Honduras

Directora de Genero NDI: “La igualdad y la no discriminación hacia la mujer en política, sigue siendo un reto”

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Tegucigalpa. La mujer irrumpió el escenario político en Honduras hace 63 años. Y como la mayoría de los derechos, se peleó y defendió en las calles; sin embargo en el 2006, las mujeres sólo representaron el 7% de las diputaciones, el 9% de las alcaldías y el 17% de las regidurías.

La aprobación de la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer y las reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas en 2004 y 2012 generó, en teoría, presiones para la inclusión en el sistema electoral de mecanismos para asegurar la participación de la mujer en la política.

Pero aunque exista una reglamentación los derechos de las mujeres siguen siendo violentados sistemáticamente, así lo demuestra la investigación del Instituto Nacional Demócrata (NDI), “Violencia contra las Mujeres en Política”, que afirma que es un problema grave que desincentiva la participación de las mujeres en los procesos políticos. 

“La realidad evidencia que alcanzar la representación equitativa e igualitaria de las mujeres en el acceso y participación en la dirección de los asuntos públicos -parte de los derechos políticos- en igualdad y no discriminación continua siendo un desafío que Honduras comparte con muchos países del mundo,” apuntó la directora de la oficina de Género, Mujer y Democracia de NDI en Washington, Sandra Papera.

El estudio divide los hallazgos más relevantes en dos aspectos primordiales, el primero es la constatación de los patrones de desigualdad y discriminación hacia la mujer en la vida política y segundo el reconocimiento de la existencia de manifestaciones específicas de violencia contra las mujeres en política. 

Y es que el rol sociocultural implantado en el ámbito familiar a las mujeres es una de las limitantes más grandes y fuente de discriminación, que tiene distintos matices, mayormente marcado en las zonas rurales; adicional son las estigmatizaciones o la sexualización de la mujer dentro de los partidos políticos, sus imágenes son exaltadas para propaganda o llamar la atención del electorado masculino, pero dentro del hemiciclo, sus posiciones se ven limitadas o poco respetas.

Presentación del estudio “Violencia contra las Mujeres en Política”.

Presentación del estudio “Violencia contra las Mujeres en Política”.

Por su parte la diputada por el partido Libertad y Refundación (Libre) Beatriz Valle, menciona que son muy pocas las mujeres que presiden las comisiones y aunque son incluidas, siempre es en minoría y muy pocas veces sus argumentos son tomados en consideración; enfatiza que las ofensas recibidas, son distintas a la de los hombres, los insultos van enfocados por el hecho de ser mujeres. Lo que ocurre en el Congreso Nacional es un reflejo de la sociedad.

Agrega que los medios de comunicación tradicionales reproducen los patrones y estereotipos e invisibilizan a la mujer política, “sintonice mañana todos los foros de televisión y dígame en cuántos de esos espacios, hay mujeres presentando sus propuestas, quienes dirigen los foros son hombres y a quienes entrevistan son hombres,”  señaló la diputada.

Otros descubrimientos en la investigación presentada por el NDI, son las categorías comunes de violencia que reciben las mujeres: económica, física, sexual, psicológica y amenazas. Una parlamentaria que pide omitir su nombre menciona: “En la campaña recibí invitaciones de hombres del partido para salir de noche por que “querían conocerme” y cuando dije “claro, llego acompañada de mi esposo”, me respondieron “así no, entonces aquí no vas a tener votos.”

Pero la violencia no solo es ejercida de hombre a mujer, también existe de mujer contra mujer, dentro del palacio legislativo hay diputadas que presentan conductas agresivas contra otras legisladoras del mismo partido político o contrario, esto limita la integración y la articulación entre ellas para ejercer presión sobre el respeto de sus derechos.

“Hay machismo por parte de las mujeres. Muchas son como caníbales que comen su propia especie,” afirma una diputada.

La presidenta del Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), Suyapa Martínez, enfatiza que las presiones de la sociedad para las mujeres en la política son aplastantes, el hostigamiento, desprestigio, argumentar que son malas madres o que es una profesión que tiene alto riesgo. “No quiero purificar a las mujeres en la política, no quiero decir que son menos corruptas que los hombres porque están en un sistema patriarcal, que puede obligarlas porque si no las sacan del partido, lo que hay que analizar es en qué condiciones los hombres y las mujeres hacen actos de corrupción, pero la mayoría de mujeres no están involucradas en actos de corrupción.”

Mientras, la diputada por el partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD), Doris Gutiérrez, hace una diferenciación fundamental a la pregunta sobre ¿cuál ha sido la diferencia entre los hombres y las mujeres al legislar a favor de los intereses de la mayoría de los hondureños? y menciona, que en los temas que corresponden estrictamente a las mujeres han logrado organizarse, pero que cuando es línea de partido, ellas tienen que seguir lo que su estructura indique.

“Definitivamente en los temas de genero las mujeres nos hemos unido, hemos logrado de diferentes partidos políticos luchar, para lograr la Ley de Oportunidades, nos tomamos el Congreso, la ley Contra la Violencia Domestica, la cuota de la ley Electoral; si creo que hemos marcado la diferencia en temas de género, lógicamente, hay temas que tienen que ver con la estructura y eso está incluido en la ideología de los partidos y en esos temas las mujeres tienen que adoptar la posición de su partido, que no necesariamente es a favor de las mayorías,” dijo Gutiérrez.

El Instituto Nacional Demócrata recomienda a la sociedad civil, el establecimiento de un observatorio de la violencia contra la mujer en política, que sirva de garante en la protección de los derechos de las mujeres, además de profundizar en los procesos democráticos en el país.

“La construcción de una nueva cultura política, exige cambios de distinta índole en las instituciones y personas clave en la política,” recalcó la directora del NDI, Deborah Ullmer.

(Jhonny Sevilla)

Acerca Invitado

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.

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