/FILADELFO MARTÍNEZ: “LA TENTACIÓN DEL PARTIDO DE GOBIERNO POR USAR RECURSOS PÚBLICOS ES MUY ALTA”
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FILADELFO MARTÍNEZ: “LA TENTACIÓN DEL PARTIDO DE GOBIERNO POR USAR RECURSOS PÚBLICOS ES MUY ALTA”

La denuncia de una red de corrupción de diputados del Congreso Nacional en enero y el caso de la “La Caja Chica de la Dama” en febrero de este año 2018 han sido los dos casos más significativos que ha desentrañado la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH) y que han tenido resultados y un impacto mediático importante. Tal vez no han sido los resultados que la ciudadania podría esperar, pero como ha explicado Filadelfo Martínez director de Democracia sin Fronteras quizás la reacción no es la propia porque no sabemos cómo reaccionar ante un suceso que rompe la normalización de la cultura de la impunidad y la de los casos de corrupción en el país. La red de diputados y el desvío de recursos del Fondo Departamental sin un informe que detalle en qué se invierte fue la piedra angular de un informe de Democracia sin Fronteras. El hermetismo en el manejo de los esos fondos y la casi imposibilidad de obtener información podría ser la fórmula efectiva para que se produzca corrupción e impunidad.

¿Se podría hablar de una democratización de la lucha contra la corrupción y la impunidad por el trabajo de la MACCIH y sus resultados?
No. La MACCIH es el resultado de la presión ciudadana, no llegó a Honduras porque a Juan Orlando se le ocurrió fue porque los Indignados plantearon: “La institucionalidad propia no nos sirve, necesitamos algo externo que haga acciones efectivas contra la corrupción” . No podemos denominarlo democratización porque un esencial de la democracia es que se basa en instituciones propias, el leyes, consensos y organizaciones; públicas o privadas. Tenemos un marco legal de lucha contra la corrupción pero tenemos instituciones como el Ministerio Público (MP) como el Tribunal Superior de Cuentas -que para mí es una especie de estafa a la ciudadanía por la poca efectividad en el tema de transparencia- de lo que si estoy convencido en países democráticos hay un impacto menor de la corrupción y en países corruptos la falta de democracia es parte de la fórmula. Los hondureños tenemos la percepción de que el país es corrupto pero también de que no tenemos democracia ese es el vínculo.

¿El diálogo podría ser la salida a la crisis o un nuevo estancamiento?
El diálogo es un mecanismo no va a resolver el problema, de hecho los políticos siempre han estado dialogando pero a espaldas de la ciudadanía y los acuerdos, recordemos el pacto de 1971*. Ahora la crisis no se resuelve sin diálogo. Esa acción va a proporcionar los espacios para que los políticos encuentren una salida a la crisis pero, ¿en qué descansa la crisis? en que los hondureños desconfiamos de todas las instituciones llegamos al convencimiento de que el Estado no funciona, si el diálogo no toma en cuenta eso y no hay una profunda reforma del Estado o una modernización del Estado vamos tener crisis en el futuro inmediato.

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Conferencia de prensa MACCIH, caso: Caja Chica de la Dama. Foto: El Heraldo.

¿Existe una fórmula que garantice que no existe corrupción?
No creo, hasta en los países más democráticos y más desarrollados existe corrupción, pero lo que nos muestran es que una institucionalidad fuerte, un vinculo muy estrecho con la democracia, con la participación ciudadana y acciones efectivas contra la corrupción reducen altamente las posibilidades. El problema de Honduras no es solo que existe la corrupción sino que funciona en base a una red en la que estás involucrados; empresarios y funcionarios que de alguna manera tienen la complacencia de la comunidad internacional, vemos la corrupción en los prestamos de los organismos financieros internacionales y vemos también el resultado: puentes que se caen, proyectos que se inauguran pero no funcionan, lo que ocurre en otros países es que estas redes no han atrapado la institucionalidad pública y funcionan como casos esporádicos que fácilmente pueden ser -fácilmente- identificados y sancionados, tememos el ejemplo de El Salvador; expresidentes y funcionarios que están siendo juzgados y no es un país altamente democrático pero en el tema de la lucha contra la corrupción tienen más avances.

¿Democracia Sin Fronteras había presentado algún informe sobre el Fondo Departamental?
Durante un par de años hicimos el seguimiento al Fondo Departamental en estas investigaciones en el 2013 o 2015 identificamos que los recursos asignados a diputados en casi el 80% no era posible encontrar información de rendición de cuentas por ejemplo en qué se habían invertido, gracias a esa critica -supuestamente- ese fondo desapareció. En el Presupuesto General de la República no existe una línea presupuestaria que se llame: Fondo Departamental pero en la Ley General de Presupuesto se menciona este fondo y es manejado por el Poder Ejecutivo la pregunta es: ¿cuánto maneja el Poder Ejecutivo y cuánto maneja el presidente del Poder Legislativo? Sin duda los recursos de ese fondo son utilizados para las negociaciones políticas en el Congreso Nacional, lo más impresionante es que ningún partido está exento de esto, todos los diputados; nacionalistas, liberales, de LIBRE, no entienden que su función es legislar, consideran un derecho acceder a estos fondos para hacer proselitismo.

¿Existe un mecanismo para auditar esos recursos?
No, nunca ha habido una rendición de cuentas, una de las grandes dificultades ahora es el acceso a la información es realmente difícil acceder a información del Congreso Nacional y de la Secretaría de Finanzas.

¿Han tenido algún acercamiento al Instituto de Acceso a la Información Publica para obtener esa información?Nosotros realizamos el Informe Sombra al informe que hace el IAIP que hace del cumplimiento de la ley, tenemos convenios trabajamos juntos, tenemos convenios pero, al igual que nosotros ellos no tienen información al respecto. El déficit de transparencia es alto. Como organizaciones de Sociedad Civil lo que podemos hacer es muy poco quien debería de hacerlo es el Tribunal Superior de Cuentas, el Ministerio Público, la propia Secretaría de Finanzas debería asegurar que los recursos públicos no favorezcan al partido de gobierno.

La tentación del partido de gobierno por usar recursos públicos es muy alta y la institucionalidad hondureña encargada de vigilar, controlar y asegurar que eso no ocurra es muy débil

¿A qué atribuye la poca efectividad de esas instituciones?
Es el resultado de una política compartida es decir; no solo se le puede atribuir al partido de gobierno es un acuerdo no público de los partidos que históricamente han gobernado Honduras; el Partido Nacional y Liberal entonces hay una acuerdo tácito; se han repartido la Corte Suprema de Justicia; tantos liberales tantos nacionalistas, entonces el enfoque de cómo se constituyen estas instituciones es político sectario con una visión patrimonialista; el gobierno es una fuente de recursos a los que el partido que gana las elecciones tiene derecho por el hecho de haber ganado, no hay meritocracia, aunque tengamos leyes contra la corrupción y para mejorar la eficiencia del gasto público no funcionan porque lo que funciona son los acuerdos políticos.

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Filadelfo Martínez Director Democracia sin Fronteras.

¿Cuál es el papel de la Sociedad Civil en el fortalecimiento de la instituciones?
El gran rol de la Sociedad Civil no es reemplazar al gobierno, estamos condenados a ser críticos, vigilantes, facilitarle voz a la ciudadanía para que pueden expresarse. No somos enemigos del gobierno sino vigilantes de que se respete la ley y los principios de la democracia, parte de esos principios es que la gestión pública sea basada en la eficiencia, efectividad y transparencia ese es el rol pero no sustituir al gobierno.

Los actos de corrupción aumentan la reproducción de la pobreza ¿cómo debería ser la fórmula para mejorar la rendición de cuentas y transparencia?
Esa es la gran demanda que tenemos, las instituciones públicas han demostrado poca efectividad en el cumplimiento de sus objetivos institucionales en gran medida porque no hay vigilancia. El Presupuesto público por ejemplo es un instrumento de planificación del desarrollo, de gestión de los recursos públicos pero el 3% se va para la universidad, otro tanto porciento para el Poder Judicial y el 30% está destinado para el pago de la Deuda Externa y fácilmente se llega a la conclusión de que el 50% ya se ha gastado y luego de lo que sobra el 90% se destina para pagos y salarios de la burocracia por eso ahora el gobierno -y con mucho riesgo- el gobierno está optando por los fideicomisos por un incremento de la deuda tanto interna como externa pero sin ninguna efectividad y no es que el gobierno sea el encargado de dinamizar la economía pero es un actor importante en la promoción de un aumento económico, ahí tenemos una dificultad muy fuerte, hay un gran sacrificio; estamos pagando más impuestos pero eso no nos da un gobierno transparente, no nos da una gestión de la economía, se dice que estamos manejando mejor el déficit fiscal pero no estamos generando empleo ni crecimiento de la economía sostenible, todo eso tiene un impacto en el crecimiento de la pobreza, mientras eso no se cambie vamos a seguir condenados a producir más pobreza.

¿Estamos en el punto de inflexión en la lucha contra la corrupción o que comienza ese punto?
Soy optimista, he sido de los que han visto con recelo el trabajo de la MACCIH en el país pero más allá de lo mediático hay requerimientos, acciones concretas hay mucho morbo por el hecho de que no estamos acostumbrados a eso, pero es un paso importante. El problema es que como ha habido impunidad y lo que ha generado esa impunidad es que se creía que nunca iba a alcanzarlos el brazo de la ley y pese a todo eso se está demostrando que es posible, porque tenemos el marco legal y los recursos lo que ha faltado es voluntad política porque si la hay aquellas personas que se creían exentas finalmente les llega la hora, ojalá esto sea el principio de combatir de manera efectiva la corrupción.

  • Oswaldo López Arellano logró que los partidos políticos Liberal y Nacional, firmaran un Pacto de Unidad Nacional, al que llamaron “Convenio Político Entre El Partido Nacional Y Liberal De Honduras”, aquel Pacto fue celebrado el 7 de enero de 1971.