/RÉPLICA DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES A ELSIA PAZ

RÉPLICA DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES A ELSIA PAZ

LA IMAGEN Y VOZ DE LAS EMPRESAS EXTRACTIVISTAS Y DE DESPOJO DE LOS BIENES COMUNES EN HONDURAS

Realizado por: Observatorio de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes de Honduras (OPIAH), El Observatorio Permanente de Derechos Humanos del Aguán (OPDHA), El Observatorio de Medios de Comunicación de Cattrachas
Tegucigalpa, M.D.C., 6 de noviembre de 2018

El Estado es el responsable de desarrollar una política económica basada en el extractivismo y en la explotación de los bienes naturales comunes de los pueblos indígenas, afrodescendientes y población campesina que ha tenido como consecuencia la persecución, criminalización y asesinatos de defensoras y defensores del medio ambiente. Además, se ha violentado los derechos de los pueblos originarios garantizados tratados internacionales como el Convenio sobre Donde se han violado los derechos de los pueblos originarios contemplados en derechos internacionales y convenios como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales.

La Ley para la Modernización y Desarrollo del Sector Agrícola, la creación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, y la aprobación de proyectos hidroeléctricos y mineros son algunas de las concreciones de dicha política de expropiación que enfrentan las comunidades y que violan el derecho a una consulta previa libre e informada, siendo la resistencia comunitaria la única forma de defensa de la población afectada. Pero, ¿quién se encarga de ejecutar toda esta agenda extractivista?

Elsia Paz es Ingeniería Industrial, consultora independiente y socia fundadora de la empresa Energy Solutions Partners, la cual fue creada como respuesta a los desarrolladores y promotores de proyectos de energía renovable. Es gerente general de Inversiones Renovables S. A. (INVERSA), y ha sido presidenta de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Renovable (AHPPER) de 2003 a 2005 y de 2008 a 2011. Observadora latinoamericana en la Expansión del Programa de Energía Renovable (SREP) y en el Banco Mundial entre noviembre de 2009 y noviembre de 2011, y parte del equipo asesor en la Formulación de la Política Energética e de Honduras en el año 2004. A su vez, ha participado en las reformas de la Ley Marco del Sub-sector Eléctrico.

Evidenciar su estrecha relación con los poderes elitistas del país, particularmente del, sector privado y transnacional, es poner en discusión todo su discurso de “desarrollo” que se ha basado en el odio, el desprecio y la discriminación hacia las comunidades, organizaciones y defensores del territorio. Así, por ejemplo, en la en la entrevista dada, el 29 de octubre del presente año al diario digital El Pulso, expresó lo siguiente:

“Como sector privado queremos que retorne la paz, hacemos un llamado al Ministerio Publico, que entendemos que tiene solicitudes tanto de despojo como de investigación, para que actué, porque no podemos seguir con estos grupos que están a la margen de la ley”

Desde sus palabras se evidencia la presión que ejerce el sector privado al Estado, lo que en muchas ocasiones se traduce en la promoción de agresiones hacia las comunidades y la invisibilización de los pueblos originarios dentro de la ley. En la misma entrevista señaló que:

“Actualmente tenemos seis proyectos que han sido suspendidos a raíz de toda esta violencia y donde existe un clamor de ciertas oenegés que piden que los proyectos se suspendan. Sin embargo, estamos viendo que no están ofreciendo nada a cambio, más que violencia y obviamente buscan un interés en particular que es la de fondos.”

Los Observatorios de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes de Honduras (OPIAH), El Observatorio Permanente de Derechos Humanos del Aguán (OPDHA), El Observatorio de Medios de Comunicación de Cattrachas, como organizaciones defensoras de derechos humanos que entienden los cuerpos como primer territorio de lucha para liberarnos de todo tipo de opresiones, vemos necesario visibilizar los ataques realizados por Elsia Paz a las diferentes comunidades y defensoras y defensores del territorio, para contraponer su doble discurso al hablar de paz.

Lo que a continuación se presenta es un análisis cronológico de la relación de Elsia Paz y los proyectos hidroeléctricos-extractivitas en Honduras, así como sus ataques públicos en medios de comunicación contra los pueblos originarios y las organizaciones que trabajan el tema de la defensa del medio ambiente y las personas defensoras del territorio.

¿Refundación o privatización del Sistema de energía eléctrico?
La producción de energía en Honduras en los últimos años ha tenido una serie de variantes que van desde el déficit de la histórica Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), los altos costos del servicio público de energía para la sociedad y el desmantelamiento de la ENEE, cuyo gerente, Jesús Mejía, anunció su cierre y la creación de tres nuevas empresas: “Una empresa de generación que deberá competir con los demás generadores existentes en el mercado, una empresa de transmisión que es la única que existe en el país y una de distribución” (Proceso Digital 11/10/2018).

Puede leer:

Desde el año 2014 el gobierno tiene una importante deuda con la ENEE: “Con una deuda de aproximadamente 1,200 millones de lempiras, el gobierno es uno de los principales deudores que tiene actualmente la Empresa Nacional de Energía Eléctrica” (EL Heraldo 25/02/2014), lo que pone en evidencia los niveles de corrupción que existen.

Pero es importante mencionar otro actor que es parte de este escenario: la empresa privada. Ejemplo de esto es como Elsia Paz, como representante de la Asociación de Pequeños Productores de Energía Renovable, en el 2014 presionaba al gerente de la ENEE para que firmara los proyectos de energía renovable a lo que Emil Hawit contestó: “La incomodidad de Paz es por cuestiones relacionadas a negocios personales, ya que en reiteradas ocasiones le mandó mensajes para que le agilizara trámites de contrato” (Honduprensa 27/02/2014).

En este sentido, la señora Paz hacía referencia a un cambio para pasar de la energía térmica a la energía renovable a nivel nacional y señalaba: “¿Esto qué significa?, no más contrataciones a largo plazo de proyectos térmicos con bunker o carbón. La energía renovable se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, ya sea por la cantidad de energía que contiene o porque son capaces de regenerarse por medios naturales” (La Prensa 14/08/2013). Toda esta problemática se veía reflejada por los llamados apagones que se dieron a nivel nacional. Sin embargo, hay toda una trama detrás de la crisis energética y es que todo apunta a una disputa de poder económico en los que están involucradas las empresas transnacionales que apuestan por proyectos de energía a partir de los bienes naturales, los cuales sufren daños irreversibles.

El 16 de septiembre de 2010, en el Diario Oficial la Gaceta se publicó el decreto N° 143-10 la Ley de promoción Publico Privada que fue creada para generar mayor inversión nacional y extranjera que promoviera el “desarrollo” nacional. Posteriormente en el año 2013 se publicó el Decreto N° 138-2013, el cual hace una reforma a la Ley de Promoción de la Generación de Energía Eléctrica con Recursos Renovables. Sobre esta ley posteriormente se basaron todas las empresas transnacionales para poder adquirir concesiones y ejecutar sus proyectos.

En el 2016 Elsia Paz hizo unas declaraciones sobre la contratación de la Empresa Energía Honduras, la cual desde su punto de vista solventaría la ineficiencia de la ENEE. En este sentido, señaló: “Recordemos que la ENEE ha sido la del problema principal, seguimos detectando problemas en la ENEE, porque las decisiones políticas no tienen por qué estar por encima de las técnicas, entonces es donde ya la ENEE debe pasar a un segundo plano y permitir que empresas con experiencia, retomen todo este tipo de situaciones, para que no solo sea más eficiente el sistema eléctrico, sino que el consumidor reciba un mejor servicio” (Hondured 21/09/2016). Si se hace un análisis del trasfondo político de estas declaraciones, se puede observar como el Estado pasa a un segundo plano y las empresas privadas retoman el sistema de energía que pasa de ser nacional a manos de empresas privadas. De igual manera hasta este momento las supuestas mejoras del sistema energético solo han incrementado la tasa del consumidor.

Ataques racistas hacia defensores del territorio y medio ambiente.

El 2 de febrero del 2017 en el foro televisivo Frente a Frente de Canal 5, en el que participaron Elsia Paz como consultora de proyectos energéticos, algunos miembros del Movimiento Indígena Lenca de La Paz Honduras (MILPAH) y el director de campañas de la ONG internacional Global Witness, Billy Kyte, se dio una fuerte discusión debido a que la señora Paz realizó una serie de comentarios discriminatorios y racistas hacia los representantes de MILPAH, acusándolos de ignorantes y mentirosos.

Después de dicho programa, la señora Paz escribió un tuit desde su cuenta personal dirigido a Juan Orlando Hernández en el que menciona lo siguiente: “Es difícil invertir en un país donde los fiscales imponen su ideología. La fiscalía de las etnias es una amenaza”. Sin duda alguna, este tipo de comentarios refleja la visión limitada y criminalizadora que tienen los sectores que promueven proyectos extractivistas en Honduras, que otorga más importancia a las inversiones extranjeras y de la elite nacional que a nuestros propios territorios y los derechos de los pueblos originarios.

En el 2018, la señora Paz continuó con sus ataques. Así, el 12 de abril de 2018 en el programa Torre de Control del canal TSI, declaró que “[…] en la costa norte que ahí el movimiento que está en contra es un tema ideológico, pero se escudad en banderas ambientales de derechos humanos y en unos casos indígenas […]”.

El 9 de septiembre de 2018, en el programa 30/30 del periodista Edgardo Melgar, Elsia Paz literalmente expresó: “Últimamente la moda está en la Costa Norte, por ejemplo, está un movimiento amplio por la dignidad se prestan personas y vienen a protestar a Francisco Morazán o el caso de MILPA que es de la Paz y tienen hasta tienen sus estatutos tienen claridad de actividades para esa zona específica. Visité un foro en Ginebra derechos humanos y empresas y realmente me di cuenta de lo que sucede ahí ¡es una feria! hay Ong´s ofreciendo fondos para ver quien le da la película perfecta, quien lleva un caso de un chino quien lleva un caso aquí y las Ong´s se prestan […]”.

Como observatorios para la defensoría de derechos humanos hacemos visible la trayectoria de Elsia Paz, la cual responde a una agenda privatizadora, extractivista y transnacional. En el marco de sus nexos con esta agenda, pareciera que su papel es promover proyectos como el que llevó a la desaparición de la ENEE, defender proyectos hidroeléctricos que destruyen comunidades y proferir ataques racistas y criminalizadores contra los pueblos indígenas, y las organizaciones defensoras del medio ambiente y derechos humanos.

Sin duda alguna, el agresivo proceso de entrega de los territorios y los bienes naturales a empresas extractivas está generando nuevos conflictos que se suman a los conflictos históricos irresueltos en el ámbito agrario, y han provocado un importante número de muertes, amenazas, hostigamientos, intimidaciones y desapariciones de personas que defienden la vida. Como lo señaló la Relatoría Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, la aprobación de proyectos extractivos sin la adecuada consulta previa a los pueblos indígenas genera que estos se opongan legítimamente, por lo que son víctimas de graves violaciones a derechos humanos, “incluidos asesinatos, amenazas e intimidación”, lo cual “no es una situación aislada”. Es en este contexto que debe analizarse el papel de la señora Elsia Paz en el marco de las campañas de estigmatización.

Finalmente, dedicamos a su persona las palabras de la feminista, poeta y socióloga Blanca Guifarro:
Una mujer profesional que conoce la historia de su país, que ama el lugar donde vive y que trabaja para contribuir en su desarrollo no debe sesgar su posición y peor defender la explotación de minería de cielo abierto, lo cual solo es entendible en mujeres profesionales con vestido de mujer y alma de patriarca, quienes donde ven la capacidad de lucro no les importa derrumbar montañas, desviar la ruta de los ríos llevándose de encuentro a los pueblos y sus gentes y arrancándoles con ello su habitad, tierra, agua y bosque. Contradiciendo así lo que dice la constitución de la república que el fin supremo de la sociedad es la persona humana. Ser mujer profesional en un país calificado como el más vulnerable del mundo debe servir para tener mirada completa y no solo actuar por los dólares recibidos y por quedar bien con aquellos buscadores y destructores de la vida.

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.