/A PESAR DE LOS RIESGOS, CONTINÚAN MIGRANTES ABANDONANDO HONDURAS EN CARAVANAS

A PESAR DE LOS RIESGOS, CONTINÚAN MIGRANTES ABANDONANDO HONDURAS EN CARAVANAS

Unas 1200 personas se reunieron ayer en la Gran Central Metropolitana de San Pedro Sula para emprender un viaje hacia los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, esto a pesar que la mayoría de las personas que salieron de esta forma anteriormente no han logrado ingresar al país del norte.

“No hay trabajo, ya no podemos vivir en el país por el gobierno, espero que me vaya bien porque no pudimos ser felices aquí en nuestro país, a la mano de Dios”, expresó Iris Pérez mientras comenzaba su odisea.

Va acompañada por sus dos hijas y su pareja, decepcionada detalla que él país no tiene oportunidades para ella y por eso decidió irse “yo acá lavaba ajeno para sacar a mis hijos adelante, ni en maquilas ni en el gobierno encontré trabajo y por eso voy a buscar trabajo a otro lado”.

Nuevamente una convocatoria a través de redes sociales fue suficiente para congregar a un millar de hondureños que, con mochilas en sus espaldas, zarparon a cruzar los más de seis mil kilómetros que separan a Honduras y la frontera Sur de Estados Unidos.

A altas horas de la noche unas 600 personas tomaron buses que los llevaron hasta la frontera de Corinto, el resto salió a las cinco de la mañana a pie, esperando la posibilidad de conseguir aventón en camiones o buses.

El experto en migración de origen cubano pero con muchos años de residir en Honduras, Ricardo Puerta considera que la migración masiva va a continuar ya que “las condiciones internas de Honduras para mejorar la migración no han mejorado sino que han empeorado, las condiciones de expulsión siguen siendo las mismas.

Entre las causas que más alegan los migrantes están la pobreza, según el Instituto Hondureño de Estadísticas (INE), el 60 por ciento de los hondureños vive en pobreza y de estos un 38 por ciento en pobreza extrema.

Otra de las causas es que huyen de la violencia de crimen organizado y de las maras y pandillas, quedaron atrás los días en que se denominaba a Tegucigalpa y San Pedro Sula como los países más peligrosos del mundo, pero aun así en 2018 mataron a 3310 personas a nivel nacional, un equivalente a nueve personas cada día, de 2010 a 2018 han matado a 26,403 personas.

Puerta considera que en el país no se hace lo suficiente para resolver el problema, “En Honduras el problema de los migrantes es equivalente a como Estados Unidos no puede detener el consumo de droga, Honduras no puede detener los migrantes, ahí hay problemas estructurales muy serios y en el caso de Honduras afecta a una población trabajadora y se van en unidades familiares, antes se iban poco a poco, por goteo pero ahora se van masiva y públicamente”.

El paso por México es ahora más difícil, con los masivos éxodos anteriores, Bartolo Fuentes, defensor de Derechos Humanos y experto en migración detalló que “antes hubo mucha solidaridad incluso de los gobiernos municipales y estatales, pero ya se ha dado el caso de alcaldes que cierran las entradas de sus municipios para que la caravana no ingrese, en las tiendas ni comprando han atendido a los migrantes”.

La causa de esto, según Fuentes es que hay una campaña de xenofobia montada en México por los enemigos de los migrantes y simpatizantes de Trump y es una forma de evitar que los migrantes lleguen a la frontera con Estados Unidos.

La meta de muchos es llegar hasta la frontera sur y entregarse a las autoridades para pedir asilo, pero el sistema norteamericano está desbordado, hay un millón ochocientas mil personas esperando su cita en corte, por lo que las citas toman de dos hasta cinco años.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump sufrió un importante revés cuando un juez federal de California bloqueó su política que obliga a ciertos extranjeros que piden asilo en el oeste de la frontera a esperar en México hasta que un juez revise sus casos en una corte de inmigración, por lo que ahora tendrán que mantenerlos en centros de detención o liberarlos hasta que se ejecute su juicio.

Otro problema es que los más de 600 centros de detención están operando a su máxima capacidad, la solución de Trump es poner carpas donde puedan vivir los solicitantes de asilo.

Egresado de la Carrera de Periodismo - UNAH Crónica, política, investigación, data, fact checking.