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DESOBEDIENCIA CIVIL

Por Óscar Esquivel


En 1848 Henry David Thoreau dictaba una conferencia titulada “Desobediencia civil,” que consiste en desobedecer una ley en protesta por algo injusto. La desobediencia fue aplicada por él mismo en 1846 negándose a pagar impuestos, ya que no estaba de acuerdo con que su país(EEUU) librará guerras injustificadas contra otros países. Además de estar en contra de la esclavitud. Acto de desobediencia que pagó con cárcel, diciendo que “cuando un gobierno es injusto, el lugar para todo hombre justo es la cárcel”.

Thoreau sirvió de inspiración a Gandhi y posteriormente a Martin Luter King en su lucha por la no discriminación de la población negra en Estados Unidos de Norteamérica.

Me encontré con este ensayo, por sugerencia de un amigo en tiempos del golpe de Estado de junio en el 2009. Uno anda en la búsqueda de recetas, formulas, luces para que conduzcan a la hondura nuestra hacia estadíos de desarrollo en donde la mayoría de sus habitantes puedan vivir con dignidad. A la que todos los seres de su especie tienen derecho.

Andábamos en la búsqueda de fórmulas que nos ayuden para hacer entender a nuestro gobierno que estamos inconformes con su forma de actuar.

El 28 de junio de 2009 fue un parteaguas en nuestra historia más reciente, un abrir de ojos, un despertar de conciencias en la población hondureña. Hubo violaciones de todo tipo, asesinatos y cualquier cantidad de daños que se siguen padeciendo hasta el día de hoy. Sin embargo, por mayor esfuerzo que hizo la población para revertir el golpe de estado, no se pudo. La cúpula de la iglesia católica y evangélica, la elite de la empresa privada, dueños de medios de comunicación, fuerzas armadas y el gobierno de Estados Unidos conspiraron en contra del pueblo hondureño.

Recién pasado el golpe a la débil democracia, creímos que la única oportunidad que había tenido el pueblo de ser dueño de su destino, se había desaprovechado.

Luego en el 2015 aparece un movimiento denominado “indignados,” grupo de masas en protesta por el robo descarado al Instituto Hondureño de Seguridad Social. Salían los viernes con antorcha en mano, durante varios meses, sin agenda, sin dirección, terminando en agotamiento. Sin embargo, sirvió para demostrar que el pueblo inconforme ahí estaba, sirvió para decirle a la clase gobernante que estamos pendientes de lo que están haciendo. Similar a un jugador de futbol que entra en calentamiento, pero no entra a la cancha, pero ahí está, listo para jugar su mejor partido de futbol.

Llegamos al 26 de noviembre de 2017, en donde el pueblo hondureño acude a votar masivamente. Participa ilegalmente Juan Orlando Hernández y por parte de la alianza de oposición contra la dictadura, Salvador Nasralla. Las elecciones se desarrollan de forma pacífica, resultando Nasralla como presidente electo. El Presidente actual se niega a reconocer el resultado y menciona “esto se acaba hasta que se acaba”. Provocando la reacción del pueblo hondureño que inmediatamente se moviliza para defender el triunfo de su candidato. El gobierno encabezado por su presidente ilegitimo toma medidas para frenar al pueblo en protesta. Entre ellas suspensión de garantías constitucionales, toque de queda, dando luz verde para que los militares salgan a “cazar” a los manifestantes. Entre las víctimas del toque de queda, asesinada a manos de militares se encuentra la joven Kimberly Dayana Fonseca.  El toque de queda dio inicio el día viernes, 1 de diciembre de 6 pm hasta 6 am por diez días. medida tomada por el gobierno de forma desesperada que provocó la reacción en contra aun de la OEA y de la Unión Europea, aumentando la crisis. La población en protesta sigue en las calles durante el día, y por las noches se atrincheran en su varios sonando cacerolas y reventando cohetes en acto de protesta.

El martes 5 de diciembre entran en desacato la Policía Nacional justificando falta de pago y que ya no quieren seguir reprimiendo al pueblo al cuál pertenecen. Y es ahí sin formula, DE LA APARENTE NADA se logra romper el toque de queda y se concreta LA DESOBEDIENCIA CIVIL del pueblo hondureño contra la medida del gobierno. El pueblo continuó con su protesta, corren de los barrios y colonias a los militares, se movilizan hacia las postas policiales a llevarles víveres a los miembros de la policía nacional. Mientras tanto el gobierno sabe que está en aprietos, echa andar sus estrategias logrando al siguiente día que los policías regresen a sus quehaceres. Sin embargo, el pueblo sigue en protesta y que solo podrá ser vencido parcialmente desde adentro.

La dirigencia de la oposición sigue en reuniones, continúa sus negociaciones con la OEA, Unión Europea, Embajada de Estados Unidos y por supuesto con el gobierno usurpador.

Es incierta la salida a la crisis, lo que sí podemos afirmar a los cuatro vientos, es que el pueblo hondureño ha estado a la altura de la situación. Ha sido evidente la acumulación de frustración, pero también ha sido más que evidente la acumulación de fuerza para continuar luchando.

No se sabe cuánto tiempo tendrá que pasar para que el pueblo logre su victoria definitiva, de lo que estamos seguros es que se logrará vencer. Como dijo la rosa roja “…Las masas han estado a la altura, ellas han hecho de esta derrota una pieza más de esa serie de derrotas históricas que constituyen el orgullo y la fuerza del socialismo internacional. Y por eso, del tronco de esta derrota florecerá la victoria futura…”

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.