Honduras

BANHCRESER: ESTAFA, CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD [4/4]

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Los casos más sonados de quiebra bancarias entre 1998 y 2003 fueron los del Banco Corporativo (BANCORP), Banco de Crédito y Seguros (BANCRESER) y Banco Capital. A raíz de ello, el Estado hondureño se vio forzado a extender fideicomisos de miles de millones de lempiras para evitar un caos en la economía del país y reembolsar sus ahorros a los cuentahabientes.

Las quiebras fueron producidas por una crisis de liquidez en las instituciones provocada por la gran cantidad de préstamos al sistema productivo, que a su vez registró miles de millones en pérdidas por los daños de huracán Mitch, y no pudo retornar a los bancos los dineros prestados. Esa fue la primera causa de la crisis, pero no la más importante.

A ésta se sumaron la caída de los precios mundiales por la crisis económica mundial que se había propagado a Occidente desde Asia, los cambios de la Reforma financiera hondureña iniciada a principios de los 90´s como parte de los Acuerdos de Basilea; pero también la no fiscalización y regulación de las autoridades financieras, y la estafa de cientos de millones de lempiras cometidas por algunos accionistas.

Lea más sobre la crisis financiera de la década pasada  en este enlace:

CRISIS BANCARIA: ESTAFA, CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD [1/4]

CASO BANHCRESER

El 14 de julio del 2001, el gobierno anunció la quiebra de BANHCRESER. «Otro banco privado quiebra en Honduras» titulaba la prensa. A pesar de ello, el Ministro Gustavo Alfaro pidió a los hondureños «tener confianza en el sistema financiero».

«Después de múltiples esfuerzos del gobierno, fue imposible que los accionistas del Banco Hondureño de Crédito y Servicios, S.A. (BANHCRESER) aportaran los recursos adicionales para evitar la liquidación forzosa de la firma»[1], dijo Alfaro.

Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Instituciones Bancarias, Salvador Gómez, dijo que «se realizaron numerosos esfuerzos por evitar el cierre, pero no fue posible que sus accionistas cubrieran el capital requerido para hacerlo».

«Todos los recursos del banco se subastarán en 48 horas… y a partir del 18 de junio, todos los depositantes de BANHCRESER podrán retirar o guardar su dinero en otro banco del país[2]», señaló. Según Gómez, BANHCRESER representaba menos del 2% de los dineros de la banca nacional.

A pesar de ello, el gobierno de Carlos Flores invirtió más de 580 millones de lempiras de los contribuyentes para liquidar el banco y salvaguardar los ahorros de más de 40 mil depositantes.

Más tarde, el gobierno vendió la cartera de la institución por unos 40 millones de dólares, que según El Universal de México[3], fue adquirida por el banco Ficohsa.

A la subasta de las carteras del banco se presentaron por lo menos 12 instituciones bancarias, pero Ficohsa únicamente adquirió la cartera de depósitos de ahorro.

BANHCRESER tenía unas 35 oficinas donde trabajaban alrededor de 395 empleados.

Si la quiebra de BANCORP era una muestra de la insolvencia de la banca privada, el anuncio de la quiebra de BANCRESER fue la evidencia de la gravedad de la crisis. Otra vez el Estado se vio obligado a liquidar el banco, a desembolsar recursos, y a confiscar bienes y pertenencias de algunos accionistas. Algunos de los involucrados fueron las familias Chaín, Casco, Kattán, Abufele, etc

Acá más sobre la crisis bancaria, el caso Bancorp:

BANCORP: ESTAFA, CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD [2/4]

Registrado bajo el número de expediente judicial 6748-02. La causa inició el 21 de febrero de 2002, y fue asignado a la Juez Mildra Castillo.

El Ministerio Público interpuso acusación criminal contra los directivos y administradores de BANHCRESER, en virtud de haber sido declarada dicha institución en liquidación forzosa al incurrir en algunos presupuestos tipificados como estafa, entre éstos principalmente: manejo irregular de los fondos de disponibilidad inmediata depositados en el HSBC REPUBLICINTL BANK, por US$ 3.7 millones; y otorgamiento irregular de facilidades crediticias a las empresas relacionadas mediante la apertura de sobregiros, excediéndose del límite legal establecido para operaciones con partes relacionadas.

La Juez instructora de la causa dictó sobreseimiento a favor de Carlos Chaín, Santos Reynaldo Casco Gómez, Nicolas Chaín y German Licona Vega. Contra esta resolución la Fiscalía interpuso recurso de apelación el cual se encuentra pendiente de fallo.

Con respecto a Antonio Sansur Dacaret y Antonio Katán Katán, la Fiscalía solicitó las ordenes de captura, mismas que hasta la fecha no han sido ejecutadas.

Por su parte, y después de la captura de Caupolicán Zúniga, la defensa solicitó a través de un procedimiento incidental y con base igualmente a la aplicación retroactiva de las medidas cautelares que contiene el Código Procesal Penal, la modificación de la medida de prisión preventiva por otra menos gravosa que le permita ser enjuiciado en libertad. Siendo concedida la petición de la Defensa e imponiéndosele al imputado como medida cautelar sustitutiva la de presentarse al Juzgado semanalmente[4].

Lea además el caso de Banco Capital:

BANCO CAPITAL: ESTAFA, CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD [3/4]

FICHA DE LA CAUSA JUDICIAL CONTRA BANHCRESER

Número de expediente judicial: 6748-02
La causa inició el 21 de febrero de 2002 y fue asignado a la Juez Mildra Castillo.
Delito: Estafa

Responsables: Carlos Chaín, Santos Reinaldo Casco Gómez, Nicolás Chaín, Antonio Kattán Kattán, Emín Abufele, Leonel Medrano, Caupolicán Zúñiga Maradiaga, Antonio Sansur Dacaret, Leonel Medrano y German Licona Vega.

Hechos: El Ministerio Público interpuso acusación criminal contra los directivos y administradores del Banco Hondureño de Crédito y Servicios (Banhcreser), en virtud de haber sido declarada esa institución en liquidación forzosa en incurrir en algunos presupuestos tipificados como estafa. Entre estos destacan manejo irregular de los fondos de disponibilidad inmediata depositados en el HSBC Republicintl Bank, por 3.7 millones de dólares (alrededor de 70 mil millones de lempiras); y el otorgamiento irregular de facilidades crediticias a las empresas relacionadas mediante la apertura de sobregiros habiendo excedido del límite legal establecido para operaciones con partes relacionadas.

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CONCLUSIONES DE LA CRISIS BANCARIA DE LOS 90´S

La crisis bancaria de la década de los 90´s causó pérdidas al Estado hondureño por cientos de millones de lempiras. En total, el Estado invirtió un aproximado de 300 millones de dólares en la liquidación de BANCORP, BANHCRESER y CAPITAL, además de otras instituciones como pequeñas cooperativas y financieras.

De todo ese dinero invertido con dineros de los contribuyentes, el Estado recuperó ciertas cantidades confiscando cuentas a los accionistas, interviniendo las instituciones, subastando sus carteras (a precio de gallo apestado), y confiscando bienes y propiedades a algunos de los accionistas involucrados en las quiebras.

La crisis bancaria de los 90´s (en pérdidas para el Estado y en ganancia para los empresarios) representó para el fin del siglo XX lo que la CONADI en la década de 1970. La mayoría de los culpables nunca fueron encarcelados y aún andan libres como respetables  empresarios.

Los casos de quiebras bancarias volvieron a repetirse (de diferentes maneras) a comienzos de la década de los 2000, con el Banco de los Trabajadores, que fue liquidado desde el Congreso Nacional a costa de sus accionistas, banco Sogerin, que según nuestro informante fue “robado” en su totalidad, y banco de Continental, este último bajo liquidación forzosa, acusado de lavado de activos.

En futuras entregas haremos un análisis de estos tres bancos, conociendo las condiciones como desaparecieron y el costo económico y social que su liquidación representó.

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[1] Diario La Nación, edición del 14/06/2001.

[2] Ibíd.

[3] El Universal, edición del 16/6/2001.

[4] Cfr. FOPRIDEH. II Informe sobre el estado de los casos en Honduras 2006. Tegucigalpa, Honduras, 2006.

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