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GUILLERMO NORIEGA, MAGNATE DE LA MADERA Y AMIGO ÍNTIMO DE PEPE LOBO, ES INVESTIGADO POR LA FISCALÍA

Los procesos judiciales parecen perseguir a todo el círculo  cercano del expresidente Lobo; luego de su hijo y su esposa, ahora su buen amigo, el maderero sampedrano Guillermo Noriega, está tras la mira de las autoridades hondureñas, según lo confirmaran fuentes internas al Ministerio Público que indican que las cuentas bancarias del magnate de la madera han sido congeladas desde la semana pasada, por causa de una investigación.

Aún no se publican las razones para congelar las cuentas bancarias del empresario de la madera, pero viejas denuncias en contra de Guillermo Noriega podría dar luces de lo que será otro escándalo en las altas esferas del país.

Guillermo Noriega cobró notoriedad hace quince años al salir mencionado en un reporte ambiental de los Estados Unidos, junto a poderosos empresarios como José Lama y el diputado Fredi Nájera, ahora en poder de las autoridades norteamericanas por cargos relacionados con el narcotráfico.

A los empresarios de la madera se les vinculó en el informe de Agencia de Investigación Ambiental de Estados Unidos (EAI), como responsable de una buena parte de la explotación maderera en el departamento de Olancho, donde se encuentra la mitad de los bosques remanentes del país, tanto pinares como bosques de latifoliadas tropicales.

«Prácticamente todas las actividades la extracción y la exportación de madera en pie son realizadas por un número pequeño de empresas grandes, poderosas y bien conectadas, cuyas actividades han sido investigadas por EIA.» Cita el informe.

Las empresas investigadas fueron José Lamas S. de R.L., Comercial Maderera Noriega, Caoba de Honduras, Milworks International, Yodeco, Sansone, Serma, Derimasa,  Tracoma e Industrial Forestal Abigail.

En Olancho, EIA investigó operaciones de extracción de madera en Jano, La Unión, Dulce Nombre de Culmí, Gualaco, San Esteban y Salamá.

En San Esteban, uno de las zonas estudiaras por la EIA, tenía su aserradero Fredi Nájera. Allí también estaba una empresa generadora de energía eléctrica propiedad de Ramón Matta Waldurraga, también preso en Estados Unidos por tráfico de drogas.

En la comunidad de Gualaco, siempre en Olancho, es en donde tiene uno de sus aserraderos el señor Guillermo Noriega, la EIA, desde 2005, determinó la presencia de madera de corte ilegal y lavado de activos en esa zona

En 2004 la Fiscalía General documentó casos de contrabando de cocaína transportada en cargamentos de madera, oculta entre los troncos o en el interior de la madera aserrada trasladada en rastras, según reportes de la prensa de la época. La mayoría de esa madera venía de zonas alejadas de Olancho y Yoro, en donde los aserraderos de Noriega y Nájera funcionaban.

Guillermo Noriega, foto tomada en secreto por agentes encubiertos de la Agencia de Investigación Ambiental de Estados Unidos.
Guillermo Noriega, foto tomada en secreto por agentes encubiertos de la Agencia de Investigación Ambiental de Estados Unidos.

El informe de EIA sin embargo, habla de la tala ilegal de bosques hondureños y solamente relaciona al señor Noriega con la corrupción necesaria para poder funcionar al margen de la ley ambiental hondureña.

Según lo reveló EIA, a Noriega se le adjudica parte de la deforestación y trafico de madera que padece el departamento de Olancho en el oriente hondureño, puesto que mantuvo la complicidad de Lobo Sosa, quien también fungió como director de la extinta Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (Codeforh) entre 1990 y 1992.

Gilma Noriega, hija de Guillermo, informó a los investigadores encubiertos de la EIA que en realidad la producción es mucho mayor a la reportada a COHDEFOR y que podían hacerlo gracias al pago que realizaban a autoridades, y la cercanía y protección de Lobo Sosa.

Guillermo y su hija Gilma, que es la encargada de las exportaciones de la empresa maderera, explicaron a los investigadores encubiertos de la EIA que Pepe Lobo fue el que los introdujo a la tala de madera en Olancho en 1990.

Durante su desarrollo político, Pepe Lobo tuvo muy de cerca el apoyo de Noriega. Gilma Noriega, fungió como directiva del Comité Central del Partido Nacional cuando Pepe Lobo fue presidente del partido.

La producción más importante de Noriega consiste en pino aserrado para exportarlo a Miami, Nueva Orleáns, el Caribe y Europa. Noriega cuenta con cuatro aserraderos: uno ubicado en sus instalaciones principales en San Pedro Sula, otro en el departamento de Santa Bárbara al occidente del país, y dos en Olancho (en los pueblos de Gualaco y Jano).

En un informe publicado por el Movimiento Ambientalista de Olancho, dirigido por el padre Andrés Tamayo, se denunciaba los cortes irracionales de madera en los municipios de Jano, Guata, Mangulile, La Unión, Esquipulas del Norte, El Rosario, Gualaco, San Esteban, Guayape y Salamá, con la complicidad de la fuerza policial y la defensa legal de la Fiscalía del Ministerio Público.

Entre las empresas e intermediarios más agresivas en la explotación de la zona, denuncia el MAO, están Aserradero “Sansoni”, Marcos Vinicio Arias, Mayor Salgado y Carlos Zelaya (este último hermano del presidente Zelaya).

Cuando los investigadores de la EIA visitaron su aserradero en Jano de Guillermo Noriega en 2005, un guarda de un aserradero cercano les informó que recientemente Noriega le había comprado grandes extensiones de terreno forestal en esta zona a un mayor retirado del ejército de apellido Salgado. Se presume que el mayor Salgado estuvo además vinculado con el escuadrón 3-16 del ejército en los ochenta. Una fuente gubernamental le informó a la EIA que COHDEFOR le había entregado aproximadamente 1.000 permisos de transporte en blanco al mayor Salgado, los cuales se utilizaron para legalizar la madera talada de manera ilícita.

Noriega exporta madera a los Estados Unidos, Europa y el Caribe. Según Gilma Noriega, dentro de los destinos en los Estados Unidos se encuentran Nueva Orleáns y Dallas, ciudades en las que se fabrican pisos de madera con pino importado. La información obtenida sobre las importaciones de los Estados Unidos revela que Noriega también le exporta madera a Wood Products International en Savannah, Georgia, y a Heritage Creation en Júpiter, Florida. Por lo general, la madera de más baja calidad se envía a Jamaica y a otras partes del Caribe. Gilma explicó a los investigadores de EIA que “el mercado en el Caribe siempre está abierto; representan un cliente fijo, el mayor de los clientes, sin límites”. “En su mayoría [ellos] compran madera común y aceptan lo que les podamos suministrar”.

En el 2004, el ex director de COHDEFOR, Gustavo Morales, fue destituido por cargos de corrupción, después que se descubriera que había favorecido a Noriega al concederle de forma indiscriminada permisos de tala en Olancho.

Morales había autorizado que Mónico Zelaya, entonces director de la oficina regional de COHDEFOR en Olancho y actual empleado de la alcaldía de Juticalpa, le expidiera permisos de extracción de pino a Noriega. Zelaya, por su parte, instruyó a los técnicos forestales para que aprobaran automáticamente los planes de manejo de Noriega, sin conducir siquiera las inspecciones exigidas por ley en las zonas de corta.

En mayo del 2004, aparentemente por presiones de los Estados Unidos, el Presidente Maduro de Honduras ordenó una investigación sobre las actividades de la Comercial Maderera Noriega.

Un año después, Noriega sería el centro de un gran escándalo de corrupción que estalló a raíz del intento de encubrir la investigación.

Posteriormente el escándalo condujo a la renuncia del Fiscal General Adjunto, Yuri Melara, por obstruir las investigaciones sobre la tala ilegal.

Las investigaciones que Melara interrumpió se relacionaban con las actividades de Noriega y de otra gran empresa maderera: Maderas Tucán.

Yuri Melara intervino para obstruir las investigaciones sobre la tala ilegal de árboles en Olancho, primero mediante llamadas telefónicas a los funcionarios que estaban realizando las pesquisas para insistir que dejaran de realizarlas, y luego dando órdenes por escrito de que las suspendieran.

Posteriormente, el Director de Fiscales de la Oficina del Ministerio Público, el fallecido Humberto Palacios Moya,  que luego sería administrador de la OABI, suministró pruebas de que Melara intervino en la investigación del aserradero de Noriega en Olancho, durante el año 2004.

Por orden de Palacios Moya, los fiscales ingresaron a las oficinas de COHDEFOR en Juticalpa para revisar toda la documentación relacionada con el aserradero de Noriega, sobre el cual existían sospechas de que estaba funcionando sin la debida licencia ambiental.

Fue entonces cuando Melara intervino para suspender la investigación y, después de discutir con la oficina del Fiscal General en Olancho, los fiscales abandonaron las oficinas de COHDEFOR. Cuando regresaron al día siguiente, los documentos de Noriega ya habían desaparecido.

Una comisión independiente establecida por el Congreso Nacional de Honduras para analizar su conducta sacó a la luz las pruebas sobre las acciones de Melara, luego que la embajada de Estados Unidos le despojara de su visa por corrupción.

Yuri Melara, que también era presidente del Colegio de Abogados de Honduras, fue obligado a renunciar de su cargo junto al fiscal general, amigo y protector de Rafael Callejas, Ovidio Navarro.

Con el golpe de Estado de 2009, la tensión que recibían los madereros en Olancho disminuyó, luego de la expulsión del país del padre Andrés Tamayo. Los negocios de Noriega continuaron prosperando en la medida Pepe Lobo pasaba por la presidencia de la República.

La estrecha relación de Guillermo Noriega con Porfirio “Pepe” Lobo, le ayudó mucho a convertirse en uno de los magnates más poderosos de la industria maderera en Honduras. Ahora la suerte, al maderero, parece haberse terminado.

Óscar Estrada (Honduras, 1974). Es guionista, novelista y abogado. Productor de radio novelas y documentales sociales. En 2008 dirigió el largometraje «El Porvenir». Ha publicado los libros «Honduras, crónicas de un pueblo golpeado» (2013), la novela «Invisibles» (2012) y más recientemente su colección de cuentos «El Dios de Víctor y otras herejías» (2015). Fundador de la revista «Lastiri». Actualmente dirige la editorial con sede en Washington D.C. Casasola LLC.