/FRANK ZAPPA, LA CENSURA DE NIXON E IRÁN CONTRAS

FRANK ZAPPA, LA CENSURA DE NIXON E IRÁN CONTRAS

Cuando la mentira se hace grande

La niebla es tan espesa

Y los hechos desaparecen

Se puede poner en marcha de nuevo

El engaño Republicano

Por favor decidme:

¿Cuándo nos desharemos de estos hombres?

When The Lie So Big. (Fragmento) Letra y música: Frank Zappa

De: Alex Palencia.

Acosado por el gobierno al principio de su carrera, el músico norteamericano Frank Zappa, es perseguido, encarcelado y destruido su estudio de grabación  (Studio Z) en Cocamunga, Nuevo México. Parte de su música inédita fue confiscada por órdenes de las autoridades de gobierno. El músico entabló una demanda en ese entonces por los daños ocasionados a su propiedad, la cual  nunca fue resuelta en los juzgados de ese país. Gran parte de su música jamás la recuperó. Una década después en los años 70, este cuestionó a través de su obra artística musical  la administración de los gobiernos republicanos de Richard Milhous Nixon: sobretodo por los casos de corrupción, los abusos de poder, las mentiras presidenciales y en el caso Watergate.

Frank Zappa en esa época hacía alusión en sus canciones a las grabaciones que Nixon mando hacer de sus adversarios políticos, funcionarios y ciudadanos en general, suceso que se conoció como escándalo Watergate. Cuando  Nixon quiso en uno de sus discursos revertir la mala prensa que se originó a raíz del polvo que había levantado dicho caso, en una conferencia de prensa manifestó: “yo no soy un sinvergüenza”, esta frase Zappa la satirizó hasta el cansancio burlándose de Nixon en sus conciertos en directo.

En la década de los 80 Zappa hizo una campaña mediática a través de los medios de comunicación de radio y televisión haciendo uso de sus propios recursos, a la vez que reunió un importante grupo de artistas rockeros para enfrentar la amenaza del gobierno republicano de Reagan, quien pretendía enajenar la primera enmienda de la Constitución de ese país, al querer censurar aquellas canciones que hacían referencias o alusiones a actos sexuales explícitos.

En realidad todo parecía ser una represalia en contra de las acciones de Zappa, por llamar la atención del ciudadano norteamericano, al denunciar y desenmascarar el proyecto ilegal de Ronald Reagan de crear un ejército irregular para invadir Nicaragua. Reagan ya había tenido problemas con el movimiento rockero de ese país por sus posturas de derecha ultraconservadoras, paranoicas y represivas, que tildaban de comunista a todo aquel que cuestionara el sistema de gobierno estadunidense, mientras él era gobernador del Estado California en el  año de 1968.

Ahora, en la década de los 80, este se asocia con George Bush padre, en lo que al final termino por llamarse  escándalo “Irán Contras”. Proyecto al cual Reagan había confiado a dos oficiales emblemáticos del ejército estadounidense: el teniente coronel Oliver North y el almirante Poindexter; este último por casualidad tiene el nombre de uno de los personajes de la serie de T.V. Félix el Gato. Zappa aprovechó ese argumento para satirizar a estos personajes,  hablando de estos y su encubierta participación en el caso “Irán Contras”, plan financiado en parte con dineros extraídos del contrabando del narcotráfico que venía de Colombia pasando por Centroamérica a hasta llegar a su destino final, Estados Unidos.

El coronel Oliver North  y el almirante Poindexter elaboraron y ejecutaron este maquiavélico y siniestro plan desde 1984, para el cual  consiguieron financiamiento ilegalmente, y así patrocinaron, organizaron y entrenaron a la contra revolución de Nicaragua, más conocida como La Contra,  que desde Honduras intentaría desestabilizaría al gobierno Sandinista, acción que se hizo a través de un procedimiento ilegal, utilizando dinero de la venta de armas clandestinas a Irán y dineros del narcotráfico. Todo bajo la maquinación y complicidad del presidente Ronald Reagan, quien al verse descubierto, quiso hacer parecer a estos dos oficiales como héroes nacionales. Justificando sus inmorales manipulaciones, al extremo de manifestar en una de sus comparecencias públicas: “era lo único que podíamos hacer”.

Hábilmente Reagan, aun con la ilegalidad de su proyecto y los cuestionamientos que se le hacían, se las ingenió para mantener desde Honduras durante siete años una agresión sistemática contra Nicaragua. Acción que le costó a los contribuyentes norteamericanos, millones y millones de dólares, y a los hondureños la pérdida de su soberanía. Los argumentos de Reagan eran tan confusos que los estadounidenses se vieron tan sorprendidos, que fueron incapaces de movilizarse, protestar y reclamar, por la forma abusiva y arbitraria en que ese gobierno gastaba los dineros de los contribuyentes, solo para atacar a una pequeña e inofensiva nación de Centroamérica, que no comulgaba con los intereses hegemónicos de ese país en la región.

Situación que también era negada por el gobierno títere de Honduras en las administraciones de Suazo Córdova y después de Azcona del Hoyo.

Frank Zappa no se quedó callado ante esto, fue uno de los ciudadanos norteamericanos que criticó duramente esta situación y activó creando conciencia en los ciudadanos de ese país para desactivar ese irracional proyecto guerrerista.

Fragmento del libro “Historias No Contadas De Rock” de Alex Palencia.

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.