/EL EVANGELISMO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD CIVIL HONDUREÑA

EL EVANGELISMO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD CIVIL HONDUREÑA

La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) organizó esta semana la conferencia magistral sobre reformas electorales, con la participación de la presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira como ponente principal, la ASJ también presentó sus propuestas de reformas electorales en un contexto de multicrisis en el país.

Honduras es un país en crisis, pero a criterio de Delia Ferreira este es el momento preciso para realizar reformas electorales, para tener una democracia sana y con la participación de la ciudadanía.

En el salón Concordia del hotel Marriot se reunió la crema y nata de la Sociedad Civil para escuchar a Ferreira, aunque advirtió que no hay una receta universal “porque cada país tiene que construir su propio sistema electoral de acuerdo al contexto político en el que se mueve” y el contexto político hondureño es una serpiente infinita e insaciable.

Foto: Fernando Destephen

El punto de inflexión en el caso de Honduras, se da después de unas elecciones cuestionadas, crisis postelectoral y un sinfín de manifestaciones políticas y populares que terminó para algunas personas en muerte y para otras significó y significa una celda en una cárcel.

Léster Ramírez, director de Gobernanza y Estudios Aplicados de la ASJ, en su participación antes de Ferreira presentó estadísticas de las multicrisis en Honduras y una propuesta de reformas electorales basadas en el eje de la integridad, confianza y legitimidad:

Reformas constitucionales / electorales:
  1. Administración electoral: Integración y control social.
  2. Justicia electoral: Jueces de carrera.
  3. Segunda vuelta electoral: 50+1; 40% + 10 puntos.
  4. Control electoral: Desconcentración.
  5. Tarjeta de identidad, nuevo RNP, nuevo censo electoral.
  6. Consulta ciudadana: sobre la reelección.
Foto: Fernando Destephen

Aunque sin mucha claridad en sus puntos y a veces entrando en contradicciones al pedir reformas electorales pero desconfiando por la falta de institucionalidad (otra de las multicrisis del país), la sociedad civil parece ser esa esquina política para desde el retiro opinar e intentar colocarse en el medio ambiente de las decisiones o para no perder vigencia mediática.

Esta sociedad civil, aglutinada a través de la ASJ, tiene esa obvia capacidad para detallar lo que todos sabemos, a veces sin proponer soluciones, solo para ubicarse como la oposición light contra un gobierno. Pero, el primero en tiempo es primero en derecho y ante la ausencia de otras agrupaciones, parece que ASJ se coloca irremediablemente como única representante de la Sociedad Civil hondureña y así se le debe considerar.

En su ponencia Ferreira aconsejó actualizar el sistema del padrón electoral hondureño para evitar lo que según ella es una práctica acostumbrada en muchos países; el voto de los muertos. Propone también la ciudadanización de las mesas electorales y en general despolitizar las elecciones. Ojo con eso, porque si las MER saldrán del control de los partidos, ¿Quién cuidará las mesas?

Otro tema que incluyó en su presentación fue el financiamiento de las campañas electorales, porque según afirma, conocer el origen de los fondos de X o Y campaña o candidato ofrece «una pista muy interesante sobre los potenciales conflictos de interés que va a tener ese señor o señora cuando llegue a un cargo de decisión política, y nos da una pauta sobre la calidad de la democracia, ¿somos todos iguales frente al poder del Estado, los que no aportamos y los grandes financistas de las campañas?, ¿en qué queda la igualdad que la democracia supone en un esquema sin ningún tipo de control?»

Con el tema del garante electoral (organización electoral, delegados de mesa) es clave, aquel que administra la organización de la elección. Ferreira explicó que si esa autoridad electoral está partirizada ya hay un problema. Tanto la autoridad administrativa como la autoridad judicial que tenga que resolver los casos de conflictos tiene que tener 3 condiciones indispensables:

Independencia del poder político, sin esto no se puede realizar adecuadamente la tarea porque no hay neutralidad.

Recursos económicos presupuestarios de personal necesarios.

Autoridad legal necesaria para poder hacer las acciones correctivas ante un suceso irregular.

Ferreira considera que estas reformas no deben o no se pueden hacer solo las fuerzas políticas o las organizaciones de la sociedad civil, sino que el tema debe “convocar a todos, solo cuando toda la ciudadania participe, cuando haya consenso que sea un consenso social, además de un consenso entre los partidos políticos, solo así tendremos una base para empezar a crecer y a consolidar la democracia.”

Todos los procesos pasan por la participación de partidos políticos, sociedad civil y ciudadania presente en el desarrollo y ejecución de las acciones que contribuyan a actualizar, mejorar y fortalecer las instituciones que tienen que ver en los procesos electorales, el personal y las practicas para que se pase de un 34 por ciento de la población que participa en la democracia -o aún cree en el sistema democrático hondureño-, ejerciendo su voto a un índice mayor que permita u ofrezca alternativas reales a los electores.

“Estamos discutiendo reglas claras para una democracia mejor.” Dijo Ferreira, al concluir su discurso.

La conferencia terminó, las propuestas quedan ahí, toca ahora esperar que la sociedad civil pueda pasar de presentar estadísticas a tener una participación real en el circulo donde se toman las decisiones y que puedan comenzar desde sus organizaciones una alfabetización ciudadana lejos de los hoteles, las cámaras y los discursos utópicos de la política ejercida desde la ASJ, que pareciera una especie de evangelización retórica lejos de la ciudadania que es presa de la activación de los políticos no afiliados a la Sociedad Civil hondureña.