/CONDENAN A GRUPO DE EXTERMINIO CONFORMADO POR POLICÍAS

CONDENAN A GRUPO DE EXTERMINIO CONFORMADO POR POLICÍAS

SAN SALVADOR. Un tribunal de sentencia de El Salvador condenó la semana pasada, a 17 miembros de un grupo de extermino en el que actuaban varios policías, a penas de entre 3 y 184 años de cárcel.

La condena ocurre la misma semana que la relatora especial de la ONU sobre ejecuciones estuvo en el país centroamericano y señaló que se trata de un patrón dentro de la PNC.

El tribunal especializado de sentencia determinó que el grupo se dedicaba al robo, sicariato y exterminio de pandilleros y otras personas.

La Fiscalía logró certificar que el grupo se asoció para cometer al menos 10 homicidios, dos intentos de homicidio, una privación de libertad y un robo en los municipios de Ciudad Arce, Colón, Armenia y Sacacoyo. Muchos de los casos fueron crímenes que se cometieron a cambio de un pago.

Según la sentencia, José Luis Merche Reyes, a quien se le comprobó que participó en todos los crímenes, deberá de purgar 184 años de prisión, y Jeson Alexander Amaya, uno de los cabecillas del grupo, 158 años de cárcel. El resto pagarán condenas de entre 78 y 25 años de prisión.

Cuatro de los seis policías recibieron condenas de entre 48 años y cuatro meses y 20 años de prisión. El tribunal consideró que dos de los policías fueron encubridores en uno de los casos de homicidio, por lo que fueron condenados a tres años de cárcel, pero la pena fue cambiada por medidas alternas a la prisión.

Según las investigaciones, este grupo criminal que venía operando desde 2015, en la zona del municipio de Lourdes, departamento de Libertad, al suroeste de la capital, fue desactivado en mayo de 2016.

Sirio, el miembro de la banda quien delató a sus excompañeros y quien esta en calidad de testigo protegido del caso, reveló que la estructura planificó los homicidios en una cervecería propiedad del policía Élmer Aníbal Rodríguez, alias “Chucho”. En ese lugar, de acuerdo con la versión del testigo, algunos miembros del grupo se cambiaban de ropa para vestirse con uniformes policiales. Incluso hasta con chalecos antibalas originales de la Policía Nacional Civil (PNC).

El director de la Policía Nacional Civil, comisionado Howard Cotto, dijo que en los allanamientos se incautaron nueve pistolas, un revolver, un fusil 22 milímetros, municiones para estas armas, 14 cargadores para pistolas, tres chalecos antibalas, 17 uniformes de la policía y uno de la fuerza armada.

Detalló que los delincuentes llegaban a las casas de las víctimas vestidos con los uniformes de la policía y de la fuerza armada. Simulando un proceso de investigación o allanamiento, las sacaban para luego asesinarlas.

Según las autoridades, esta estructura criminal operaba como un grupo de exterminio y no tenía sólo el interés de matar a personas por pertenecer a las pandillas, sino que “terminaban asesinado a personas no necesariamente por un vínculo con estructuras criminales, sino para obtener un beneficio”.