Honduras

BUSCAR POLITICOS BUENOS PARA HONDURAS

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Por Óscar Esquivel

En la antigua Grecia existió un filósofo llamado Diógenes apodado El Cínico, quien salía de día con una lámpara encendida. Al ser interrogado del por qué de su actuar, respondía que andaba en búsqueda de un hombre honesto.

En vísperas de las elecciones generales en donde seleccionaremos al próximo presidente, 128 diputados y 298 alcaldes. Es importante definir o reflexionar sobre lo que es política y quienes la ejecutan.

Para Aristóteles es: “Todo arte y toda investigación e, igualmente, toda acción y toda elección libre parecen tender a algún bien. Si, por tanto, de las cosas que hacemos hay algún fin que queramos por sí mismo, y las demás cosas por causa de él, es evidente que este fin será lo bueno y lo mejor. Si es así, debemos intentar determinar, al menos esquemáticamente, cuál es éste bien y a cuál de las ciencias o facultades pertenece. Parecería que ha de ser la suprema y directiva en grado sumo. Esta es manifiestamente la política”.

Podríamos deducir de acuerdo a la definición de Aristóteles que Política: Es toda acción que busca el bien común. Y los encargados de ejecutarla son políticos. Es una ciencia y que por lo tanto es algo muy serio, de acuerdo a esta definición simple. 

Conforme a lo expuesto ¿Se ha hecho política en Honduras a lo largo de nuestra era democrática?  ¿Hemos tenido políticos?

¿Cuáles deberías de ser las cualidades de un político? Podríamos decir que la primera cualidad que debería tener es ser honrado, sincero, poseer empatía, orientado al servicio, sensible, energía. También deberá contar con las siguientes conocimientos o habilidades: Conocimiento sobre la administración pública (poderes del Estado y sus leyes) liderazgo, saber comunicar, capacidad de diálogo, seguridad en sí mismo, entre otras habilidades o conocimientos.

En el sufragio que se llevara a cabo en Noviembre próximo ¿Cuáles serán las motivaciones de los próximos servidores públicos?

El ex presidente Uruguayo José Mujica ha mencionado constantemente que “A los que les gusta mucho la plata, hay que correrlos de la política. Que se hagan empresarios, pero no pueden ser políticos”. Latinoamérica y en particular Honduras, ha sido gobernada por mercenarios, traficantes de la administración pública, menos por políticos (aunque reconocemos que es posible que haya excepciones). Nuestra realidad nos lo demuestra.

Es por ello que estamos llamados a elegir bien, a escoger con lupa los servidores públicos. La política es una ciencia que busca el bienestar de las mayorías de la población. Ocupamos servidores públicos que sean verdaderos estadistas, que generen mecanismos para generar empleo, que lleven salud a una sociedad enferma en todos los niveles, generar oportunidades para que nuestros compatriotas no huyan de la pobreza y violencia que golpea a diario. Ocupamos políticos que garanticen a los niños y jóvenes acceso a la educación y espacios de recreación.

La población hondureña no puede seguir siendo indiferente y dejar a malos ciudadanos que decidan sobre su presente y futuro. Los indicadores económicos y sociales en el país son trágicos, alarmantes. Muchos compatriotas se jactan al decir que no les importa la política, ya lo dijo hace mucho tiempo Beltolt Brecht “El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas…No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.”

Hay que hacerse responsable del presente y futuro, hay que ser dueños del propio destino. Hay que participar en política, identificar los buenos de los malos, más allá del color de una bandera. Identifique individuos honestos, personas con valores en este mundo de antivalores. Los corruptos, los ladrones, los que buscan enriquecerse con los recursos de todos, no tienen bandera política.

Los buenos deben participar en política, están obligados ante sí mismos, ante la Patria, ante Dios de buscar los mecanismos que garanticen el bienestar de las mayorías. Un individuo que no ha robado al Estado es una buena propuesta política si bien no es suficiente, pues no sabemos si robará o no al ser parte del estamento oficial del Estado.

Suena a utopía hacer, buscar políticos en este país. Pero para eso sirve la utopía, como dice Galeano, para caminar o como también lo dice José Ingenieros sobre el ideal: “Los ideales son visiones que se anticipan al perfeccionamiento de la realidad”.

Ahí está Bolivia que hace un par de décadas estaba peor que Honduras en términos de pobreza. Y en los últimos diez años ha logrado reducir su extrema pobreza de un 38% a un 17 %. Nuestra extrema pobreza es de 42% y de un 64% la pobreza.

“Vamos Patria a caminar, yo te acompaño,” como dijo el poeta Otto René Castillo.

Acerca Invitado

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad única del columnista. El pulso comparte esta opinión para enriquecer el debate nacional sobre temas de importancia para la patria.

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