Economía

Honduras busca reducir interés en Tarjetas de pago

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En las últimas semanas el Presidente Juan Orlando Hernández ha anunciado que el gobierno trabajará en la reducción de los intereses cobrados por la banca nacional en tarjetas de crédito. Actualmente los hondureños pagan más del 70% de interés mensual por el uso de sus tarjetas y los emisores de éstas no ceden a las peticiones de reducción.

En declaraciones a la prensa, el Presidente ha dicho que «no se trata de estar contra la banca ni de perjudicarla, pero el cobro de los intereses moratorios de las tarjetas es una barbaridad». «Existen empresas de tarjetas de crédito que amenazan con quitarle los créditos a la gente si se les bajan los intereses a las ganancias», denunció el Presidente.

Según explicaciones de la Secretaría de Finanzas (SEFIN),  el gobierno buscará bajar hasta en 20 y 25 puntos los intereses en las tarjetas de crédito que podría ser una reducción de hasta el 50%».

El informe presentado por la Comisión para la Defensa y Promoción de la Competencia sobre el Análisis del Mercado de las Tarjetas de pago (Crédito y Débito) en Honduras, se establece que «la emisión de tarjetas implica la celebración de diversos contratos comprendidos en un sistema ideado y organizado por la entidad emisora, y dentro de los cuales se encuentran: i) entre la empresa propietaria de la marca y los bancos emisores y/o adquirentes; ii) entre la entidad financiera emisora y cada uno de los usuarios o tarjeta-habientes; y iii) entre cada entidad financiera adquirente y cada uno de los comercios que se afilian al sistema, en virtud de los cuales éstos se obligan a vender bienes o prestar servicios a quienes exhiban tarjetas de crédito o débito, previa identificación».

La tasa cobrada a los comercios representa el único ingreso para el adquirente como tal. Con los ingresos generados por la misma deberán cubrirse los gastos de funcionamiento y los costos de ejecución de la transacción. Por su parte, el banco emisor cobra al adquirente una tasa por los servicios ofrecidos, a través de las tarjetas (tasa de intercambio), además de otros cobros que aplica a sus tarjeta-habientes que incluyen: cuota de apertura, anualidad, y otras comisiones por distintos servicios, así como por intereses ordinarios y moratorios.

En cuanto a costos, el banco emisor asume los que se deriven del funcionamiento óptimo de la red. Se asume que este banco, debe responder por el riesgo que implica diferir en el tiempo el pago del tarjeta-habiente, en el caso de las tarjetas de crédito; a la vez de los gastos en que éstos incurren en la promoción de las tarjetas y mantenimiento de los clientes.

En Honduras la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) ejerce la supervisión, vigilancia y control de las instituciones bancarias, aseguradoras y financieras. Por otro lado, el Banco Central de Honduras (BCH) es el responsable de velar por el mantenimiento del valor interno y externo de la moneda nacional y el buen funcionamiento y estabilidad del sistema financiero y de pagos del país.

«El sistema financiero hondureño que regula la CNBS y el BCH está conformado por bancos comerciales, bancos estatales, bancos de segundo piso, instituciones de seguro, instituciones de previsión, sociedades financieras, organizaciones privadas de desarrollo financieras, sociedades remesadoras de dinero, centrales de riesgo privadas, casas de bolsas, casas de cambio, almacenes generales de depósito, sociedades administradoras de garantías recíprocas, bolsas de valores, fondos públicos de pensiones, emisoras de tarjetas de créditos y cooperativas de ahorro y crédito».

El sistema financiero en Honduras tiene una importante participación en la economía, lo cual se evidencia con una contribución al Producto Interno Bruto (PIB) a precios corriente entre el 14.0% y 17.0% durante el periodo 2010-2015, igualmente registró un incremento de 7.5% durante este periodo en la actividad de intermediación financiera. Honduras presentó un crecimiento promedio durante este mismo periodo del 3.5% en términos reales pese a la inestabilidad del desempeño económico global.

Este resultado se debe al dinamismo experimentado en las actividades agropecuarias y manufactureras, como respuesta a una mayor demanda interna y externa. Asimismo, se destaca el comportamiento positivo de las actividades de Intermediación Financiera, Comercio, Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones.

Todo esto incide directamente en la emisión, uso y función de las tarjetas de pago, pues gran parte de las transacciones económicas y comerciales se realizan mediante tarjetas de crédito o débito. El sistema financiero ha presentado un gran dinamismo especialmente para los años 2011 y 2012, cuyo crecimiento fue de 13.6% y 11.1% respectivamente.

Sistema de Tarjetas de Pago en Honduras y su Funcionamiento

El informe estipula que en el mercado de tarjetas participan además de los tarjeta-habientes y comercios, dos tipos de plataformas: cerrada (unitaria) y abierta (multilateral). En la primera una sola organización realiza las funciones de autorización y liquidación de las transacciones ejecutadas con tarjetas (i.e. American Express, Discover y Dinners Club).

Bajo este sistema, el comercio le vende al tarjetahabiente a un precio determinado, el sistema directamente cancela al comercio el precio menos una comisión y a su vez el tarjeta-habiente paga al sistema el precio más una tasa cobrada por el emisor; en Honduras el Banco que maneja este tipo de plataforma es el Banco de América Central (BAC). Al mismo tiempo, el sistema incurre en un costo para efectuar las transacciones. En la segunda, o plataforma abierta, la misma se compone por dos bancos (emisor y adquirente) y una red de transferencia de fondos (RTF), tales como Visa o Master Card.

El titular de la tarjeta, acuerda un precio con el comercio por la compra de un producto o servicio. Para realizar este pago, el tarjeta-habiente firma un pagaré que compromete al banco emisor de la tarjeta a cubrir el adeudo por dicho consumo. El comerciante envía el pagaré al banco adquirente, quien a su vez, reenvía al emisor la información contenida en el mismo, a través de la plataforma de tarjeta, para su liquidación.

El banco emisor paga al adquirente los recursos dispuestos por el tarjeta-habiente para cubrir el costo del producto o servicio, menos una tasa de intercambio. El banco adquirente, a su vez, envía al comerciante dicho pago, restándole la tasa de adquirencia o de descuento. Finalmente, el tarjeta-habiente liquida (total o parcialmente) su deuda con el emisor.

Se ha innovado el uso de los POS, a través de la tecnología mPOS, el cual constituye un punto de venta móvil, el cual es operado a través de un teléfono inteligente, tableta o dispositivo inalámbrico que realiza las funciones de una caja registradora o punto de venta electrónico (POS).

Actualmente México y Perú son los países Latinoamericanos que más influencia tienen de los mPOS, y el caso de Honduras, solo Credomatic ofrece el servicio de punto de venta móvil que tiene el nombre de MiPOS y permite usar un lector de tarjetas de crédito o débito a través de un smarthphone para procesar pagos con todas las tarjetas de marca American Express, Mastercard, Visa, Discover y Dinners Club.

El informe establece que «según lo establecido en la Ley del Sistema Financiero y otros estamentos legales para las instituciones por ellos reguladas, las sociedades que pretendan emitir tarjetas de crédito deberán constituirse como sociedades anónimas de capital fijo; que en ningún caso será inferior a Cuarenta Millones de Lempiras (L.40,000,000.00) según lo establece el artículo 25 de la Ley de Tarjetas de Crédito; dividido en acciones nominativas, y cuya única finalidad será la de emitir y de realizar las operaciones relacionadas con las tarjetas de crédito, siendo la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) la institución encargada de autorizar la constitución de sociedades que pretendan obtener autorización para operar como emisores de tarjetas de crédito».

La solicitud deberá contener el nombre, nacionalidad y domicilio de cada uno de los socios fundadores, y con ella se presentará la siguiente documentación: a) El proyecto de escritura de constitución y de los estatutos sociales; b) La estructura financiera y administrativa, los planes técnicos y las operaciones que se propone realizar la sociedad proyectada; c) El estudio económico y financiero que demuestre la factibilidad de la nueva sociedad emisora, y que comprende: descripción del proyecto, estudio del mercado, estudio técnico-operativo y estudio económico-financiero; d) El certificado de depósito o de custodia que demuestre que el diez por ciento (10%) por lo menos, del capital propuesto se ha depositado en el Banco Central de Honduras o que se ha invertido en Títulos Valores del Estado; y e) El origen de los fondos a ser utilizados para el pago del capital mínimo requerido.

Es preciso destacar que, en las reformas a la Ley de Tarjetas de Crédito (Decreto No. 33- 2013), se incorpora a las instituciones autorizadas por Ley y demás sociedades mercantiles domiciliadas en Honduras para emitir tarjetas de crédito a las Cooperativas de Ahorro y Crédito y las financieras, ambas supervisadas por la CNBS.

Como puede verse, la emisión de tarjetas de pago, así como los contratos celebrados entre los emisores y los tarjetahabientes está regulada en un marco jurídico plenamente establecido, pero en Honduras el respeto por las leyes es deficiente y antojadizo.

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