/EL MUNDO EN 1900: IMPERIALISMO Y COLONIALISMO

EL MUNDO EN 1900: IMPERIALISMO Y COLONIALISMO

El comienzo del siglo XX mostraba un mundo dominado por los imperios. En 1900 el imperialismo y el colonialismo estaba en su punto álgido representados, sobre todo, por el auge del imperio británico, el francés y el alemán. Y todo ello a pesar de que los más antiguos imperios, los que se remontaban al siglo XVII, el portugués, el holandés y, principalmente, el español, habían perdido gran parte de sus posesiones a lo largo del siglo anterior.

El control del comercio mundial era el factor principal que había movido a los grandes Estados a mover sus ejércitos y descubrir nuevas rutas y fuentes de ingresos. Bajo la falsa idea de que exportaban modernidad a las colonias que conquistaban, aquellos países buscaron extenderse ahora por Asia y África.

EUROPA

Para entender el mapa político del resto del mundo primero es preciso conocer cuál era la situación en el continente europeo, pues allí se encontraban los principales Estados-Imperios que dominaban los restantes continentes.

El rey Eduardo después de su coronación en 1902.

El Reino Unido se había forjado como el mayor imperio de la época, y como el mayor de la Historia. Prácticamente una cuarta parte del mundo estaba bajo su Gobierno. Sus posesiones llegaban a América (Canadá y algunas islas caribeñas), África (entre sus posesiones, Egipto), Asia (principalmente la India, su joya) y Oceanía (Australia y Nueva Zelanda, entre otras).

Presidente de Francia Émile Loubet, de 18 de febrero de 1899-18 de febrero de 1906

Francia era un imperio creciente que, sobre todo, había extendido sus posesiones por África, pues desde Argelia se extendió hacia el Sur hasta prácticamente llegar al Congo francés y por el este a Madagascar. También en Asia contaban con Indochina y en América con parte de la Guayana.

La inesperada muerte del rey Alfonso XII el 25 de noviembre de 1885, a sus 27 años, provocó una crisis que llevó al Gobierno presidido por Práxedes Mateo Sagasta a paralizar el proceso de sucesión a la Corona a la espera de que la viuda del rey, María Cristina de Habsburgo diese a luz, pues estaba embarazada en aquel momento. Cuando el 17 de mayo de 1886 la reina regente dio a luz a un varón, Alfonso XIII, este fue reconocido de inmediato como rey, siendo un caso único en la Historia. Alfonso XIII de España (Madrid, 17 de mayo de 1886- Roma, 28 de febrero de 1941), fue rey de España desde su nacimiento hasta la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931. Asumió el poder efectivo a los dieciséis años de edad, el 17 de mayo de 1902.

España, que poco a poco había ido perdiendo sus colonias, conservaba Sidi Ifni, Guinea Ecuatorial y el Sáhara.

Nicolás II de Rusia fue el último zar de Rusia. Gobernó desde la muerte de su padre, el 20 de octubre de 1894, hasta su abdicación el 2 de marzo de 1917. Durante su reinado vio como el Imperio ruso sufrió una debacle económica y militar que terminó en la revolución bolchevique de 1917.

El Imperio ruso de los zares estaba en decadencia motivado por sus problemas internos sociales. La Rusia de los Romanoff no tenía territorios de ultramar pero si un vasto imperio que llegaba desde centroeuropa hasta el Pacífico.

Francisco José I de Austria fue emperador de Austria, rey de Hungría y rey de Bohemia, entre otros títulos, desde el 2 de diciembre de 1848 hasta su muerte en 1916. Su reinado de casi 68 años es el tercero más prolongado de la historia europea, después de Luis XIV de Francia y Juan II de Liechtenstein.

El imperio Austro húngaro también se encontraba en franca decadencia, rodeado como estaba por el ruso por un lado, por el emergente estado francés por el otro y por el alemán por el noroeste. Tampoco tenía territorios de ultramar pero si que extendía su manto hacia Europa del Este.

Mehmet VI, nombre original Mehmet Vahdettin o Mehmet Vahideddin (14 de enero de 1861 – 16 de mayo de 1926) fue el último sultán del Imperio Otomano de la dinastía de Osman, iniciada en 1350. Su sultanato comenzó en 1918 y terminó en 1922. Hermano de Mehmet V Resad, Mehmet VI subió al trono debido al suicidio de su sobrino Yusuf Izzetin, el heredero al trono. Fue coronado el 4 de julio de 1918, como el trigésimo sexto padishah.

El imperio otomano, desaparecido totalmente tras la Primera Guerra Mundial, había visto reducida su presencia en Europa a Grecia, Albania, Bulgaria y parte de lo que hoy es Croacia, Serbia, Eslovenia y Rumanía, en Europa, y a las costas del Mar Rojo, y Turquía hasta la desembocadura del Tigris y el Eufrates.

Kaiser Wilhelm II emperador alemán de 1900 a 1910.

Por último estaba el imperio alemán al que Bismarck y el Kaiser Guillermo habían conseguido dar auge a fines del siglo XIX. Sus posesiones, que se habían extendido por Europa, habían llegado también a África, a lugares como Camerún, Togo o la zona de lo que hoy es Tanzania.

Como imperios emergentes en otros continentes estaban Japón, que intentaba copiar los esquemas políticos de los británicos, y Estados Unidos, mientras que China perdía a pasos agigantados su poder en Asia.

AMÉRICA

Gran parte del territorio americano había formado parte de los antiguos imperios. España, Portugal y Holanda se habían repartido una buena parte del mapa americano, pero a pesar de haber sido los pioneros del colonialismo, acabaron por retirarse tres siglos después de aquellos mismos territorios que habían conquistado. Para España, el año 1898, con la pérdida de Cuba, había significado el fin de su aventura americana, y prácticamente casi toda América Central y Sudamérica quedó formada por países independientes.

En el sur solo la Guayana quedó en el año 1900 como colonia, dividida en tres, entre británicos, franceses y holandeses. En el centro, y sobre todo en el Caribe, los imperios mantuvieron algunas colonias. Cuba permanecía ocupada por EEUU, al igual que Puerto Rico. El imperio británico mantenía a Honduras y Jamaica y algunas islas caribeñas, como las Bahamas, las Bermudas, las Windward o las Turks y Caicos, mientras que los franceses se mantuvieron firmes en Guadalupe o Martinica.

En el norte era donde se mantenía la mayor posesión pues Canadá estaba en el año 1900 aún bajo dominio británico.

ÁFRICA

Este continente vivió el siglo XIX plagado de enfrentamientos entre las colonias y sus imperios. El que fue el último estado independiente del continente, Abisinia (la actual Etiopía) aguantó hasta el año 1895 en que finalmente fue tomada por los italianos.

En el sur continental se vivieron continuas luchas entre los británicos y los colonos holandeses del Transvaal y el Estado Libre de Orange, en lo que se conoció como la guerra de los boers. Sin embargo acabaron cediendo para terminar bajo el manto inglés.

El imperio británico tenía posesiones repartidas por todo el sur africano, desde la actual Sudáfrica, por entonces la Colonia de El Cabo, el Estado Libre de Orange, Bechuanaland y Rhodesia, pero también las tenía por el este, Kenia (África Oriental Británica) y parte de Somalia (entonces Somalilandia), y por el norte, con Egipto y Sudán. En el oeste eran sus colonias Sierra Leona, la Costa del Oro y Nigeria.

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Francia poseía una buena parte del continente con casi toda la parte oeste y central de África (hoy día, Mauritania, Malí, Níger o Chad, entre otras), desde Argelia, su puerta de entrada. Pero también tenían a Túnez, el Congo francés y Madagascar.

El imperio portugués aún mantenían a Angola y a África Oriental portuguesa (actual Mozambique).

Italia contaba con parte de Somalia (Somalilandia italiana) y con Eritrea.

El naciente imperio alemán con Camerún, Togo (Togolandia) y la África Oriental Alemana (actual Tanzania).

Bélgica tenía al Estado Libre del Congo (Congo belga).

Por último, el imperio otomano contaba con la por entonces Tripolitania (actual Libia).

ASIA

En el Lejano Oriente el imperio chino vivía graves luchas internas que estaban provocando su desintegración. Rápidamente los ojos de los grandes imperios se volvieron hacia ella, sabedores como eran de las riquezas que atesoraba y de su importancia en el comercio mundial. El imperio japonés, por su parte, era uno de los más nuevos Estados que, con el ejemplo del imperio británico, más ansiaba extenderse hacia el continente asiático. Los mandatarios japoneses estaban tan impresionados con el crecimiento británico que éstos se convirtieron en su modelo a seguir. En 1895 se apoderaron de Formosa, pero sus ansias expansionistas les llevó, a principios del siglo XX, a tomar Corea (en 1910) e incluso a enfrentarse a la propia China.

Yoshihito, también conocido como Taishō Tennō, fue el emperador n° 123 del Japón (31 de agosto de 1879- 25 de diciembre de 1926). Reinó del 30 de julio de 1912 al 25 de diciembre de 1926.

El Imperio Británico contaba con la joya de su Corona en este continente: la India, donde la propia reina Victoria fue coronada como emperatriz en el año 1874. Allí, el gobierno británico perduró hasta mediados del siglo XX (1947). Sin embargo la implicación inglesa en el continente se extendió a la colindante Birmania, a Malasia y a Omán y a Hong Kong.

British Indian army at Rawalpindi 1900.

El imperio otomano dominaba parte de la península arábiga, desde la actual Turquía hasta las cuencas del Tigris y Eufrates por un lado, y las costas del Mar Rojo. Quedaban bajo su gobierno los actuales países de Israel, Jordania, Siria, Irak, Palestina y parte de Arabia Saudí.

Francia tenía como única posesión en Asia a Indochina, territorio actualmente dividido entre Laos, Vietnam y Camboya.

Por último, el imperio portugués seguía manteniendo su gobierno en Goa, en la península índica.

OCEANÍA

El dominio británico era evidente en este continente donde tanto Australia como Nueva Zelanda estaban bajo su gobierno. Además mantenían como colonias a Brunei, Borneo y Papúa y a muchas islas de la Micronesia, como las islas Salomón o las Norfolk.

El imperio alemán también había llegado hasta este continente y contaba entre sus colonias a la Tierra del Emperador Guillermo (hoy parte de Papúa Nueva Guinea) y al Archipiélago Bismarck justo enfrente. De entre las islas micronésicas estaban las Marianas o las Marshall.

Estados Unidos había comenzado también su expansión, gobernando, entre otras, a Filipinas o a Guam, mientras que Francia contaba solamente con Nueva Caledonia y parte de las Hébridas.

Finalmente, Holanda retenía una buena parte del continente con las Islas Orientales Holandesas, hoy Java, Sumatra, Timor e Indonesia, mientras que Portugal solo contaba con el Timor portugués.

Velatorio de Francisco Fernando, archiduque de Austria-Hungría y su esposa Sofía Chotek.

El mundo era sin lugar a duda distinto en 1900. Todo eso cambió cuando 24 de junio de 1914, ese día Francisco Fernando, archiduque de Austria-Hungría, estaba de visita junto a su esposa Sofía Chotek en la ciudad de Sarajevo, en la provincia de Bosnia Herzegovina, que en ese entonces pertenecía al imperio austrohúngaro. Un crimen que intensificó las tensiones entre los imperios que llevaron a la Gran Guerra, pocos meses después, marcando el inicio del fin de la era de los imperios y las colonias.