Honduras: unidad de la oposición y el fin de la narco dictadura

Por Gilberto Ríos Munguía (•) Se grita, se proclama, se habla en nombre de ella y se comienza a reconstruir un nuevo tejido social y político: La unidad es compleja por la diversidad de los sectores, propósitos e intereses de los que está conformada la oposición en nuestro país, pero son más los puntos de coincidencia y además bastante fuertes; primero hablábamos en términos muy generales del rescate democrático del país, luego los sectores más...
Redacciónoctubre 28, 2019

Por Gilberto Ríos Munguía (•)

Se grita, se proclama, se habla en nombre de ella y se comienza a reconstruir un nuevo tejido social y político: La unidad es compleja por la diversidad de los sectores, propósitos e intereses de los que está conformada la oposición en nuestro país, pero son más los puntos de coincidencia y además bastante fuertes; primero hablábamos en términos muy generales del rescate democrático del país, luego los sectores más avanzados identificamos el carácter oligárquico del problema y su nexo con intereses del gobierno y el estado norteamericano;  hoy todos sabemos que realmente peleamos contra el narco gobierno y sus aliados en la región.

La Coalición de Partidos Políticos (Libre, Liberal y PSH) firmó hace un par de semanas la unidad con acuerdos mínimos y aunque acordaron la movilización popular “hasta lograr la salida de la dictadura”, ninguno de los sectores o todos en su conjunto, se dedicaron a la tarea de organizar la protesta. No es solamente con un afiche digital, por un mensaje de radio o de televisión que los dirigentes de base y los ciudadanos y ciudadanas conscientes, saldrán nuevamente a la calle. Luego de años de convocatorias, movilizaciones y harta represión, también ha calado la desesperanza y la frustración.

Sin embargo, en términos generales la Coalición logró un importante paso y era mostrar la voluntad de las cabezas de equipos políticos acerca de la lograr la “salida” o la caída de la dictadura, eso es positivo. Pocos días después fue la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación Pública la que convocó a las calles y a continuar la lucha. Más recientemente los compañeros /as de las Convergencia Contra el Continuismo también llamaron a la Unidad y a la movilización. Estas dos instancias sociales convocaron también por departamentos y sus resultados fueron buenos pero aún insuficientes para la coyuntura que estamos enfrentando. Es claro que aún falta trabajar más la planificación, la agitación y la propaganda.

También es importante entender que no todo es la movilización de calle, que la lucha popular debe estar acompañada de trabajo organizativo que aglutine el descontento; de equipos de formación política que estudien la coyuntura junto con la líderes y lideresas de base para que haya una correcta interpretación del momento político, económico y social que vivimos; de equipos que difundan las ideas por todos los medios posibles y sobre todo en las redes sociales (verdaderas trincheras de ideas); y finalmente también de equipos de trabajo que articulen la solidaridad internacional.

Otras iniciativas importantes son las de los Estudiantes Universitarios /as; genéricamente los hemos conocido como MEU (Movimiento Estudiantil Universitario), pero al interior hay una importante diversidad que se diferencia por tendencias ideológicas (todas de izquierda), facultades, carreras y centros universitarios regionales. Actualmente muchos de estos sectores trabajan en un Encuentro Nacional por Honduras (ENAH), que tiene previsto reunir a una gran cantidad de estudiantes de todas las denominaciones ideológicas, maestros /as universitarios, autoridades de la UNAH, colegios profesionales, sectores sociales y políticos, para que desde una visión integral se puedan entender los orígenes de los problemas, proponer soluciones y combatir conjuntamente sus causas.

La coyuntura es importante, las revelaciones en el juicio contra Tony Hernández ratificaron una de nuestras certezas: Juan O. Hernández está vinculado a carteles del narcotráfico, el Estado de Honduras fue utilizado desde un inicio para facilitar el trasiego de drogas hacia Estados Unidos. También se supo que la familia Hernández trabaja con la industria de la cocaína desde el año 2004, negocio que construyeron sobre un rosario de crímenes como sobornos a funcionarios, compra de militares y policías de alto rango, compra de jueces, asesinatos de la “competencia”, etc. llegando incluso a desarrollar narco laboratorios en la zona de occidente del país.

A esto se suma otro crimen que sella la naturaleza del cartel de los Hernández y es el asesinato de Magdaleno Meza, propietario de la narco libreta que apareció en el juicio de Tony Hernández en Nueva York. Aun estando preso en una “Cárcel de máxima seguridad”, un vídeo de seguridad de la institución penitenciaria (que misteriosamente circuló por todas las redes sociales), demuestra que hubo una planificación para aislar y asesinar de la manera más brutal al que podía testificar contra Juan O. Hernández, principal interesado en silenciar a Magdaleno.

La unidad costará muchos esfuerzos, pero mientras la oposición juegue a estar juntos y no trabaje arduamente por el desarrollo de una propuesta conjunta o una hoja de ruta que diseñe la construcción de ese brazo social y político capaz de derrocar al régimen y reconstruir el país, seguiremos bajo las leyes del narco estado, esperando soluciones divinas que nunca llegarán.

 (•)Dirigente del Partido Libertad y Refundación.

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