/BOOM DE COCAÍNA EN COLOMBIA MOTIVARÍA AUMENTO DE DECOMISOS EN EUROPA

BOOM DE COCAÍNA EN COLOMBIA MOTIVARÍA AUMENTO DE DECOMISOS EN EUROPA

Escrito por Parker Asmann y Douwe den Held | InsightCrime

Los decomisos de cocaína en dos de los puertos más grandes y con mayor tráfico de Europa aumentaron más de 25 por ciento en el último año, lo que subraya el posible impacto por fuera de Latinoamérica del incremento de la producción global de cocaína, de Colombia principalmente.

Las autoridades de los Países Bajos, en el puerto de Rotterdam, y de Bélgica, en el puerto de Amberes, incautaron más de 73 toneladas de cocaína en 2018, casi 35 por ciento por encima de las 54 toneladas incautadas en los dos puertos el año anterior, según informó la Het Parool, la Policía Neerlandesa, con sede en Amsterdam.

Los decomisos de cocaína en estos dos puertos han presentado un aumento de más de 25 por ciento en los últimos años. En 2013, por ejemplo, las autoridades belgas decomisaron poco más de cuatro toneladas en el puerto de Amberes, según el diario neerlandés De Volkskrant.

El número de laboratorios desmantelados para el procesamiento de cocaína también se cuadruplicó entre 2016 y 2018, de apenas cinco a 21 en el último año, según la Het Parool.

Luego de que los narcóticos llegan a los dos puertos de Europa occidental, tanto los Países Bajos como Bélgica sirven de países de tránsito para la cocaína destinada al Reino Unido, Escandinavia en el norte de Europa, y otras partes del continente, y el resto del mundo.

“El efecto de este tráfico internacional [de drogas] es cada vez más tangible en Europa y especialmente en los Países Bajos”, afirmó la jefa de policía de Países Bajos Jannine Van den Berg.

La solidez de la infraestructura y el acceso a dos importantes sistemas fluviales convierten estos dos puertos en plataformas ideales para los traficantes. Por su parte, el puerto de Rotterdam termina en un cuello de botella. Todo el tráfico debe ingresar y salir por la misma vía, lo que facilita la vigilancia de las autoridades, mientras que el puerto de Amberes en Bélgica, uno de los más grandes del mundo, es más atractivo para los traficantes.

Sin embargo, se comenta que los puertos Rotterdam y Amberes han tenido dificultados para combatir la corrupción —algo que también se ha enfrentado en países de toda Latinoamérica— lo que permite que el flujo de cargamentos de narcóticos pase sin ser detectado, como lo declaró la jefa de policía Van den Berg.

Los riesgos son altos, pero empleados corruptos del puerto de Amberes, en Bélgica, pueden ganar entre 75.000 y 125.000 euros (entre US$85.000 y US$142.000) por cargamento que ayuden a pasar sin problemas, según publicó De Volkskrant.

Análisis de InSight Crime

El alza en los decomisos de cocaína en el último año en dos de los puertos más importantes de Europa constituye una evidencia más de que el incremento de la producción global de cocaína —principalmente en Colombia, mayor productor mundial del alcaloide, pero también en Bolivia y Perú— tiene repercusiones globales en países de tránsito y consumidores.

El boom de la producción de cocaína en Colombia ha afectado el flujo de narcóticos y exacerbado el crimen organizado en varios países de la región. Los países de transbordo de la cocaína colombiana están adquiriendo una participación más relevante y transnacional en el tráfico internacional de la droga. Las autoridades de Panamá, por ejemplo, decomisaron un récord de 84 toneladas de narcóticos en 2017, de los cuales la mayoría era cocaína.

Los grupos criminales colombianos también tienen más producto en reserva que nunca antes, y están buscando nuevos mercados lucrativos en Europa y Asia. La policía europea afirma que el continente está “inundado” de cocaína, debido al récord de producción en Colombia.

“Europa es probablemente muy atractiva [para los grupos narcotraficantes colombianos] porque es un mercado en crecimiento, los precios en las calles son más elevados que en Estados Unidos, y no tienen que tratar con intermediarios mexicanos”, reflexionaba Adam Isacson, investigador asociado sénior del centro de pensamiento Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), en un mensaje de correo electrónico dirigido a InSight Crime.

Varios grupos criminales de Colombia, incluyendo los Urabeños, casi exterminados, y grupos de las ex-FARC Mafia —redes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)— se han visto implicadas en decomisos anteriores de cargamentos de cocaína rumbo a Europa.

Sin embargo, sus secuaces europeos no parecen estar procesando pasta de coca para transformarla en clorhidrato de cocaína (HCl), lo que constituiría una evolución importante en su modus operandi. En lugar de eso, el producto ya procesado puede estar pulverizándose en plantas procesadoras de Bélgica o Países Bajos.

La cocaína procesada aparece en diferentes formas, camuflada en líquidos, ropa y otras mercancías, que pueden contrabandearse con mayor facilidad que la droga en su forma final.

*Este artículo se redactó con la colaboración del Observatorio Colombiano del Crimen Organizado de InSight Crime.