Historia del cine en Honduras

Por: Edgardo Mancía La historia del cine como tal tiene dos características: entretenimiento y producción. En Honduras la llegada del cine marcó la tradición del entretenimiento, según el historiador, Lenin Hernández de la Cinemateca de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en diciembre de 1899, se proyectó la primera película en Honduras, en una casa del barrio los Dolores de Tegucigalpa, fue tanto el éxito que luego las películas eran presentadas en ferias y...
Invitadofebrero 10, 2020

Por: Edgardo Mancía

La historia del cine como tal tiene dos características: entretenimiento y producción. En Honduras la llegada del cine marcó la tradición del entretenimiento, según el historiador, Lenin Hernández de la Cinemateca de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en diciembre de 1899, se proyectó la primera película en Honduras, en una casa del barrio los Dolores de Tegucigalpa, fue tanto el éxito que luego las películas eran presentadas en ferias y en eventos importantes por la falta de espacios físicos.

“El lugar que ellos tenían por general eran los teatros, que en ese tiempo ya estaban desarrollados”.

Por otro lado, el historiador Jorge Amaya, señala que en la década de los 20 comienza con un gran auge la urbanización en Tegucigalpa, lo cual benefició al cine, ya que se comenzaron a construir salas de cine, en la época les llamaban «teatro de cine».

A principios del siglo XX, la época fílmica se convirtió en un espectáculo que llamó la atención de las masas, detalla Lenín Hernández, ya que las personas no estaban acostumbradas a ver imágenes en movimiento. Para esos años se convirtió en algo novedoso, además de que no existían muchas formas de entretenimiento.

También relata que las salas de cine siguieron el proceso de crecimiento humano y, en Tegucigalpa (las salas de cine) estuvieron concentradas en el centro de la ciudad, durante los años 30, 40 y 50, mediante iba creciendo el Distrito Central, a sus alrededores, por ejemplo en la Colonia Kennedy al momento de su fundación en 1966, se abrió una sala de cine, al igual que en varias zonas de la capital. En los años 90 se abrieron salas de cine en Comayagüela, la Colonia Centroamericana, en la zona del aeropuerto y en la Colonia América.

Por otra parte, el historiador Hernández, explica que el tipo de público que asistía a las salas de cine en Tegucigalpa eran personas que sabían leer y pertenecían a la clase alta de la época, por tal motivo solamente proyectaban películas en inglés con subtítulos en español, a diferencia de Comayagüela que solamente proyectaban películas mexicanas. “Eso se da por la idiosincrasia, vemos unas personas que habitan Tegucigalpa con una ideología de superioridad sobre las personas de Comayagüela, eso viene desde la época colonial, Tegucigalpa era de los españoles y Comayagüela de los indios”.

Producción

En 1908 se tiene registro de la primera producción en video de manera improvisada en Honduras, la realizaron estudiantes en la capital hondureña “como era más una curiosidad en ese tiempo, algunos jóvenes lo realizaron, se le conocía como “vistas”. Entonces esas fueron las primeras grabaciones que se sabe y se proyectaron en el cine”, dice Lenin Hernández.

En 1919 se llevó a cabo el primer documental a nivel centroamericano sobre las compañías bananeras, dicha producción fue grabada en Guatemala, Honduras y Nicaragua y tuvo como nombre “Banana Land”.

En 1937, Tiburcios Carías Andino, a través de un cineasta alemán produjo una película con fines políticos sobre la naturaleza del país.
El argentino, Leo Anibal Rubens grabó en Centroamérica de manera profesional algunos documentales durante la década de los 40 y, en 1949 un anuncio publicitario para el expresidente Juan Manuel Gálvez.

Una de las producciones que resalta en la historia del cine en Honduras, esel cortometraje llamado “Mi amigo Ángel” de Sami Kafati, uno de los padres del cine en el país. Dicha producción fue estrenada en 1962, basada en la historia de un niño en los años 60 en Tegucigalpa que afronta los problemas cotidianos de la época.

La llegada del Neoliberalismo en Honduras durante los años 90 marcó una tendencia en las salas de cine. Según comenta Jorge Amaya, las salas de cine clásicas comenzaron a quebrar, en lugar de ello se impusieron grandes empresas transnacionales que iniciaron a mercantilizar los cines, los cuales se colocaron dentro de los centros comerciales “El Neoliberalismo busca vender todo, entonces con estas nuevas empresas y mercantilizan el cine, volvieron los anuncios, si no justamente eso a nivel de producción en Honduras han incorporado la publicidad.

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