trabajan no tienen un régimen que los protege, si no trabajan no comen, no tienen ayuda de familiares ni sistemas de jubilación y pensión que son pocos”, expresó Eny Ramírez, presidente del AHSAM.

 

Esfuerzos de organizaciones e instituciones

Campañas de concientización en las escuelas para fomentar el respeto al adulto mayor ha realizado AHMSA. Asimismo, la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (SEDIS), tiene una Dirección del Adulto Mayor que tiene un acercamiento a esta población sobre todo en hogares de ancianos.

“Necesitan amor, respeto, que no se les discrimine, que existan”, enfatizó Ramírez.

 

La Asociación Hondureña al Servicio del Adulto Mayor (AHSAM), es una organización civil que no depende del Estado y voluntarios forman parte de las actividades que llevan a cabo enfocadas a concientizar a la población sobre el adulto mayor.

“Ser voluntario es satisfactorio, hay días que frustra la impotencia ya que las necesidades del hondureño son muchas”, contó Villatoro.

A menudo el adulto mayor es apartado por la sociedad desconociendo el valor que tienen.

“El adulto mayor es una fuente de sabiduría, es un ser humano en que muchos casos sacrifico su vida para que su hijo o hija tengan todo, lo mas que se puede hacer es que tengan lo básico” dijo Villatoro.

El coronavirus, otra amenaza que afecta a las personas mayores 

La propagación del covid-19 en todo el mundo ha causado conmoción debido a que los números de infectados y de fallecidos no parecen ceder. Muchos países han decretado emergencia sanitaria, cerrando fronteras y aplicando medidas drásticas. Personas trabajan desde casa y estudiantes estudian clases en línea o esperando a que se reanuden.

Pero el sector informal, transportistas, entre otros empleados y personas que viven en la pobreza son afectados ante una economía que se ha detenido  hasta que se logre un control.

Los adultos mayores que deambulan en las calles carecen de insumos de prevención como mascarillas e incluso no tienen como lavarse las manos, que es un acto sencillo repetido en reiteradas ocasiones para evitar infectarse de este virus.

“Pedimos a la sociedad que cuiden al adulto mayor en casa y a los adultos mayores que deambulan en la calle que se les organice un albergue, se necesita apoyo del gobierno y seguridad”.

Hasta el momento, la única respuesta del gobierno ha sido brindarles alimentos a más de 350,000 adultos mayores y personas con discapacidad a través del operativo “Honduras Solidaria” que inició el miércoles 25 de marzo, y se proyecta beneficiar a 3.2 millones de hondureños en condiciones de vulnerabilidad y de pobreza.

“El adulto mayor es el tesoro que tiene una sociedad porque es tan grave lo del virus porque se están llevando tu historia, tu conocimiento, las personas que forjaron tu país, no importa la condición económica”.

 

Rebecca Schwimmer

 

 

 

 

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