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LA CAÍDA DE LA SEÑORA RECTORA, NADA QUE CELEBRAR.

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El 25 de Septiembre del presente año entregó su cargo como rectora de la UNAH, la señora Julieta Castellanos, cumpliendo su segundo periodo al frente de tan importante institución del país. La licenciada Castellano ingresó en el año 2009 a dirigir el alma mater, año en que se dio el golpe de Estado y en el que ella manifestó prudencia y hasta un cierto acercamiento con las víctimas de la represión por el régimen.

En instalaciones de la institución se realizó un concierto contra el golpe organizado por un grupo de Artistas en Resistencia, concierto en que el grupo de música protesta venezolano los “Guaraguao”  estuvieron presentes. Es famosa la imagen en donde la rectora es víctima de una caída durante la represión de la Policía Nacional  contra los ciudadanos en protesta. 

Hay que señalar que Julieta Castellanos en el pasado cercano fue Presidenta de la Asociación de Docentes del Alma Mater, también durante su gestión al frente de la institución se rodeó de personas que simpatizaron en el pasado cercano con la “Izquierda”: Pablo Carias, Áyax Irías, además del licenciado Armando Sarmiento, pariente de la ex primera dama Xiomara Castro y ex director de la DEI en el gobierno del Presidente Zelaya .

El primer periodo de gestión de la rectora contó con la simpatía total de la población universitaria y nacional, raras veces se escuchaban voces disonantes. Se aplaudió que llegó a poner en orden a los catedráticos que solo iban a marcar y luego se iban a dar clases a las universidades privadas u otros que mandaban a sus asistentes a dar clases. Aniquiló por completo a un sindicato de trabajadores que se había convertido en una mafia al interior de la UNAH, además a frentes estudiantiles que habían perdido el norte.  Invirtió en  infraestructura y equipo en ciudad universitaria, además  en la del Valle de Sula. Y fue así como  llegó a ser una figura nacional,  y hasta ser consultada por cada tema de país.

Gozando de la simpatía popular, gobierno y  comunidad internacional entre ellos la embajada Norteamericana, Julieta Castellanos fue considerada por una buena parte de la población  como una figura “Presidenciable”.

En Octubre de 2011, el hijo de la señora rectora, junto a un amigo, fueron asesinados por miembros de la Policía Nacional. Acción criminal que marco la vida de la licenciada Julieta Castellanos y la llevó a involucrarse en asuntos de seguridad ajenos directamente a los académicos de la institución. Sumado al tema de la salud, ya que también el Hospital Escuela fue pasado a la administración de la UNAH y la Secretaria de Salud se desentendió del tema.

Producto de la buena gestión, la pérdida de su hijo (que solo una madre sabrá si se supera) logró enfrentar un segundo periodo que la ley orgánica de la máxima casa de estudios prohibía, pero que el Congreso Nacional, siendo presidente del mismo Juan Orlando Hernández, logró modificar para permitirle un segundo periodo (por única vez). Pero para ese tiempo su popularidad había llegado al máximo, entrando a la etapa de las demandas acumuladas y sobre todo a la etapa en donde se dice “que hay que saber cuándo retirarse”

Los estudiantes buscan ser escuchados en la toma de decisiones del alma mater, empleados administrativos y docentes reclaman aumento de sueldos después de estar congelados por varios años, acusando que se está invirtiendo en infraestructura pero no en la mejora en sí de la academia (laboratorios, capacitación docente, planes de estudio). Además de la acusación de contratación de personal administrativo y docente no conforme a ley. Y es ahí ante la acumulación de cierto poder, permitido por un poder superior, que la señora rectora es incapaz de entender o dimensionar que solo es una pieza dentro del gran ajedrez.

Los estudiantes buscan ser escuchados en la toma de decisiones del alma mater, empleados administrativos y docentes reclaman aumento de sueldos después de estar congelados por varios años.

Y así empieza la lucha  entre autoridades universitarias versus estudiantes y docentes que alegan que la rectora desea continuar en el cargo. Llegando a paralizar toda actividad académica y administrativa en la institución del PENSAMIENTO, resultando  incluso en la  persecución penal contra estudiantes e interviniendo el Congreso Nacional.

La lucha de los estudiantes con la rectora cayó en lo personal, sumado a los docentes que tuvieron temor de enfrentarse a las autoridades mismas y se aliaron al MEU.

La señora rectora llego al final de su segundo periodo, sin embargo los problemas que llevaron al caos siguen esperando respuesta. El pensamiento que debe de emanar de la institución académica sigue esperando en esta hondura nuestra. Mientras tanto, no hay que hacer leña del árbol caído y entender que hay un sistema que sigue intacto, por lo que no hay nada que celebrar.

Acerca Invitado

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